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Establecimientos e instituciones culturales  

Bibliotecas

Descripción de la Situación Actual

El servicio bibliotecario en el país es rectoreado por la Biblioteca Nacional de Nicaragua “Rubén Darío”, la cual también dirige el Sistema Nacional de Bibliotecas.   Las instalaciones bibliotecarias son insuficientes debido principalmente por motivos económicos, A pesar de todo ello, han aumentado las bibliotecas especializadas en Universidades y Bancos privados, con grandes avances en el campo tecnológico y documental, así como en el servicio a la población.
Las líneas directrices en el sector pretenden aplicar la tecnología de la información al ordenamiento y procesamiento de la documentación, siendo un ejemplo de ello la digitalización de los catálogos. Esto incluye tanto a las bibliotecas universitarias y públicas como a las conventuales. En este sentido, se ha ampliado la noción de documentación que no solo abarca el texto escrito, sino también, aquella información que cuenta con otros tipos de soporte como el informático. Otro aspecto que se pretende atender es que los locales construidos especialmente para bibliotecas sean respetados y no se cambie su uso.  Asimismo, se debe precisar la legislación tanto municipal como tributaria para impulsar la conservación del patrimonio documental. Tanto la intervención de los gobiernos locales como de la comunidad debe ser fruto de una campaña de concientización de la población acerca de la importancia y la función que cumplen las bibliotecas

BIBLIOTECA NACIONAL RUBÉN DARÍO

La Biblioteca Nacional fue creada por Decreto del 20 de febrero de 1880 y Su Reglamento se dio el 28 de febrero de ese mismo año, según La Gaceta, de febrero - marzo, 1880.

En sus primeros años de funcionamiento, la Biblioteca Nacional tuvo entre sus empleados a Rubén Darío, de forma que fue en la Biblioteca Nacional, en donde Darío se familiarizo con la literatura francesa y forjo su cultura literaria.

Entre las personalidades que se han desempeñado como Directores de la Biblioteca Nacional figuran: Modesto Barrios, Miguel Ramírez Goyena, Ramón Romero Martínez, Carlos Bravo, Eduardo Zepeda-Henríquez, Lisandro Chávez Alfaro, Fidel Coloma González, entre otros.

La Biblioteca Nacional ha sido objeto de varios desastres entre estos podemos mencionar: El terremoto de 1931 el cual encuentra a la Biblioteca Nacional ubicada en el costado noreste del primer piso del Palacio Nacional, el cual fue destruido, no ocasionando daños ni pérdidas en sus acervos bibliográficos.

El Terremoto de 1972, como producto de este fenómeno la Biblioteca Nacional Rubén Darío, es maltratada fuertemente tanto en su infraestructura como en sus colecciones bibliográficas, se derrumba el local donde custodiaba un total de 80,000 volúmenes que poseía su acervo cultural.

Actualmente desde el año 1997, la Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, funciona en las instalaciones del Palacio Nacional de la Cultura y cuenta con 27,769 títulos y 49,742 volúmenes, entre los que destacan obras patrimoniales bibliograficas en los fondos documentales de la Sala Rubén Darío, el Fondo Nacional y la Hemeroteca Nacional “Manolo Cuadra”.

La Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, cuenta como parte de su fundamento legal, con el Decreto 28-2000 Creador de la Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, y la Ley 394: Ley de Deposito Legal de la Republica de Nicaragua.

En consonancia con las políticas culturales, la Biblioteca tiene como misión fundamental el rescate, conservación, promoción y difusión de la producción bibliográfica nacional, hemerográfica y otros formatos como parte de la memoria histórico – documental  de la Nación.

Hasta hoy en día, la Biblioteca Nacional no ha contado con el presupuesto suficiente para adquirir insumos y equipos necesarios para el procesamiento,  recuperación y divulgación de la información, así como conservar de forma preventiva los diferentes soportes documentales y capacitar con especializaciones profesionales bibliotecológicas al personal, para brindar servicios de calidad a los usuarios que hacen uso de estos servicios.
Áreas y servicios de la Biblioteca Nacional:

Departamento de Bibliotecas Públicas.

Es el departamento encargado de elaborar, coordinar, orientar, asesorar y supervisar la aplicación de normas y métodos adecuados para la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, conformada por 140 unidades de información, así como planificar, orientar y ejecutar programas de capacitación técnica-profesional de los bibliotecarios.

Se destacan dentro de la Red Nacional de Bibliotecas, la Biblioteca Publica de Niquinohomo, ubicada en la Casa Natal del General Augusto Cesar Sandino, declarada Patrimonio Cultural de la Nación; la Biblioteca Publica de El Castillo de la Inmaculada Concepción de Maria; la Biblioteca Publica “Rubén Darío” de León; la Biblioteca Publica “Manolo Cuadra” de Granada, ubicada en el Centro Cultural Antiguo Convento de San Francisco de la misma ciudad; la Biblioteca Publica “Samuel Meza” de Esteli; la Biblioteca Publica “Raiti” de Bluefields y la Biblioteca Publica “Adolfo Vargas Rojas” de Ocotal, Nueva Segovia, entre otras.

La Red Nacional de Bibliotecas Públicas, atiende un promedio anual de 1,460.000 usuarios.

2 - Departamento de Desarrollo de Colecciones.

Es el área de la Biblioteca Nacional a cargo adquirir a través de canje (nacional e internacional), donación, depósito legal o compra, las obra referentes al país, de autores nacionales y toda publicación nacional. Así como impulsar iniciativas para la recuperación y salvaguarda del patrimonio bibliográfico nacional.

3 - Departamento de Procesos Técnicos.

Esta área tiene la responsabilidad de compilar y procesar técnicamente la bibliografía nacional y extranjera, crear y mantener los bancos de datos automatizados, actualizar los catálogos internos y brindar el servicio especializado de Distribuidor Nacional de Microisis, Agencia ISBN y de Registro Nacional de Deposito Legal a las publicaciones de las editoriales y autores-editores.

Se asigna código ISBN, a unos 300 títulos, como promedio anual, y se registran en concepto de Deposito Legal 397 títulos aproximadamente en el promedio de un año. 

4 - Departamento de Servicios de Información.

Es el área mediante la cual la Biblioteca Nacional ofrece Servicios Bibliotecarios Públicos para los usuarios en general, en las colecciones documentales existentes en las salas del Fondo Extranjero, Fondo de Referencias, donde se encuentra depositada la Colección Bibliografica “Julio Cortazar”, donada por el escritor del mismo nombre en 1988, y constituida por 2,486 volúmenes que formaron parte de la biblioteca personal del notable escritor argentino.

El Fondo Nacional “Ernesto Mejia Sánchez”, en donde se encuentran depositados 10,871 títulos correspondientes a 25,357 volúmenes, en donde destacan una colección de 1,078 títulos de obras antiguas entre las que se encuentran los libros fundadores de la Biblioteca Nacional “Rubén Darío” y las Memorias de diferentes instituciones de Gobierno desde comienzos del siglo XX.

Sala Rubén Darío, esta ultima especializada en los estudios relacionados a la vida y obra del Poeta Universal Rubén Darío, alberga 2,094 títulos correspondientes a 4,244 volúmenes. Estas dos ultimas salas constituyen en su conjunto la mas valiosa riqueza documental y patrimonial de la Biblioteca Nacional “Rubén Darío”.

En su conjunto estas salas atienden un promedio anual de 34,300 usuarios.

5 - Departamento de Hemeroteca Nacional.

Esta sección desde 1996, lleva por nombre Manolo Cuadra, en homenaje a este destacado hombre de letras nicaragüenses, y posee colecciones de publicaciones periódicas y seriadas nacionales de mediados del siglo XIX e inicios del siglo XX hasta la fecha, totalizando mas de 1,500 títulos aproximadamente, implementando las medidas de conservación preventiva del material hemerográfico como parte del Patrimonio Cultural de la Nación.

La Hemeroteca Nacional brinda además servicios de elaboración de índices hemerograficos y catálogos de publicaciones periódicas y seriadas.

Esta área atiende a un promedio de 4,200 usuarios anualmente.

6 - Departamento de Conservación y Restauración.

Es el área especializada de la Biblioteca Nacional a cargo de realizar diagnósticos en las áreas de depósito y colecciones para aplicar un plan de mantenimiento y limpieza de los mismos, determinar métodos, técnicas y políticas para la restauración y conservación preventiva del material bibliográfico y hemerográfico.

Las tareas de restauración y digitalización, se realizan actualmente en coordinación con el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHN-CA), gracias también a la asistencia técnica prestada por especialistas españoles en el marco del convenio entre las instituciones culturales nicaragüenses y el Consorcio de Museos de la Comunidad de Valencia, España. 

I.2.- Publicaciones

La Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, ha desarrollado una importante labor editorial en tres vías:

 A) La divulgación de la literatura nicaragüense, en las que destacan publicaciones de los siguientes títulos: “Diccionario de autores nicaragüenses” de Jorge Eduardo Arellano (1994), “Nicaragua: unidades de documentación e información” (1994), “Historia del muy bandido, igualado, rebelde, astuto, pícaro y siempre bailador Gueguense” de Maria López Vigil (1994), “El Taller de las Mariposas” de Gioconda Belli (1996), “Amor y Constancia” de José Dolores Gamez (1997), “Las increíbles aventuras de Jhonny White y Billy Black” de Enrique Alvarado (1997), “Diccionario de Autores Centroamericanos” de Jorge Eduardo Arellano (1997)“El Gato Chimpilicoco” de Isidro Rodríguez Silva (1998), “Relatos, cuentos y leyendas de Rivas” de Jaime Marenco Monterrey (1998), “Nuestro Príncipe Balum Botam” de Floricelda Rivas (1998), “Ometepe, Tierra Prometida” de Bertilda Páez (1999), y “La Balanza de don Nicolás Sandoval” de Maria López Vigil (2000). 

B) La publicación y difusión de la Bibliografía Nacional
De este trabajo se han publicado cinco ediciones, por periodos que abarcan desde 1979 al año 2001, recopilando y difundiendo 11,864 referencias documentales, acompañadas además de sus respectivos índices de autores personales, institucionales y de títulos.

También se ha elaborado el”Catalogo de periódicos y revistas de Nicaragua”, en dos ediciones que abarcan el periodo desde 1830 al año 1978, con un total de 1,479 referencias de este tipo de publicaciones.

C) La difusión del quehacer bibliotecario institucional y de la Nación, con la publicación del Boletín de la Dirección General de Bibliotecas, Hemerotecas y Archivos, con un total de nueve números en cinco años. Esta publicación tuvo su último número en Junio de 1998.

I.3.- Acciones para la protección de la memoria escrita del país.

En el marco del convenio de colaboración suscrito entre el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHN-CA) y el INC,  se han restaurado y digitalizado 3 títulos de periódicos antiguos (136 hojas aproximadamente) y están en ese mismo proceso actualmente otros 4 títulos correspondientes a 253 hojas aprox. Esta información esta siendo respaldada en discos compactos para su posterior difusión.

También en coordinación con el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica, estamos trabajando en la preparación de la propuesta de nominación de la obra Príncipe Dariana a los registros nacionales e internacionales del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO.

Un total de 29 títulos con 96 ejemplares, a los que hay que agregar 8 tomos con 39 volúmenes, es la cantidad de Obras Príncipes Darianas que estamos proponiendo para su nominación en este Programa.

1.4.- Proyectos de Cooperación

A nivel internacional desde 1990, se ha implementado la cooperación bilateral entre la Biblioteca Nacional “Rubén Darío” y la Biblioteca Real de Suecia, dirigida al acondicionamiento de locales de bibliotecas publicas, modernización de las colecciones, capacitación al personal bibliotecario, adquisición de materiales especializados y mantenimiento de equipos, publicaciones y actividades regionales.

A partir del año 2002, la cooperación con Suecia adquiere carácter regional a través del Proyecto Regional de Bibliotecas de América Central 2002 – 2005, con un componente bilateral para Nicaragua y cada una de las Bibliotecas Nacionales de los países priorizados (El Salvador, Guatemala y Honduras)

Este proyecto tiene como objetivo de que los usuarios de las Bibliotecas Nacionales  y las Bibliotecas Públicas fortalecen sus capacidades y, a largo plazo, participan activamente en la sociedad, como resultado de una biblioteca mejor equipada, la Promoción de la lectura en las Bibliotecas Públicas, con énfasis en la niñez, la proyección de las bibliotecas publicas como centros locales de información y promoción cultural, y una Biblioteca Nacional mejorada en su función de conservación del patrimonio.

La Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, es parte también de un convenio de cooperación con el Centro Regional del Libro para América Latina y el Caribe (CERLALC), para el Repertorio Integrado de Libros en Venta (RILVI).

La Biblioteca Nacional “Rubén Darío”, es miembro además de la Asociación de Estados para el Desarrollo de las Bibliotecas Nacionales de Iberoamerica (ABINIA), la Sub-región México, Centroamérica y Panamá de ABINIA, la Federación Internacional de Asociaciones Bibliotecarias (IFLA).

2.1.-  Programa de Lectura Nicaragua Crece Leyendo

El Instituto Nicaragüense de Cultura, a través de la Biblioteca Nacional “Rubén Darío” y las escuelas nacionales de arte, que forman parte del Centro Nicaragüense de Enseñanza Artística “Pablo Antonio Cuadra”, en alianza estratégica con la Comisión Nacional del Libro y la Lectura, ha diseñado el programa de promoción de la lectura denominado Nicaragua Crece Leyendo – Cultura en el Parque, a través del Bibliobús “Libros para Todos”.

El programa Nicaragua Crece Leyendo – Cultura en el Parque, está dirigido a niños y jóvenes, estudiantes de escuelas públicas, población en situación de riesgo, urbanas y rurales, en plazas y parques, a fin de garantizar un alto desarrollo en la calidad cultural y humana de las familias nicaragüenses.

A través de Nicaragua Crece Leyendo – Cultura en el Parque, se pretenden sentar las bases para un desarrollo cultural sostenible, que permita enriquecer a niños y jóvenes, con ideas nuevas que le proyecten un futuro mejor y les permita tener libre acceso a la Cultura Nacional y Universal.

Cada evento de promoción de lectura del Programa Nicaragua Crece Leyendo – Cultura en el Parque, se organiza con los expertos en lectura y promoción cultural del Instituto Nicaragüense de Cultura, un equipo de técnicos calificados del área de Bibliotecas Públicas atiende también la organización de los diferentes eventos que contemplan actividades dinámicas, facilitación de libros complementarios, científicos, entre otros.

Además la participación de los estudiantes de las escuelas nacionales de arte, contribuyen con sus interpretaciones artísticas y animación cultural, a crear el hábito por la lectura, constituyendo de esta forma un equipo de trabajo integral y multidisciplinario dirigido hacia una meta común: la Promoción de la Lectura.

2.2.- Directorio de Bibliotecas Publicas (Ver Anexo)

 III. PRINCIPALES BIBLIOTECAS DEL PAÍS

UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA JOSE CORONEL URTECHO

Historia:

La Biblioteca Central se fundó el 22 de mayo de 1967 con el objetivo de ofrecer sus servicios a la comunidad universitaria. Inicialmente contaba con 10.000 ejemplares los que en su mayoría fueron textos donados por Embajadas establecidas en el país.[1]

“La UCA se propuso la tarea de construir parcialmente y reacondicionar un espacio para su biblioteca universitaria. Este trabajo se realizó gracias al apoyo económico que brindó el organismo MISEREOUR, de Alemania. Esta gestión de apoyo para el financiamiento del edificio fue iniciada por el Padre César Jerez, S.J. (q.e.p.d.), en 1990.  El proyecto se consolidó y dio inicio en julio de 1994.  En diciembre de 1995 la universidad recibió esta planta física, contando con 1,850 metros cuadrados en total, sin incluir el tercer piso.  La parte del tercer piso fue financiada por otro organismo, y es ocupada por la Vice-Rectoría de Investigación y Postgrado para las aulas de maestrías, sala informática, y un espacio para biblioteca”.[2]

En octubre de 1995 se dio la integración de los Centros de Documentación (CEDOC) de las distintas facultades de la universidad con la Biblioteca Central, conformándose en la actual Biblioteca Universitaria “José Coronel Urtecho” en su nuevo edificio.

El traslado hacia el nuevo edificio de la biblioteca se inició en octubre de 1995 y se concluyó el 25 de enero de 1996, abriendo oficialmente las puertas el 12 de enero de ese año e inaugurada por el P. Xavier Gorostiaga, S.J. (q.e.p.d.), Rector de la universidad, el 11 de Noviembre de 1997.

La biblioteca ha mantenido un continuo desarrollo, entre estos mencionamos:

En 1996 se comenzó el proceso de automatización. Después del inventario se procedió a introducir las fichas del catálogo topográfico de las distintas colecciones en el módulo Análisis de SIABUC.
En octubre de 1997, se realizó la instalación de la red informática y a mediados de noviembre de ese año se inició el empleo del Sistema Integrado para la administración de los servicios automatizados que brinda la biblioteca.

Desde 1997 los usuarios realizan sus búsquedas en el catálogo en línea, durante esta época se dio la eliminación de los catálogos manuales.

            En 1998 se empezó a  realizar el control de calidad a los registros de nuestro catálogo en línea, el cual se sigue realizando en forma permanente.

El 28 de Abril de 2000 se inaugura la Videoteca cuya principal función es servir de apoyo a la Docencia.

En el año 2000 inicia el Proyecto de Biblioteca Digital con la digitalización de las tesis a partir de 1997, posteriormente se procedió en forma retrospectiva a digitalizar las monografías en formato impreso. Actualmente tenemos unas 1,512 tesis digitalizadas, correspondiente a 216,787 imágenes.

El 26 de Abril de 2001 se inauguró el sistema magnético de la biblioteca, esto nos permite tener una mejor seguridad con los materiales documentales.

Misión, Visión, Estructura Organizacional y Principal Función:

Misión:

 “Satisfacer los requerimientos de información de nuestros estudiantes y docentes a través de la participación en la gestión de la información a fin de apoyar la generación y comunicación del conocimiento y optimizar la calidad del aprendizaje de los usuarios, de manera eficiente, oportuna, suficiente y pertinente”.

Visión:

“La Biblioteca JCU de la Universidad Centroamericana tiende a ser un sistema abierto, retroalimentado por avances tecnológicos que contemplan la construcción de espacios físicos y virtuales, el desarrollo de colecciones locales y virtuales en una diversidad de soportes del conocimiento y la formación de comunidades de aprendizaje, compuesta por una combinación de redes de personas y conocimientos.  Para ello aspiramos que la gestión de la información este basada en la aplicación de nuevas tecnologías en los procesos de adquisición, organización, control, diseminación y uso de la información.”

Estructura Organizacional y Principal Función:

La Biblioteca Universitaria José Coronel Urtecho (BUJCU) es una dependencia de Vice-Rectoría Académica, y tiene como objetivo fundamental ofrecer sus servicios a la comunidad universitaria de la Universidad Centroamericana (UCA).

Esta conformada por una Dirección, una Subdirección, dos Departamentos: Servicios al Público y Procesos Técnicos, y la Oficina de Tecnología de la Información.

Su principal función es atender las demandas de información relacionadas con el desarrollo de los programas académicos y de investigación de la comunidad universitaria; desarrollar una colección que cumpla con esas demandas de información y preservarla en las condiciones adecuadas que garanticen la permanencia y durabilidad de la misma.

Servicios y Usuarios:

Servicios: Préstamo a Domicilio, Consulta e Interbibliotecario; Biblioteca Digital; Acceso a Internet, correo electrónico; Búsquedas de información en Internet sobre temas académicos; Catálogo Automatizado y en Línea; Atención personalizada; Elaboración de bibliografías; Presentación de videos; Formación de usuarios, Solvencias, Constancias de entrega de tesis, etc.

Atiende un promedio de 1,913 préstamos diarios.

Brinda atención a la comunidad universitaria de la Universidad Centroamericana (UCA), conformada por – unos 6,312 - estudiantes, personal docente y administrativo de Pre y Postgrado e Investigadores de la UCA, también a usuarios de otras universidades, instituciones e investigadores quienes previamente gestionaron el carné de usuario externo. (7,384 Usuarios Potenciales).

El horario de atención es de lunes a viernes, de 8:00am. A 8:00pm. Y los sábados de 9:00am. A 5pm., en ambos casos sin cerrar al mediodía.  Se atiende 12 horas diarias y 68 semanales.

Colección:

Se cuenta con aproximadamente 45,328 títulos y 103,326 volúmenes en diferentes soportes físicos: libros, revistas, videos, tesis, documentos electrónicos, discos compactos y documentos.

Automatización:

Se utiliza el Sistema Integral Automatizado de las Bibliotecas de la Universidad de Colima (SIABUC) versión Siglo XXI.

Dentro de la red interna se cuenta con 16 computadoras para el catálogo electrónico y Módulo de Préstamo y Devolución de los materiales documentales, teniendo terminales distribuidas en las distintas áreas de servicios.

La Biblioteca cuenta con su propia página Web, en donde encontramos, entre otras informaciones, el Catálogo en línea, Nuevas Adquisiciones, Información General, Horario de Atención, Reglamento, Lecciones inaugurales de la universidad, enlaces a documentos electrónicos, enlaces a instituciones universitarias latinoamericanas de la Compañía de Jesús, Biblioteca Digital, etc.

Procesos y Normalización:

Para el almacenamiento y recuperación de la información se utiliza el segundo nivel de las Reglas de Catalogación Angloamericanas, 2a. ed., tercera revisión (RCA2R), la 20a. ed. del Sistema de Clasificación de Melvil Dewey y la tercera edición de las Listas de Encabezamientos de Materias.

 

UNIVERSIDAD AMERICANA

Biblioteca de la Universidad Americana (UAM)

Generalidades

VISIÓN:

La Biblioteca de la UAM se propone garantizar en el quinquenio que inicia  el año 2000, diseminar la información  a través del website  proporcionando el  acceso a los libros, material audiovisual, computadoras para consultas en Internet, en las mejores condiciones de confort, eficiencia y seguridad; apoyar programas de enseñanza y las labores de docencia, investigación, difusión y vinculación de la Universidad en los requerimientos nacionales e internacionales a través de redes de información e intercambio de préstamos ínter bibliotecarios.

 

MISIÓN:

Adquirir, procesar, controlar y difundir la información; apoyar a la Excelencia Académica de los estudiantes y docentes. Formar un laboratorio de información tecnificado y moderno, que presté las condiciones adecuadas para satisfacer sus necesidades.

Servicios Préstamo de Libros en Sala, Préstamo a Domicilio, Consulta en Internet, De Referencia, Servicios Especiales, Reprografía, Préstamo Ínter bibliotecario, De Investigación, Servicio de Alerta,  Inducción / Educación de usuarios.

Fondo Bibliográfico:
Cuenta con libros especializados en las temáticas de:

Fondo General: Fondo de Referencia:
Medicina
Odontología
Ingeniería Industrial
Ingeniería en Sistemas Administración de empresas Administración Turística y Hotelera
Marketing Bussiness
Ciencias Sociales 
Ciencias Políticas
Relaciones Internacionales
Arquitectura
Enciclopedias Universal
Enciclopedias Historia del Arte
Enciclopedias Historia Universal
Enciclopedias Hostelería y Turismo
Enciclopedias Grandes Museos del Mundo
Enciclopedias General de Educación
Fondo Hemerográfico: Fonoteca y Videoteca:
En este se encuentran revistas y periódicos nacionales y extranjeros, revistas especializadas en Odontología, Medicina, Relaciones Internacionales, Ciencias Sociales, Gaceta del 1948, etc. Se cuenta con una fonoteca y videoteca en las áreas de Informática, Administración, Medicina y Ventas. La Colección cuenta con una biblioteca multimedia en la carrera de Medicina en su mayoría son volúmenes de la últimas ediciones.
Fondo Patrimonio Histórico: Fondo de Tesis e Investigaciones:
Cuenta con una  colección completa de la obras del Príncipe de las Letras castellanas “Rubén Darío”, pertenecientes a la Biblioteca personal del escritor”Ernesto  Mejía Sánchez”. Medicina
Odontología
Turismo y Hotelería
Derecho
Ing. Industrial
Ing. Civil
Ing. en Sistemas
Arquitectura
Diplomacia y R. Internacionales
Ing. en Sistemas
Admón. de Empresas
 Mercadeo

Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA) de la Universidad Centroamericana (UCA) 
BIBLIOTECA y ARCHIVO HISTÓRICO

La Biblioteca y Archivo Histórico del IHNCA tiene entre sus principales objetivos, los siguientes:
§         Enriquecer, preservar y garantizar el acceso al fondo bibliográfico y documental.

§         Facilitar la búsqueda de información a investigadores /as, historiadores /as, docentes, estudiantes y usuarios /as en general en el desarrollo de las investigaciones históricas sobre Nicaragua y Centro América.

§         Difundir a través de medios escritos y electrónicos el patrimonio documental para promover e impulsar un mejor conocimiento de la historia nacional y centroamericana.

1.  Breve reseña histórica: La Biblioteca y el Archivo Histórico se inician gracias a la paciente y sabia labor de recopilación e investigación de los Padres Jesuitas desde 1934, en el empeño de preservar las fuentes primarias de la historia de Nicaragua, tarea que ha sido enriquecida a lo largo de los años por la sociedad nicaragüense a través de muchas de sus familias, quienes han venido donando importante documentación histórica con igual finalidad. Simultáneamente se han hecho rescates de fuentes en peligro de desaparición producto de guerras, terremotos, inundaciones, etc. Actualmente, el Instituto posee libros, tesis, documentos manuscritos, revistas, diarios, mapas, fotografías, videos, CD-ROM, microfilmes, diapositivas y audio casetes sobre diversas temáticas de la Historia de Nicaragua y Centroamérica generados en su mayoría por entes profesionales de tendencias políticas disímiles.

Posee así mismo una importante colección de cerámica precolombina y de máscaras y algunas pinturas y esculturas de artistas de renombre nacional e internacional.
Actualmente, los fondos bibliográficos y documentales del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica se obtienen mediante canje, donación, compra y depósito; existe un plan estratégico de desarrollo de colecciones donde se enmarcan dichas actividades. El almacenamiento físico o pasivo de las colecciones se efectúa en un espacio de aproximadamente 400 m². Respecto al almacenamiento activo, gran parte del fondo se encuentra automatizado y puede ser consultado en bases de datos propias. El tipo de acceso de las bases de datos es local y en línea. El ingreso de las descripciones bibliográficas se realiza en bases de datos diseñadas en un software desarrollado por la UNESCO conocido como CDS / ISIS, válido para documentos cartográficos, iconográficos, sonoros y audiovisuales, a través de un formato desarrollado por la CEPAL.

2.  Organización de la biblioteca y el archivo histórico: Los fondos bibliográficos, en cuanto a las normativas de tratamiento, se catalogan a partir de las Reglas de Catalogación Angloamericanas, 2a. ed. (RCA-2) y del Sistema de Clasificación Decimal Dewey (CDD). El lenguaje de búsqueda informativa que se emplea es de tipo descriptor, desarrollando la propia unidad de información un vocabulario controlado que incluye términos del Tesauro de Historia Contemporánea editado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, 1999, del Tesauro de la UNESCO, 1984 y de la Lista de Encabezamientos de Materia para Bibliotecas, 3a. ed. 1998, junto a términos específicos propuestos por la biblioteca y el archivo. Actualmente la institución desarrolla un proyecto de Biblioteca virtual en el que la descripción de recursos se proyecta en formato Dublin Core.

3.  Tipología de usuarios /as: Se han definido los / las usuarios / as en las siguientes categorías: Investigadores; Docentes (de todos los niveles de la enseñanza); Estudiantes de las carreras de Historia y afines; Poderes del Estado; Medios de Comunicación; Organismos No Gubernamentales; Organismos Internacionales; Miembros / as de la Sociedad Civil que realizan investigaciones.

4.  Servicios que ofrece: Actualmente se dispone de los siguientes: Sala de Lectura; Acceso a Bases de Datos en CD; Acceso a Internet; Préstamos en Sala; Préstamos Interbibliotecarios / Obtención de Documentos; Información y Referencia; Diseminación Selectiva de Información (DSI); Boletín Bibliográfico; Visitas Guiadas; Búsquedas Automatizadas; Elaboración de Bibliografías; Envío de Documentos (artículos, fotos, videos).

5.  Horarios: El calendario de trabajo se ajusta de acuerdo con el de la Universidad Centroamericana. El horario de atención es de lunes a jueves de 8:00 a.m. a 5:00 p.m. y los viernes de 8:00 a.m. a 3:00 p.m.

6.  Descripción de las colecciones que conforman la biblioteca: La Biblioteca cuenta con 31,229 títulos. Compuesta por obras de autores nicaragüenses y extranjeros, abarca temas de la vida política, cultural, social, religiosa y económica de Nicaragua y América Central. Es considerada una de las bibliotecas más completas del país en materia de Historia y Ciencias Sociales. Atesora 64 libros considerados raros por bibliófilos y expertos, los cuales conforman la Colección Antigua. Está organizada en dos Fondos: Nacional y General.

 

A estas colecciones se añaden las bibliotecas particulares de Jesuitas e intelectuales nicaragüenses de la talla de don José Coronel Urtecho, P. Ángel Martínez Baigorri SJ, Fernando Gordillo y Dr. Mario Flores Ortiz, donadas por sus descendientes; y parte de la biblioteca particular del eminente economista P. Xabier Gorostiaga SJ.
Sin  precedentes en la historia de la región centroamericana y gracias al esfuerzo solidario y visionario de la Universidad de Nuevo México, Albuquerque, representada por su Facultad de Historia del Arte, se están recibiendo publicaciones especializadas desde marzo de 2003, incluido valioso material de referencia, sobre historia del arte en América del Norte, Europa, Asia y América Latina, con el fin de crear la primera Biblioteca de Investigación de Historia del Arte en la región, la que propiciará la creación de nuevos conocimientos en el campo del arte y la cultura, así como el intercambio entre investigadores, artistas, críticos /as e intelectuales.

La Hemeroteca cuenta con 4,124 títulos de publicaciones con frecuencia periódica: boletines, diarios, semanarios, anuarios, memorias y revistas, especializadas en Historia, Arqueología, Antropología, Sociología y Literatura Nicaragüense, entre otros, de las cuales están vivas 335. Se destaca la colección de publicaciones periódicas del Siglo XIX, actualmente en proceso de digitalización. Dieciséis títulos de periódicos nicaragüenses del siglo XIX y once títulos de El Salvador están disponibles en tres discos compactos. La Mapoteca, con 2,118 ejemplares, incluye mapas del siglo XIX de Nicaragua y Centro América así como planos de ciudades y croquis de diferentes zonas del país.  Se destaca en esta colección el fondo histórico, actualmente en proceso de identificación en el Archivo Nacional de París, .

Tesis: Comprende esta colección 1152 tesis para optar por el grado de licenciatura, maestría y doctorado en diversas universidades nacionales e internacionales en materias afines al perfil institucional. Existen además 162 tesis, casi todas presentadas en la década de los cuarenta, para obtener el título de Bachiller en el Colegio Centroamérica, fundado en 1916 por los Padres Jesuitas.

CD-ROM: Esta colección comprende en la actualidad 114 unidades, 36 de los cuales fueron donados por la Fundación Histórica Tavera, como parte de un proyecto que desarrolla, y contienen 958 documentos a texto completo de temáticas que abarcan: Geografía, Derecho, Religión, Lingüística, Política, Psicología Social, Viajeros, Entretenimientos, Biografías, Náutica y Navegación, Numismática y Generalidades, todos ellos considerados como fuentes básicas para el conocimiento de la historia de España, Portugal, Iberoamérica e Iberoasia, ámbitos vinculados durante siglos por múltiples lazos culturales. Las obras reflejan el desarrollo político, social, religioso, económico, intelectual y científico de las naciones en cuyo origen existe un importante componente ibérico. Se trata en general de textos impresos antes del presente siglo, ordenados por criterios geográficos, cronológicos o temáticos. En ellos se encuentran Diccionarios clásicos (Nebrija 1495, Cobarruvias 1611, Real Academia Española 1726-1739); Náhuatl (aquí 11 incunables mexicanos editados entre 1547 y 1595); Ortografía Castellana; Evangelización y Misiones en Iberoamérica y Filipinas; Literatura Jurídica Indiana; Pensamiento Político Español en el Siglo XIX; Identidad Iberoamericana; Viajeros de EEUU en Hispanoamérica S. XIX entre otros.

Procedentes de la Universidad de Colima existen 15 discos conteniendo: Información Bibliográfica Mexicana, Catálogo Colectivo Bibliográfico; Bancos Bibliográficos Latinoamericanos y de El Caribe; Documentos Coloniales; Arte Popular Mexicano; Museos del INBA e importantes publicaciones periódicas. Otros 26 representan los respaldos de documentos de texto e imágenes digitalizados por el IHNCA y el resto importantes revistas, catálogos, documentos sobre Archivos.

       Fondo Histórico Documental de la Música Nicaragüense: depositado en el IHNCA por la asociación cultural nicaragüense FOMUNIC, está constituido por  30,000 folios de partituras musicales de connotados compositores nicaragüenses: Luis Abraham Delgadillo Rivas, Carlos Ramírez Velásquez, Fernando Luna Jiménez, Juan Manuel Mena, José de la Cruz Mena, Carlos Tünnermann López, Pablo Vega y Raudes, Familia Ramírez, entre otros.

Diapositivas:  14, 791 documentos conforman esta colección, donde 62 unidades se corresponden con mapas antiguos de extraordinaria relevancia de la Costa Caribe nicaragüense y el resto forma parte de una impresionante labor periodística llevada a cabo por el autor, Arturo Robles, corresponsal de guerra, entre 1985 y 1995 en todos los países de Centroamérica, Panamá, Colombia y Cuba. Incluye ataques de la contra en varias localidades de Nicaragua, entierro de víctimas civiles, batallones de contrainsurgencia, operaciones del ejército, liberación de presos políticos y sabotajes (Nicaragua); cumbre de presidentes centroamericanos y negociaciones de paz (Guatemala); elecciones (Nicaragua, El Salvador y Guatemala); campamento de la contra y toma de posesión (Honduras); toma de la embajada de Nicaragua (San José, Costa Rica); terremoto (El Salvador); invasión tropas de EEUU (Panamá); atentados (Colombia); juicio de Ochoa (Cuba), entre otros.

Microfilmes: Las colecciones especializadas - 829 rollos - se refieren a la Guerra Nacional en Nicaragua 1855-1856; existen documentos diplomáticos y consulares de los Estados Unidos en Nicaragua 1847-1906 y sobre la Costa Caribe de Nicaragua. Archivos sonoros: La colección, compuesta de 7,358 audios casetes, en su mayoría es fruto del proyecto de rescate histórico “Germán Pomares Ordóñez”. Contiene información sobre la vida política, social, cultural y económica de individuos o comunidades del país, recogida en entrevistas realizadas durante la Cruzada Nacional de Alfabetización en 1980. Su utilidad como fuente de historia oral es inapreciable. Se cuenta además con entrevistas a personalidades y grabaciones de conferencias, cursos, etc., realizadas en la institución.

Fototeca: 150,000 unidades aproximadamente componen esta importante colección fotográfica que ilustra la vida política, económica, social y cultural de Nicaragua en el siglo XX. Los fondos provienen de tres periódicos importantes del país, ellos son Novedades, diario oficialista del Partido Liberal Nacionalista, surgido cerca de junio de 1937, circuló hasta el domingo 15 de julio de 1979, 4 días antes del derrocamiento de la dictadura de Somoza, y 10 días antes de que circulara el primer ejemplar de su sucesor, el periódico también oficialista Barricada, órgano del Frente Sandinista de Liberación Nacional, el miércoles 25 de julio de 1979. Este circuló hasta enero de 1998, reanudándose en marzo del 2000 y expirando poco después. El tercer periódico, de carácter eminentemente cultural, es El Semanario, órgano independiente dirigido por intelectuales connotados del país, entre ellos el destacado novelista Sergio Ramírez. El primer ejemplar de El Semanario circuló la semana del 30 de agosto al 5 de septiembre de 1990, manteniéndose hasta diciembre del 2000. También cuenta la fototeca con una pequeña colección fotográfica de la familia Somoza en los distintos ámbitos de la vida cotidiana y política de Nicaragua. Entre los tesoros de la Fototeca se destacan colecciones de postales iluminadas, fotos estereoscópicas y pequeñas colecciones temáticas.

Videoteca: El fondo cuenta con 6,416 videos realizados en Nicaragua con fines periodísticos por diferentes agencias de prensa durante la década de 1980. Las imágenes muestran diferentes aspectos políticos, sociales y económicos del país desde diferentes puntos de vista y han tenido gran utilidad en la elaboración de documentales o cortos sobre la historia reciente de Nicaragua, empleados con éxito como material de apoyo para la enseñanza de la historia.

7.       Áreas temáticas: Se ha definido hasta el momento 18 temáticas: historia, geografía, economía, demografía, derecho, relaciones exteriores, ciencias políticas, literatura, cultura, ciencia militar, religión, filosofía, bellas artes, tecnología, medicina, educación, antropología y sociología.

8.       Proyectos en desarrollo y cooperación.

Digitalización:
Se continúa la digitalización de las publicaciones periódicas del S. XIX del IHNCA y gracias al convenio de colaboración entre el Instituto Nicaragüense de Cultura (INC) y la Universidad Centroamericana, se están restaurando y digitalizando en la institución las publicaciones periódicas de la Hemeroteca Nacional Manolo Cuadra.

Capacitación:
Producto del Convenio Cultural entre el Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana e instituciones culturales de Nicaragua en el campo de Bellas Artes y Restauración, especialistas en restauración en papel, pintura y arqueología están capacitando personal nicaragüense. Desde el año 2002, el IHNCA es la sede de la capacitación en restauración en papel dirigida a las cuatro principales instituciones que gestionan patrimonio documental en el país: Biblioteca Nacional, Centro de Historia Militar, Banco Central y el propio IHNCA. Paralelamente existe una capacitación en conservación preventiva que se extiende a quince instituciones. Con parte de este personal se constituyó un Comité de Preservación, que comenzó su trabajo estableciendo pequeños e imprescindibles criterios a cumplir en cada una de las instituciones involucradas con el objetivo de preservar sus documentos. La misión de este comité es lograr establecer en el futuro un plan de gestión de calidad del patrimonio documental en el país.

Publicaciones:
Se mantienen relaciones de canje con 136 instituciones de 28 países y se desea incrementar con instituciones homólogas.

Se contempla en el plan editorial 2004 la edición del Catálogo de fuentes documentales del CIDCA; [CD-ROM] Guía para la conservación y cuidado de libros, documentos y obra gráfica de la Dra. Gemma María Contreras Zamorano; [CD-ROM] Catálogo fotográfico de la colección Sandino.

 

BIBLIOTECA ALEMANA-NICARAGUENSE

Breve Reseña Histórica:
En el año 1984, Elizabeth Zilz y un grupo en Alemania promovieron la idea de "Un Bibliobús en Nicaragua" el que fue entregado al Ministerio de Cultura en marzo del año 1987 como Bibliobús Bertolt Brecht. En 1992 se consolidó como "Bibliobús en Nicaragua (Ein Bücherbus in Nicaragua)", sin fines de lucro que se encarga de recaudar fondos de gente privada en Alemania para los gastos del bibliobús y la biblioteca que ascienden entre los 30 y 35,000 dólares por año.
La Asociación Bibliobús en Nicaragua con Personería Jurídica en Alemania es la que respalda económicamente el trabajo de la Asociación Nicaragüense-Alemana de Cultura "Bertolt Brecht" que tiene su Personería Jurídica en este país a partir de Agosto de 1999.
La Biblioteca fue fundada en 1993 ubicada en dos salas de la Fundación Friedrich Ebert donde trabajó hasta marzo del 2001, recibimos de la Alcaldía de Managua, un terreno de más de mil metros cuadrados y construimos la Biblioteca Alemana-Nicaragüense en su propio local.
Descripción de la Biblioteca: La Biblioteca abarca lo siguiente:

  • Sala de Lectura con 70 lugares para usuarios. Esta sala es a la vez una Galería de Murales alusivos a Rubén Darío, como: Caupolican, los Motivos del Lobo, Margarita…
  • Sala Infantil para 30 niños, también con murales sobre la creación del mundo.
  • Acervo Bibliográfico con 11,000 libros
  • Administración
  • Cocina
  • Servicio de bar
  • Garaje para el bibliobús
  • Rancho para recreación

Organización del Proyecto Bibliobús en Nicaragua:
1. El Bibliobús Bertolt Brecht brinda servicios a los siguientes lugares:

  • Sistemas Penitenciarios del País
  • Colegios rurales y urbanos

Durante el mes el bibliobús realiza 12 visitas por mes para prestar libros a por lo menos 1,100 usuarios, entre ellos reos y niños estudiantes.
2. La Biblioteca Alemana-Nicaragüense
Horario: de Lunes a Viernes, Por la mañana de 8:30am a 12:30pm
                                            Por la tarde de 1:30 a 5:00pm
                                            Sábado de 9:00am a 12:30pm
Servicios:

  • En época escolar atendemos cerca de 200 usuarios por día, entre primaria y secundaria, además hay préstamo externo a los que pertenecen al "club de Amigos" de la biblioteca quienes pagan el derecho con C
    100.00 mensuales.
  • Plan Vacacional en los meses de Diciembre-Enero, en donde captamos:
  • la presencia de casi 300 niños, con temas de manualidades, preguntas y respuestas, cuentos, medio ambiente, presentación de videos, etc.
  • la presencia de casi 250 adultos con presentación de conciertos, Charlas sobre Desechos sólidos, árboles Nim y Jícaro, Autoayuda para mujeres, Violencia intrafamiliar, etc.
  • Charlas o Actividades variadas de acuerdo a peticiones, en el lapso del año.
  • Información en Internet del trabajo de la Biblioteca y el Bibliobús: WWW: bibliobus.edu.ni
  • Fotocopias

Colección de Libros:
11,000 libros, clasificados como:
33% de Literatura Nacional e Internacional
15% Literatura Infantil y Juvenil
5% de Textos escolares
47% de Consulta (Referencia, Ciencias Puras, Biografía, etc.)
Entre la Colección tenemos un acervo en español con más de 600 libros de Literatura Alemana de todo género: Cuentos, Novelas, Poesía, Teatro, Relatos, Filosofía, Psicología, Religión, Historia, Juveniles e Infantiles).
MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA Y DEPORTES
DIRECCIÓN GENERAL DE PROSPECCIÓN Y  POLÍTICAS

Centro de Documentación y Bibliotecas “Emmanuel Mongalo y Rubio”

ANTECEDENTES
En Nicaragua desde 1964 se viene gestando un movimiento en pro de la organización e incremento de las bibliotecas escolares, pero lamentablemente el terremoto de 1972 destruyó las mejores bibliotecas existentes en la capital. Pese  a ello, desde los meses subsiguientes al terremoto los bibliotecarios, directores de centros educativos y el Ministerio de Educación, trabajaron por superar el estado de las bibliotecas en general, especialmente en Managua. El Gobierno a través de la Dirección de Bibliotecas del Ministerio de Educación Publica, solicitó apoyo a organismos, instituciones y países amigos para hacer realidad el proyecto bibliotecario.
En años posteriores se conforma la Red de Bibliotecas Escolares, constituida por bibliotecas de primaria y secundaria en todo el país.
Desde el año 1990 las Bibliotecas Escolares se unen al Centro de Documentación y Bibliotecas, que ya funcionaba en el Ministerio de Educación desde los años ochenta, mismo que fue conformado por la Biblioteca Pedagógica y el Centro de Documentación, que estaba adscrito a la Dirección General de Educación de Adultos.
MISIÓN
Ofrecer servicios  de información a quienes lo requieran, en particular a las instituciones y organismos públicos y privados dedicados  a la digna labor de la Educación.
Desarrollar el Programa Nacional de Bibliotecas Escolares, dirigido a la organización y fortalecimiento de bibliotecas escolares rurales y urbanas de todo el país, en los diferentes niveles educativos que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte atiende
PARA QUÉ EXISTE
Para apoyar el desarrollo del Sistema Educativo Nicaragüense a través de los servicios de información que brinda el Centro de Documentación y las Bibliotecas Escolares de los diferentes centros educativos.
Realiza acciones tendientes a garantizar la memoria educativa nicaragüense.
Realizar acciones relacionadas con la red latinoamericana de información y documentación en educación.

Desarrollar acciones de atención al Programa de Bibliotecas Escolares dirigidas a:
•    La capacitación y actualización de los bibliotecarios (as), maestros (as) y agentes educativos, responsables del manejo y funcionamiento de las bibliotecas escolares.
•    La dinamización y desarrollo del comportamiento lector en los alumnos, docentes y comunidad.
•   La dotación y organización de bibliotecas, ubicadas en los centros escolares de diferentes niveles educativos en el país.
OFRECE SERVICIOS DE
Capacitación bibliotecaria, asesoría técnica y pedagógica, referencia e información, préstamo a domicilio, préstamo en sala, diseminación selectiva de la información, canje bibliotecario, reprografía, lectores de microfichas, hemerográficos.
COLECCIÓN
La colección en general está constituida por 18, 450 títulos, libros y documentos, de éstos 12, 576 están automatizados, utilizando para ello el software SIABUC.
Posee además:
•          10, 000 referencias bibliográficas en el archivo vertical
•           62 CD con información educativa y cultural.
•            Base de datos con resúmenes analíticos de educación.
•           4, 997 revistas, periódicos, gacetas, índice, anuarios y  suplementos.
HORARIO DE ATENCIÓN
DE 8.00 AM A 5.00 PM            
Lunes a viernes
En la siguiente dirección: Centro Cívico, MECD/sede central,
Módulo “k”, planta baja, Centro de Documentación y Bibliotecas
Visita en la página Web: www.mecd.gob.ni                                                       http://intranet.mecd.gob.ni/bibliot.asp
USUARIOS
El Centro de Documentación y Bibliotecas brinda sus servicios a:
•          investigadores
•          planificadores
•          profesores universitarios
•          estudiantes universitarios
•          personal técnico y administrativo del MECD.
•          estudiantes de primaria y secundaria.
UNIVERSIDAD NACIONAL DE INGENIERÍA
Biblioteca “Esmán Marín”
ANTECEDENTES DE LA BIBLIOTECA

Por su infraestructura en la Universidad Nacional de Ingeniería existen dos bibliotecas una en cada  recinto, las cuales se fueron formando con el material bibliográfico enviado de la UNAN de Managua y la UCA y de lo que fue el  ITESPAP.

EI Departamento de Biblioteca en la estructura universitaria ha venido sufriendo cambios los cuales han tenido su repercusión en la gestión, organización y administración de los servicios bibliotecarios de la UNI.

En el año 1987 se centralizaron los procesos de selección y adquisición de material bibliográfico como también los procesos técnicos en la biblioteca del Recinto Universitario Simón Bolívar.

Fue en el periodo de junio de 1990 a junio de 1994 se descentralizaron los procesos antes mencionados y cada biblioteca de los recintos universitarios comenzó a trabajar de forma independiente.

En 1995 se realiza un diagnóstico de las bibliotecas para un proyecto de desarrollo de los servicios bibliotecarios de las Universidades de Nicaragua donde se formularon propuestas para formar un sistema bibliotecario auspiciado por el CNU y el PNUD del cual se obtienen un servidor y una computadora lo cual es utilizado internamente para la automatización de la colección de la biblioteca.

En 1996 se inicia un proyecto con el CSUCA, en el cual se levanta otro diagnóstico de las Bibliotecas y Centros de Documentación existentes en la UNI Este proyecto es de cooperación e interconexión a nivel regional donde en la primera fase de este proyecto se obtienen capacitación al personal de bibliotecas y equipos para introducir las nuevas tecnologías en información para mejorar y modernizar los servicios bibliotecarios.

Estructura organizativa.

En cuanto a su organización, la biblioteca UNI - RUSB, depende jerárquicamente a partir de 1998, de Vice Rectoría Académica, inicia su estructura la Dirección  quien se encarga de coordinar, planear., organizar, dirigir, supervisar, controlar y evaluar las labores técnicas y administrativas de la biblioteca con la colaboración de la sub dirección las funciones de la biblioteca están divididas en siete secciones, siendo estas:

Sección de Selección y Adquisición, Sección de Procesos Técnicos, Sección de Informática, Sección de Servicios (circulación y préstamos), Sección de Hemeroteca, Sección  de Servicios Informáticos y la Sección de Recepción de bolsos. 

SERVICIOS QUE SE BRINDAN

- Servicios de Orientación.
- Préstamos a domicilio.
- Préstamos en Sala.
- Préstamos interbibliotecarios.
- Referencia (Enciclopedias, Diccionarios, Manuales).
- Hemeroteca (Publicaciones periódicas y diarios nacionales)
- Servicios de Internet.
- Búsqueda y recuperación en base de datos.
- Información en CD – ROM.
- Reprografía (fotocopia – copia en CD-ROM – impresiones).
- Servicios de diseminación selectiva de la información (alertas, boletines).
- Servicio de Scanner.
- Servicio de copia de Libros Electrónicos a CD-ROM.
- Impresión.

HORARIO:

 

De Lunes a Viernes

Biblioteca:                              De 8 AM.                            A     8:30 PM.

Hemeroteca:                           De 9 AM.                            A     12 M
                                              De 1 PM.                            A       7 PM.

Sala Informática:                     De 9 AM.                            A     12 M
                                              De 1 PM.                            A       8 PM.

Día Sábado todas las áreas de 9 AM. A 4 PM.

  
Tipos de usuarios:

Autoridades.
Docentes.
Investigadores.
Personal Administrativo.
Estudiantes de Pregrado UNI – IES – CNEG y modalidad especial.
Personal extranjero con misión en la UNI.
Egresados.
Usuarios externos.

Colección

            Colección especializada en el campo de las ingenierías y la arquitectura, agrupadas en textos básicos, complementarios y de las especialidades de cada carrera y las tesis elaboradas por egresados de esta universidad.

            Se cuenta con un fondo bibliográfico de 5,722 títulos y 14,201 volúmenes pertenecientes a la colección general, referencia, reserva, tesis, tesinas y fondo hemerográfico. Además se poseen colección en otros soportes CD – disquete.

 

UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA
CENTRO NACIONAL DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN AGROPECUARIA
CENIDA

INFORMACIÓN GENERAL

Antecedentes
Fue creado en 1984 con el objetivo de contribuir al desarrollo científico-técnico del sector agropecuario del país mediante la identificación, selección y captación de la información sobre las ciencias agropecuarias y afines para su respectivo procesamiento y diseminación.
Funciones Importantes
     Actuar como Biblioteca Universitaria, respondiendo a demandas y necesidades de la información de estudiantes, docentes e investigadores.
      Actuar como Centro Nacional satisfaciendo las solicitudes de información de productores, investigadores, organizaciones e instituciones agrícolas y pecuarias.
El CENIDA es reconocido a nivel nacional e internacional como:
 
      Coordinador del Sistema de Información y Documentación de la UNA (SIDUNA).
      Centro coordinador de la Red Nacional de Información y Documentación Agraria (RENIDA).
      Centro Coordinador del Sistema de Información y Documentación Agropecuario de América Latina (SIDALC-NICARAGUA).
      Nodo Nacional AGRIS (Sistemas Internacional de Información sobre Ciencia y Tecnología) de la FAO.
      Nodo de enlace para la ejecución de proyectos de recopilación y difusión de información sobre agricultura, sector pecuario, recursos naturales y medio ambiente.
Acervo Documental

 
Entre su colección cuenta con diferentes materiales de información como: Libros, Documentos, Materiales Audiovisuales, Publicaciones Periódicas, Obras de Referencia y Bases de Datos en Discos Compactos.

Servicios que brinda

Consulta en Sala
Préstamo a Domicilio
Préstamo Interbibliotecario
Servicio de Referencia
Búsquedas especializadas en Bases de Datos Nacionales e Internacionales
Diseminación Selectiva de Información
Boletines de Nuevas Adquisiciones
Venta de Publicaciones
Asesorías en organización de Unidades de Información
Pasantías
Servicio de fotocopia
Servicio de Internet
Servicio de Scanner

Temáticas Especializadas

A- Agricultura en General
B- Geografía e Historia
C- Educación, extensión e información
D- Administración y legislación
E- Economía, desarrollo y sociología rural
F- Ciencia y Producción Vegetal
H- Protección de plantas
J- Tecnología Post Cosecha
K- Ciencias forestales
L- Ciencia, producción y protección animal
M- Pesca y acuicultura
N- Maquinaria e Ingeniería Agrícola
P- Recursos Naturales y Medio Ambiente
Q- Elaboración de Productos Agrícolas
S- Nutrición Humana
T- Polución
U- Metodología
Temáticas Generales (Matemáticas, Físicas, Español, Filosofía, Inglés, Química)

HORARIO DE ATENCIÓN:

LUNES-VIERNES
8:00 AM - 9:00 PM
SÁBADOS
9:00 AM - 1:00M

 
PARA MAYOR INFORMACIÓN DIRIGIRSE: UNA-CENIDA
Km. 12 ½ Carretera Norte
Managua, Nicaragua
Apdo. 1487
Telefax: 2331871
E.Mail: cenida@una.edu.ni
Contacto
Lic. MSc. Ruth Velia Gómez
Directora CENIDA

ASAMBLEA NACIONAL DE NICARAGUA
BIBLIOTECA “JAVIER AVILES”

Breve Reseña Histórica
En Julio de 1981, la Biblioteca “Javier Aviles”, nace en el entonces Consejo de Estado (Poder Legislativo de esa época), trasladándose posteriormente al edificio “Héroes y Mártires del 22 de Enero de 1967”, instalaciones que ocupa hasta la fecha.
En 1989, la Biblioteca es promovida de Departamento a Dirección, formando parte de la Dirección General de Asesoria Legislativa.
En el año 2000, la Biblioteca inicia su proceso de automatización, utilizando el Sistema Integral Automatizado de Bibliotecas (SIABUC) de la Universidad de Colima, México.
En Abril del año 2002, es anexada a la Biblioteca, la Oficina de Participación Ciudadana, que tiene como objetivo generar un espacio para que los ciudadanos opinen sobre las iniciativas de Ley, incluso mediante vía electrónica a la dirección opc@correo.asamblea.gob.ni
Información General
La Biblioteca “Javier Aviles”, de la Asamblea Nacional de Nicaragua, es un Centro de Información y Documentación Jurídica, que tiene la finalidad de facilitar a los usuarios de la Biblioteca, el acceso al estudio o investigación de ante-proyectos, reformas y nuevas leyes que se debaten en el Parlamento como un medio de contribución institucional de utilidad social, siendo su principal objetivo el controlar, centralizar, resguardar y conservar la información que produce la Institución y de otras dependencias afines que coadyuven a su fortalecimiento integral.
La Biblioteca “Javier Aviles”, es biblioteca beneficiaria del Deposito Legal, compartiendo esta función junto a la Biblioteca Nacional “Rubén Darío”.
La Biblioteca procesa su material bibliográfico, según el Sistema de Clasificación de Melvil Dewey y las Reglas de Catalogación Angloamericanas segunda edición. Cuenta además con el sistema SIABUC de la Universidad de Colima de México.
Servicios
La Biblioteca “Javier Aviles” brinda los servicios de: Orientación al Usuario, Préstamo Interno, Préstamo Interbibliotecario, Elaboración de Bibliografías, fotocopias, Servicios de Consultas Telefónicas y Envió de Materiales Bibliográficos a la Sala de Sesiones durante los debates de parlamentarios y asesores jurídicos.
La Biblioteca tiene una colección especializada en Derecho, Política y Economía, así como con una amplia gama temática sobre Parlamentos, Congresos, Materia Electoral y Constituciones a nivel mundial.
La Biblioteca tiene un horario de atención de 8:15 AM a 12:45 meridianos, para usuarios externos, y de 8:15 AM a 4:45 PM a usuarios internos, y esta ubicada en el sexto piso del antiguo edificio del Banco de América, frente al Parque “Luis Alfonso Velásquez Flores”. Para mayor información: telefax: 2226106, e-mail: bibliote@correo.asamblea.gob.ni, pagina Web: biblioteca.asamblea.gob.ni
Centro de Documentación del  Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CEDOC-CIES)

INTRODUCCIÓN

El Centro de Documentación del  Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud "Dr. Denis Silva Torres" (CEDOC-CIES) es un Centro de Documentación e Información especializado  para profesionales y técnicos relacionados con el campo de la Salud Pública y el Tema Salud y Desastres,  en aspectos gerenciales, epidemiología y servicios de salud; con datos estadísticos nacionales e internacionales, bibliografía clasificada en descriptores temáticos facilitando las búsquedas y comunicándose con otras Entidades posibilitando el intercambio de la información.

El CEDOC - CIES opera desde 1985, organizado en función de los Programas Docentes e Investigativos de la institución incorporando Investigaciones de las Maestrías y Estudios de Proyectos, constituyendo su acervo bibliográfico la información generada por los Investigadores docentes y alumnos en las Tesis de grado de  las Maestrías, además de información de las Instituciones a nivel nacional e internacional, formado por publicaciones periódicas y en serie integrado por las diferentes Colecciones, organizadas según la clasificación alfanumérica de la NLM.

El Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud (CIES/UNAN) ha iniciado un Proyecto orientado a formar parte de una Red Centroamericana de Información sobre Salud y Desastres, producto de una alianza entre el Centro Regional de Información sobre Desastres (CRID), la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos
(NLM) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), iniciado en el año 2000.    La Base de Datos del CEDOC-CIES organizada en el Programa MicroIsis, cuenta actualmente con 4,680 registros, 380 de ellos en Desastres con  artículos en Español, Inglés y Portugués incluidos  Informes, Artículos científicos, Planes de emergencia, Estudios de evaluación de daños, Estudios de vulnerabilidad, Ejercicios de simulación y toda lo relacionado con prevención, atención y mitigación de los desastres. 

 OBJETIVOS Y PRIORIDADES

 -      Configurar un Acervo en Desastres y Salud en sus diferentes Colecciones

¨       Actualizar permanentemente el Fondo Documental.

¨       Difundir y diseminar la información recopilada.

¨       Apoyar la capacidad de liderazgo del CIES divulgando las publicaciones  institucionales.

¨       Satisfacer los requerimientos de información a través de productos y servicios apropiados

¨       Desarrollar actividades de Desarrollo docente e investigativo garantizando la inclusión del tema Salud y Desastres en los Programas educativos.

¨       Compilar toda la información en Salud y Desastres y disponerla en línea.

 
Usuarios

Ø       Internos (Docentes e Investigadores de la Institución y Estudiantes de las Maestrías, Cursos cortos, Diplomados y otros.

Ø       Externos (provenientes de Instituciones afines y de otros Organismos; y estudiantes de las diferentes ramas de las Ciencias de la Salud, Ingeniería Ambiental y otras, de las Universidades del país.

Cobertura

Ø       Temática:    Asistencia Sanitaria de Emergencia para situaciones de Desastres; Calidad en Salud; Condiciones de vida y Desarrollo; Desarrollo de los Recursos Humanos en Salud; Gerencia de Servicios de Salud; Gerencia y Estrategia Organizacional en Salud; Intervenciones eficaces en salud; Perfil de Salud; Políticas de Salud; Prácticas Sanitarias; Problemas de Salud; Promoción y Educación en Salud y
Sistemas de Salud.

Ø       Temporal  Desde 1979  a la fecha

Ø       Volumen de Información  Cuenta actualmente con 5500 referencias, contemplando en ellas el tema Salud y Desastres.

Servicios

Ø       Administrativos: A través de la Red de Bibliotecas Biomédicas, Programas y Proyectos del  MINSA, Entidades Nacionales e internacionales.

Ø       Servicios Documentales:  Acervo especializado permitiendo la comunicación inmediata con otros centros o bibliotecas del país.

Ø       Compilación de documentos :  Mediante planificación con entidades del país.

Ø       Consulta a bases de datos:  En CDROM  y  Base de datos institucional.

Ø       Servicios al Público:  Prestación directa y asistencia técnica
       Sala de lectura
       Hemeroteca
       Biblioteca
       Referencia
       Asesoría en elaboración de Bibliografías
       Educación de usuarios
       Búsquedas bibliográficas manual y automatizada, en Bases de datos institucional, en
       CDRom e Internet
       Diseminación Selectiva de la Información (DSI)
       Préstamos (En sala, Circulante e Interbibliotecario)
       Reprografía
       Engargolado
       Programa de Libros de Texto y Materiales de Instrucción PALTEX/OPS/OMS}
       Videoteca

 Horario de Atención:  Lunes a Viernes:  8:00a.m./ 6:00p.m. ininterrumpido
                                   
Colecciones
General:  1,500 títulos principalmente en Salud Pública, con 65 títulos en  Salud y Desastres.
Institucional:  Publicaciones del CIES con 300 títulos.
Tesis de grado: 200 Tesis de Maestrías en Salud Pública y Epidemiología. 
Colección Nacional:  400 títulos de la producción del Ministerio de Salud (MINSA), Entidades gubernamentales y ONG´s.
Videoteca: 200 Videos en  Salud Pública con 17 Videos en Salud y Desastres.
Referencia:  110 títulos, principalmente los Index Medicus, Catálogo de las Fuentes de información disponibles, Diccionarios especializados, Atlas, Anuarios, Directorios  y Guías  
Hemeroteca:  Revistas especializadas y publicaciones periódicas de la OPS/OMS y otras Entidades, con  aproximadamente 200 títulos de publicaciones periódicas mediante 2,500 fascículos organizadas alfabéticamente, con más  de 400 artículos de revistas, folletos y otros en Salud y Desastres.
Publicaciones OPS/OMS:  400 títulos sobre salud con material científico de interés.

Para mayor información llamar ó acudir a:

Centro de Documentación " Denis Silva "
Centro de Investigaciones y Estudios de la Salud
(CIES)/ Escuela de Salud Pública de Nicaragua

Rotonda Santo Domingo 1/2c. al Sur
Tlfs:  2783700 Ext. 27
Fax: 2786775
Correo electrónico: cedoc@cies.edu.ni

 
 IV.    RESEÑA HISTÓRICA SOBRE LA ENSEÑANZA DE LA BIBLIOTECOLOGÍA EN NICARAGUA

Por
Mario Arce Solórzano
Bibliotecólogo

La Enseñanza de la Bibliotecología en Nicaragua en su sentido no formal, ha sido en el devenir de su historia, una serie de experiencias empíricas primero, más un conjunto de asimilaciones de técnicas bibliotecarias adquiridas en forma oral y posteriormente a través de cursos especiales y especializados que iniciaron y se desarrollaron después de la II Guerra Mundial, hasta culminar en el establecimiento formal en la década de los años 70 con el establecimiento de la Escuela de Bibliotecología.

Dado la existencia de hitos históricos bibliotecarios documentados en el país más la influencia siempre creciente de la instrucción bibliotecaria que como influencia se introdujo desde el exterior desde la época colonial hasta nuestros días, son los fundamentos que nos hace plantearnos con mucha seriedad la temática en estudio y abordarla desde un aspecto histórico con sus debidas particularidades, es por eso que este estudio está basado en hitos de bibliotecas y bibliotecarios, en los cuales se descubre la existencia de una enseñanza empírica, técnica y profesional determinada, y que comprende de manera precisa un amplio panorama que se resume a continuación.

De 1542 – 1572: Escuelas de Indios vs. “Bibliotecas para Indios”

Se han documentado la existencia de Escuelas para Indios, fundadas en 1542 en León Viejo y extendidas en 1572 a El Realejo, Granada y Nueva Segovia. Deductivamente: si en 1542 se fundó la primera Escuela para Indios, en la entonces capital de la Provincia de Nicaragua, es de suponer que a esta escuela les acompaño en cierto momento una Biblioteca para Indios y con ella un bibliotecario con su respectiva instrucción, puesto que tales escuelas se extendieron a ciudades de gran importancia en la época colonial como lo fueron: la ciudad puerto de El Realejo; otra ciudad con puerto lacustre como lo fue Granada y la ciudad de Nueva Segovia en el norte del territorio provincial.

De 1695 a 1787: Instrucción bibliotecaria empírica con espíritu medieval

Nace en 1695 la primera Biblioteca en la Provincia de Nicaragua, de tipo escolar porque surgió en un centro de enseñanza que se mantuvo vigente por más de un siglo, se trata del Colegio Seminario San Ramón Nonato, ubicado en la ciudad de León, capital de la Provincia de Nicaragua.

Esta institución fue impactada por el avance de las ideas, el comercio, el desarrollo de la imprenta (introducida a Guatemala en 1660), y otros factores de desarrollo social que fueron llegando a la Provincia y en especial al Colegio Seminario, libros, documentos, “gazetas”, hojas sueltas, etc. desde Europa, principalmente de España, Francia e Italia y con ellos se fue alimentando la biblioteca de este importante centro de estudios.

Los eclesiásticos disponían de ideas bibliotecarias de esos países desarrollados y de alguna manera las ponían en práctica, aunque ellas conllevaran un espíritu medieval, con esa herencia dicho Colegio compiló mil volúmenes en más de un siglo, lo cual, muestra históricamente que ella contó y desarrolló determinadas técnicas bibliotecarias desde su empirismo, para la organización, disposición de libros, mobiliario y uso de ese gran acervo bibliográfico; este período histórico está marcada por el empirismo bibliotecario que llevaba como sello un espíritu religioso, ya que la Iglesia por tradición medieval era la encargada de la enseñanza en el Nuevo Mundo.

De 1800 – 1899: Instrucción empírica con espíritu liberal y presencia más acentuada de influencias bibliotecarias importadas de España.

En lo que fue el Colegio Seminario Conciliar San Ramón con todo y los mil volúmenes de su biblioteca, se transformó producto del avance de las ideas liberales de la época en universidad menor primero y luego, el 24 de agosto de 1816 nació la Real Universidad de la Inmaculada Concepción de León.

Al nacer la Universidad de León, nace también con ella lo que hoy se conoce como la Primera Biblioteca Universitaria de Nicaragua. Esta biblioteca tuvo como base bibliográfica la colección completa de los libros de la biblioteca del Seminario San Ramón y posteriormente se engrandeció hasta alcanzar los cuatro mil volúmenes con donaciones bibliográficas de ciudadanos ilustres:

La instrucción empírica con respecto a los conocimientos bibliotecarios continuaba en esta época, pero con un espíritu liberal por la presencia de la universidad que vendría a darnos a conocer una figura más acentuada en la influencias de prácticas bibliotecarias procedentes de Europa, mayormente de España y Francia, que se reflejan en el siguiente testimonio:

“La Junta de Instrucción Pública que administra la Universidad de León, en sesión del 23 de diciembre de 1859, decidió nombrar Bibliotecario a Camilo Saravia con cuatro pesos mensuales de sueldo. Las responsabilidades que le asignaron fuero las siguientes:
1.       Tener en buen orden y aseo los libros en la pieza de sesiones de la Junta.
2.       Mantener abierta la biblioteca de 8:00 a.m. a 12:00 m., todos los días excepto los festivos.
3.       Recoger los libros prestados –identificados por una marca- y no permitir su consulta fuera de la pieza referida.
También en dicha sesión se encargaba al Rector hacer la entrega inventariada de los fondos [bibliográficos] existentes y a Hilario Ulloa proporcionar al bibliotecario dos mesas y seis asientos para el buen desempeño de su función.”  (JEA, 1973: 27-28).

El año de 1859 marca oficialmente la profesionalización del trabajo bibliotecario en el país, este hito bibliotecario es muy importante para la historia de la Bibliotecas Nicaragüenses, es bueno preguntarse: ¿qué se puede aprender de este testimonio histórico?, cuando por decisión de las autoridades superiores de la Universidad de León, la Biblioteca Universitaria toma un doble giro hacia el progreso y el desarrollo de determinadas áreas bibliotecaria que se destacan como influencias bibliotecarias importadas del documento citado, y las que deductivamente señalamos a continuación: el Área Bibliotecaria Técnico-Administrativa y el Área Técnico-Bibliotecaria.

En el Área Técnico-Administrativa se destacan los siguientes elementos de vital importancia histórica para el estudio y desarrollo de las Bibliotecas en Nicaragua, estos elementos son: 1) Se comienza a ver a la Biblioteca como una Organización dentro de una Institución; 2) Se le respalda y apoya administrativa y económicamente, lo mismo que técnica y profesionalmente;   3) Se le proporcionaron los recursos humanos y materiales necesarios para su desarrollo y funcionamiento; 4) La Biblioteca se ve adscrita directamente a la parte académica y al rector como sus superior inmediato; y 5) La Biblioteca cumple con el objetivo de ayudar y apoyar los planes y programas educativos y culturales de la Universidad.

En el Área Técnico-Bibliotecario se destacan avances, aunque incipientes fueron oportunos y necesarios en esa época, además, esas "avances" sustentaban la función estructural de dicha biblioteca y dejan entrever algunas técnicas bibliotecarias, varias secciones o departamentos que actualmente son las divisiones internas y esenciales en cualquier tipo de biblioteca; esos "avances" técnicos bibliotecarios son los siguientes:

1) La Biblioteca posee y ocupa un lugar dedicado para ella; 2) A la Biblioteca se le da un rango muy significativo al dotarla de un Bibliotecario profesional; 3) Al Bibliotecario le dan funciones realmente derivadas de su oficio profesional: ordenar libros, horario de atención al público, prestar libros de acuerdo con su respectiva "marca" o clave de organización, no permitir que los libros salgan irregularmente de la Biblioteca, mantener aseados los libros; 4) En la Biblioteca existen guarda-libros a modo de incipiente estantería  para guardar y organizar lo libros; 5) Se vislumbra una Sección de Circulación y Préstamo de libros;      6) Se observa una incipiente clasificación y catalogación de libros,  con el asunto ese de la "identificación de los libros por medio de una marca"; 7) Con las dos mesas y los seis asientos se vislumbra una pequeña y necesaria Sala de Lectura o sala de Estudio y/o Consulta; y 8) Apreciamos una técnica bibliotecaria moderna: El inventariado de los fondos bibliográficos.

Estos fueron los principales aportes que brindó la experiencia bibliotecaria de la Universidad de León y que con el "correr del tiempo la “Universidad evolucionó y alcanzó el rango de nacional el 27 de marzo de 1947 y posteriormente conquistó su autonomía el 25 de marzo de1958. Así mismo evolucionó su biblioteca que hoy continúa existiendo y se conoce con el nombre de: Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, ubicada y localizada en la Ciudad Colonial de León.

El Decreto legislativo del 4 de marzo de 1871 hace surgir la Biblioteca de los Supremos Poderes de la República de Nicaragua, trae consigo varias noticias bibliotecarias importantes: 1) La Primera Biblioteca Especializada de Nicaragua, porque su acervo bibliográfico debía ir en concordancia con la labor legislativa (derecho, economía, política, historia y temas conexos), tanto del Senado como de la Cámara de Diputados; 2) Le fue asignado un local especial para su establecimiento y desarrollo; 3) Le fue asignado un empleado capacitado que en la reglamentación de dicho decreto sería denominado Archivero Bibliotecario; 4) Un Reglamento de ley que normaba todo su funcionamiento

El Reglamento de la Biblioteca de los Supremos Poderes fue promulgado en 1875, estaba compuesto de varias secciones y la sección que arroja más luz de influencias bibliotecaria externas es la segunda, en la que se destacan literalmente los siguientes términos del léxico bibliotecario, por ejemplo: Archivero Bibliotecario, inventario de libros, bibliotecario, archivero, Libro Inventario, préstamos de libros, verificación o consulta, entre otros.

Se observa un gran avance entre el bibliotecario de la Biblioteca de la Universidad de León y el Archivero Bibliotecario de la Biblioteca de los Supremos Poderes de la República, si el primero era instruido bajo un avanzado empirismo, el segundo ya tenía en la Ley y su Reglamento, no sólo un manual de funciones sino todo un tratado técnico-administrativo de bibliotecas y archivos, que debía auto-estudiar, es decir ejercer un auto-didactismo para llegar al dominio de la administración, organización y aplicación de las normas y técnicas bibliotecarias importadas al país a través de los sabios legisladores nicaragüenses que se las transmitían por medio de esos documentos jurídicos.

La creación de la Biblioteca Nacional también motivó y promovió dos instrumentos de enseñanza bibliotecaria, el primero fue el Reglamento de la Biblioteca Nacional del 28 de febrero de 1880 y el segundo, la publicación en 1882 del Catálogo General de Libros de que consta la Biblioteca Nacional de la República de Nicaragua.

El primer documento trae consigo un mayor avance y una mejor organización institucional, administrativa y técnica que el que se estableció para la Biblioteca de los Supremos Poderes. Estaba estructurado de una forma más científica, ya que destacaba secciones como: Organización de la Biblioteca; Del Bibliotecario; Concurrentes a la Biblioteca; Parte Penal y  Disposiciones Generales. Y dentro de su contenido técnico bibliotecario se detectan modernas influencias como la organización de las colecciones por materia,  registro permanente el libro inventario que distingue dos tipos de catálogos: General y de Registro, hace surgir el cargo, el perfil y las funciones del Bibliotecario Nacional, se establecen y amplían las normas para el préstamo bibliotecario, se destaca el cuido y conservación de periódicos.

Con respecto al Catálogo General, su formación, estructuración y publicación, evidencian un avance bibliotecario y envuelve una serie de influencias bibliotecarias españolas, primero, porque fue un intelectual español, Emilio Cautelar, el encargado de seleccionar las obras que iban a constituir el primer acervo bibliográfico de la Biblioteca Nacional. Segundo, la estructuración del catálogo revelaba una riqueza cultural, científica, literaria, política, social, económica, entre otras. Tercero, fue clasificado en cuatro grandes temas: y dentro de cada gran tema reunía una cantidad de libros segmentados por sus contenidos específicos y Cuarto, en el aspecto de catalogación se distinguían los elementos bibliográficos de cada obra registrada, numerada y con sus respectivas descripciones particulares.

En resumen, los primeros decretos legales que inician la legislación bibliotecaria nicaragüense que se dio en la última parte del siglo XIX, los  cuales contenían un léxico bibliotecario especializado, conocimientos de administración, organización y técnicas bibliotecarias, en un país sin representación de institución educativa bibliotecaria, hace deducir que los autores de tales documentos trajeron al país importadas del extranjero esos conocimientos y con ello se da a conocer la influencia e incorporación de los principales aspectos administrativos y técnicos sobre administración de bibliotecas, que venían directamente de España y de Francia en menor grado.

De 1900 – 1930:  Empirismo en decadencia, Biblioteca Nacional                   y apropiación de técnicas bibliotecarias extranjeras.

La Biblioteca Nacional con el conocimiento, experiencia y dedicación profesional, se pone al frente del desarrollo de nuevos aspectos técnicos bibliotecarios, en la administración de algunos de sus directores, donde el empirismo en la instrucción bibliotecaria va en decadencia, aunque no se mencionan cursos para bibliotecas, pero se observa que la apropiación de algunas técnicas extranjeras, es producto de un estudio o conocimiento auto-didacta de los funcionarios de esa trascendente institución.

Por ejemplo, entre 1897 y 1910, en la administración del Director Isidro Sotomayor surgieron y se pusieron en práctica las siguientes técnicas bibliotecarias: estadísticas mensuales de lectores y temas que consultaban; publicación de listas de nuevas adquisiciones, surgimiento y práctica del canje de publicaciones, se hace notar una incipiente Hemeroteca; presupuesto para la compra de libros; la disposición de los libros estaba organizada en anaqueles clasificados con las letras del alfabeto y numerados en el tramo o “cajón” correspondiente; se establece el cargo de auxiliar de biblioteca se hace mención de una oficina de libros en referencia donde se sellaban y registraban las obras que recibía la Biblioteca Nacional.  

Es lógico pensar en el contexto de esa época que sin enseñanza bibliotecaria no puede haber buena administración de un biblioteca como la que nos ocupa. En los señalamientos anteriores, se observan una cantidad de conocimientos y técnicas que se usaban en ese tiempo, por lo cual se deduce que el Bibliotecario Nacional además de sus funciones, dedicaba cierto tiempo para estudiar sobre bibliotecas en libros de países extranjeros que no se mencionan pero que a través del canje se adquirían, de ahí y de otras fuentes se deriva la apropiación de técnicas bibliotecarias importadas del extranjero y que fueron asimiladas por las bibliotecas nicaragüenses.

Siguiendo en la línea de apropiación de técnicas bibliotecarias del extranjero hacia las bibliotecas nicaragüenses, en 1922, en el informe de Manuel Antonio Zepeda, Director de la Biblioteca Nacional que demostró altos niveles de conocimiento bibliotecario, se encuentra el mas hermoso testimonio de un verdadero Bibliotecario, en dicho documento se destacan los siguientes aportes:

1) Reorganización técnica y administrativa de la Biblioteca Nacional;                 2) Apropiación de técnicas bibliotecarias de catálogos de bibliotecas de México, Argentina y Uruguay; 3) Formación de nuevos catálogos, parciales y General, con nuevas técnicas, con la intención de conformar un catálogo “científico y metódico”; 4) Intención e historia del fracaso de querer implantar en la Biblioteca Nacional el Sistema de Clasificación Dewey; 5) Innovación de un sistema de clasificación denominado “Plan Metódico”, que para su autor era un método de “catalogación general” y cuyo instrumento estaba directamente influenciado por el Sistema de Dewey, que universalizó las divisiones general por temas y sus respectivas subdivisiones; 6) Dotar a las colecciones de la Biblioteca Nacional de una “estantería especial” para la nueva organización bibliográfica; 7) Dificultad de encontrar empleados competentes para el servicio de la biblioteca; 8) Preparación de empleados que estén al tanto de la ciencia bibliográfica y de la biblioteconomía; 9) Que el gobierno incluya entre los estudios superiores un curso de Bibliografía y Biblioteconomía, de historia literaria en general y de paleografía; 10) La visión de una constante capacitación bibliotecaria para la Bibliotecas Públicas que los tiempos le obligarán a crear al gobierno y a la iniciativa privada; 11) Se dio una reforma presupuestaria salarial y aumento de personal; y 12) Se innovó un Sistema de Conferencias Públicas sobre diversos temas científicos y literarios

Además de las reformas e introducción de nuevas técnicas bibliotecarias que ya no vienen directamente de España, sino también de Estados Unidos y de países latinoamericanos como México, Argentina, Uruguay y otros, es la primera vez que se habla y se recomienda al gobierno establecer un curso superior de Ciencias Bibliotecarias; también es la primera vez que se menciona el Sistema Dewey que 35 años más tarde se establecería en la Biblioteca Nacional. Ese panorama de enseñanza bibliotecarias que dejo Don. Manuel Antonio Zepeda conforman hoy día un legado que le propinó un golpe muy fuerte al empirismo que embargaba a la ausencia de capacitación y era evidente en el trabajo de los bibliotecarios nicaragüenses.

De 1933 – 1972: Escaso predominio del empirismo y surgimiento de la enseñanza técnica bibliotecológica.

A partir de 1933 y a escasos dos años del terremoto de Managua de 1931 que dejó a la Biblioteca Nacional huérfana de edificio propio pero apta para una rápida recuperación, se despierta principalmente en la ciudad capital, una actividad cultural inusitada, además de que la Asociación de Escritores y Artistas, presidida por el Dr. Andrés Vega Bolaños, que realizaba exposiciones de libros, actos literarios y culturales para promover a los autores nacionales y sus escritos, se da la presencia de bibliotecas y bibliotecarios profesionales extranjeros en el país.
Una de esas instituciones que destaca y marca el desarrollo de la enseñanza técnica bibliotecaria es la Biblioteca Americana Nicaragüense “Rubén Darío”, que estuvo bajo la administración de la Asociación Americana de Bibliotecas. Esta biblioteca trajo consigo los principales instrumentos técnicos bibliotecarios al país: Manuales de organización de bibliotecas, Sistema de Clasificación Decimal de Dewey, normas técnicas para la catalogación de libros, estableció el uso de catálogos divididos, el manual de Encabezamientos de Materia de Sears, el número de autor del Sistema Cutter y todo un arsenal de técnicas y aportes bibliotecológicos que 20 años después de su fundación iba a heredar a la Biblioteca Nacional de Nicaragua.

Con respecto a los directores y bibliotecarios profesionales que tuvo esta Biblioteca, hubo uno en particular, que estuvo breve tiempo en el país, y se destaca por sus aportes concretos y contundentes a través de sus muchos manuales publicados en español y que con ellos ayudó a la formación de bibliotecarios, bibliotecas y Bibliotecología de América Latina, se trata del notable y eminente maestro bibliotecario Dr. Gaston Litton. Además, a través de esta Biblioteca se envió a personal nicaragüense a especializarse en bibliotecología a universidades estadounidenses.

El hito bibliotecario que le dio el adviniendo a la época de la capacitación bibliotecaria permanente de Nicaragua, surgió en la primera mitad de la década de los años 50, cuando “El Ministerio de Educación de Panamá envió en 1955, ocho becas para un Curso de Técnicas Bibliotecarias, que se realizó durante tres meses en la ciudad de Panamá”. De dicho curso surgieron maestros bibliotecarios nicaragüenses que dictaron muchos cursos. A lo anterior hay  que sumarle la influencia y predominio de las técnicas bibliotecarias estadounidenses que comenzaron a manifestarse directa e indirectamente en el país y con ello se desencadenó una serie de cursos de capacitación bibliotecaria en varios tipos de bibliotecas.

A ese despertar de constantes capacitaciones en técnicas bibliotecarias al personal en bibliotecas privadas y públicas, contribuyeron en gran medida a hacer desaparecer el empirismo bibliotecario y hacer surgir métodos modernos de enseñanza bibliotecaria.

En este sentido, la reorganización de la Comisión Nacional de Cooperación con la UNESCO en el país, también jugó un papel importantísimo con la estructuración de un Comité Nacional de Bibliotecas en 1963 que le dio prioridad a la capacitación de bibliotecarios empíricos, y marcó un paso más en la enseñanza bibliotecaria a través de los cursos que se incrementan año con año en el país y bajo la tutela del Comité de Bibliotecas se impartieron incontables cursos de capacitación, los que se consolidaron y crecieron en avances técnicos con el establecimiento de la primera Asociación Nicaragüense de Bibliotecarios (1964) y con la creación de la Asociación de Bibliotecas Universitarias y Especializadas de Nicaragua (1969).

De 1974 – 2004: Surge la Enseñanza Bibliotecológica Profesional

Expertos bibliotecario de la UNESCO en colaboración con la Escuela de Bibliotecarios de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, prepararon e innovaron un tipo de capacitación bibliotecaria que incluía un método de enseñanza – aprendizaje integral sobre los diferentes aspectos que se requerían para administrar una biblioteca con todos sus electos técnicos. Ese proyecto fue denominado Curso Audiovisual de Bibliotecología y tenía como objetivo principal, preparar bibliotecarios en el menor tiempo posible en los países de América Latina que no poseían una Escuela Profesional de Bibliotecología.

A Nicaragua llegó dicho curso en 1971 bajo los auspicios del Ministerio de Educación de esa época y sirvieron de facilitadores la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua – Recinto Rubén Darío y la Asociaciones de Bibliotecarios ASNIBI[3] y ABUEN[4] . El Curso fue impartido en tres ocasiones por maestros bibliotecarios extranjeros y nicaragüenses.

En dichos cursos se formaron 70 bibliotecarios, la mayoría de ellos empíricos que no habían recibido ninguna capacitación previa, ellos dieron muchos frutos a Nicaragua, se consideró un Programa de la UNESCO muy acertado para América Latina, e indudable fue un gran aporte a la enseñanza de la bibliotecología en Nicaragua.

Seis meses después de haber finalizado el Tercer Curso Audiovisual, en diciembre de 1972 se dio otro terremoto en la ciudad de Managua y hubo una tremenda devastación en el Sistema de Bibliotecas y Archivos del país.

La Universidad de Kent State University de Ohio y la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de sus especialistas se hicieron presente para evaluar el daño a las bibliotecas, bibliografías y archivos del país, prepararon sendos informes sobre esa situación. Posteriormente, Nicaragua recibió ayuda bibliotecaria, bibliográfica y donaciones a bibliotecas escolares, públicas y universitarias para paliar las necesidades del sistema de bibliotecas de la nación. Y sobre enseñanza bibliotecológica en el reporte documentado de la OEA, se dejó claro “el planeamiento tentativo para la creación de una Escuela de Bibliotecología en la Universidad Centroamericana (UCA).

Dos años después de esa referencia directa al establecimiento de la enseñanza superior bibliotecológica en Nicaragua, nace en 1974 la Carrera de Bibliotecología en la Universidad Centroamericana, apoyada financieramente por el Banco Central de Nicaragua y profesionalmente por la Asociación de Bibliotecas Universitarias y Especializadas de Nicaragua (ABUEN), la UCA abrió sus brazos académicos al universo bibliotecológico y creó de acuerdo como sus estructuras oficiales de entonces, el Departamento de Bibliotecología, donde se formaron y graduaron los primeros 32 profesionales en bibliotecología en 1978. En julio de 1979 se da el triunfo de la revolución,  el país cambia su dinámica histórica y su administración.

En 1979 – 1980, ya dentro de un gobierno revolucionario, funcionarios de la UCA gestionaron ante el Consejo Superior de Estudios Universitarios (CNES) la debida autorización para el re-establecimiento de la Carrera de Bibliotecología, mientras bibliotecólogas y personal académico culminaban el nuevo Perfil y el Plan de Estudios Bibliotecológicos. Inmediatamente es aprobado y nace la Escuela de Bibliotecología en la UCA, la cual se establece en el II Semestre del año lectivo de 1980 – 1981, con la presencia de 45 alumnos matriculados, la mayoría de ellos bibliotecarios en el ejercicio de la profesión.

El antecedente que marcó el establecimiento de la Escuela de Bibliotecología, fue un gran movimiento de unidad bibliotecaria que se experimento en los dos últimos meses de 1979 y los tres primeros meses de 1980, cuando la mayor parte de los egresados de la primera graduación de bibliotecólogos de la UCA, bajo el apoyo del recién nacido Ministerio de Cultura, de La Biblioteca del Banco Central y de la Universidad Centroamericana, dictan lo que se denominó el “Primer Curso de Capacitación Bibliotecaria ‘Carlos Fonseca Amador’”, realizado en la UCA entre diciembre de 1979 y marzo de 1980, a él asistieron más de 150 bibliotecarios empíricos de toda la nación, fue un curso integral y con niveles de excelencia muy altos puesto que se contó con bibliotecólogos profesionales como maestros y con los conocimientos e instrumentos más actualizados del momento. Nunca se ha vuelto a repetir un curso semejante en la historia bibliotecaria del país.

Retomando el quehacer de la Escuela de Bibliotecología, se ve que de los 45 alumnos que la inauguran se gradúan en 1985, solamente 21, es decir hubo un fenómeno de  deserción, abandono y reprobación de más del 50 por ciento, mensaje muy significativo de que algo no anduvo bien. Se conoció que en 1986 dicha Escuela tenía 220 estudiantes activos entre primero y quinto año           de licenciatura; en las promociones de 1986 y 1987 se logran graduar 37 profesionales y hasta el año de 1992 que se cierra la Carrera Profesional por falta de demanda, y por testimonio de una ex – directora de La Escuela que tuvo el período administrativo más largo de ésta, 1986 – 1990, se supo “que se lograron graduar aproximadamente 100 estudiantes en esta década”.

Analíticamente, si se suma la matrícula inicial que fueron 45 estudiantes según la primera Directora de la Escuela, más la planta total de 220 estudiantes que en 1986 era de 265 estudiantes y si a ese total se le resta los 100 estudiantes que se graduaron en total, según testimonio de la ex –directora del período 1996 – 1990, se logra un total de 165 estudiantes que por deserción, desencanto, falta de vocación, reprobación entre otros factores, abandonaron la Escuela, con esos datos se deduce que el porcentaje de no retención alcanzó alarmantemente el 72. 5 por ciento, que hipotéticamente, pudo haber sido este fenómeno lo que causó el cierre de la Carrera en 1992.

Pero los fríos números y argumentaciones de porcentuales estadísticos no pueden opacar los logros concretos que la Escuela de Bibliotecología alcanzó en más de una década de funcionamiento, veamos en resumen esos aportes que trascienden cualitativa y cuantitativamente su ser y quehacer.

·    Aportó al país aproximadamente 100 profesionales en Bibliotecología.
·    Formó un Centro de Documentación con bibliografía especializada.
·    Actualizó los Planes de Estudio a través de reformas curriculares.
·   Tuvo entre sus profesores a bibliotecólogos extranjeros de Centroamérica, de Suecia, Suramérica, Cuba, Alemania, y ningún bibliotecólogo estadounidense, con lo cual se divorció de las corrientes técnicas norteamericanas que tanto predominaban y se practicaban en el país.
·    Construyó un pabellón propio para el funcionamiento de la Escuela con 5 aulas, local para la administración, los docentes y el Centro de Documentación.
·  Obtuvo dos computadoras para respaldar las asignaturas relacionadas con la automatización de la información.
·     Desarrolló entre 1992 – 1995 la Carrera de Técnico Superior en Bibliotecología en modalidad sabatina.    

Desde la perspectiva histórica estudiada, se observó que desde sus inicios que la Escuela presentó más debilidades que fortalezas en su razón de existir bibliotecológicamente como tal, puesto que su administración no enraizó un toque profesional que sustentara sus principales fundamentos. Entonces, surgió la “dialéctica” de la sustitución en ese sentido, tal modo de operar no dejó madurar las ciencias bibliotecológicas en Nicaragua, ya que ella no estimuló la creación bibliotecaria, no promovió ni publicó ni siquiera un boletín de actualidades, ni el intercambio de conocimientos y experiencias con otras Escuelas de otras universidades extranjeras, ni fomentó la creación o establecimiento de un Centro de Investigaciones Bibliotecológicas, como debió haber sido su ministerio dentro de su propia misión.

Y por ello, después de una década de existir en una crisis permanente de ideas “socializantes”, dicha institución no soportó el cambio del impacto que causó el establecimiento de la incipiente democracia que se inició a partir de 1990 y su detrimento se hizo evidente, no como mala formadora de bibliotecólogos y bibliotecarios técnicos sino por su falta de darse al pueblo bibliotecario como servidora, no alcanzó el universo de la cultura y unidad bibliotecaria nacional porque se encerró en sí misma, es decir, sus bases, sus fundamentos eran de barro y no de concreto reforzado. Por eso fracasó la Escuela de Bibliotecología, porque se distanció de bibliotecas y bibliotecarios, no fue beligerante en cultivar la unidad en el gremio que debió ser su fuente y objetivo principal.   

En vista de lo cual y de acuerdo con las normas internacionales de bibliotecología, se establece que debe haber un bibliotecario por cada 5 mil habitantes, entonces, si Nicaragua que tiene al 2004 más de 5 millones de habitantes, significa que tiene un déficit aproximado de un mil bibliotecarios, por lo tanto, se necesita principalmente de los actuales gremios bibliotecarios del país para hacer renacer La Escuela de Bibliotecología. Hoy, urgentemente, Nicaragua necesita la Carrera de Bibliotecología.

 Managua, marzo, 2004 

V.   RESEÑA HISTÓRICA SOBRE LAS ASOCIACIONES PROFESIONALES DE BIBLIOTECARIOS NICARAGÜENSES

Por

Mario Arce Solórzano
Bibliotecólogo

 

Así como interpretó en 1973 la Jefa del Programa de Desarrollo de Bibliotecas del los Estados Americanos (OEA), Marietta Daniel Shepar, “que la historia del desarrollo bibliotecario de Nicaragua en el sentido de la palabra, se puede decir que empieza en los tempranos años 40 con la creación de la Biblioteca Americana bajo la administración de la Asociación Americana de Bibliotecas”, así también podemos afirmar que la visión y misión de dicha Asociación se limitó a esa institución y a los proyectos que desarrolló a lo largo de su existencia, que posteriormente impactaron el ámbito técnico bibliotecario y el desarrollo de la enseñanza bibliotecológica pero no motivó ni promovió –siendo una Asociación– el aspecto de la organización gremial de las bibliotecas y bibliotecarios nicaragüenses.

No obstante, fue otro organismo internacional: que hace su aparición en los primeros años de la década de los años 60, el que con su visión del avance bibliotecario que el país venía experimentando desde 1940, promueve y hace nacer la primera asociación gremial de bibliotecarios nicaragüenses que adscrita a ese organismo se denominó: Comité de Bibliotecas.

Asociaciones Gremiales de Bibliotecas y Bibliotecarios Nicaragüenses:
Breve Reseña Histórica

El Comité de Biblioteca, primer organismo gremial de bibliotecarios nicaragüenses, nace en 1963 después que se reorganiza en el país la Comisión Nacional de Cooperación con la UNESCO, que hizo nacer de forma temporal dicho Comité, el cual estuvo conformado por intelectuales y bibliotecarios profesionales que se desempeñaban como directores de tres instituciones bibliotecarias representativas y que su contribución con el surgimiento de las principales asociaciones de bibliotecas y bibliotecarios del país, fue un legado que hoy se reconoce de manera notable.

Esos representantes principales del Comité de Biblioteca adscrito a la Oficina de la UNESCO fueron: Dr. Eduardo Zepeda-Henríquez, Director de la Biblioteca Nacional; Prof. Fidel Coloma González, fundador y Director de la Biblioteca de la Escuela de Ciencias de la Ecuación de la Universidad Nacional Autónoma, Recinto de Managua y Lic. Salterio López Adaros, Director de la Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Recinto de León.

Este Comité tuvo una gran capacidad de convocatoria y como tarea principal se propuso establecer un Plan de Trabajo Bibliotecario Nacional para atender las principales necesidades de este sector, hasta ese momento en abandono de solidaridad gremial. La información, tipo inventario de necesidades, que compiló el Comité entre otras, fue la siguiente:

·  Reunió en su seno los tipos de bibliotecas existentes: escolares, públicas, especializadas y universitarias, que totalizaron 60 instituciones.

·  Se conoció que algunos bibliotecarios no tenían un sueldo a la altura de sus responsabilidades, puesto que devengaban salarios de servidores domésticos

·   Muchos bibliotecarios entre públicos y escolares no devengaban ningún salario y trabajaban en sus horas libres, por el puro deseo de hacer algo por la educación y cultura del pueblo o ciudad donde prestaban servicio.

·    Las Bibliotecas Públicas estaban constituidas por uno o dos anaqueles con cierta cantidad mínima de libros la mayoría de los cuales eran considerados obsoletos para cumplir los fines de las mismas.
·         Se detectó una gran cantidad de personal empírico activo en cuanto a la instrucción de técnicas bibliotecarias.

·    Se hizo conciencia en Alcaldías y Directores Departamentales de Educación para que apoyaran la labor de las bibliotecas públicas y escolares.

·    La necesidad de capacitación bibliotecaria fue evidente y se atendió para dejar atrás el empirismo.

Con la información compilada el Comité realizó a lo inmediato entre otras las siguientes acciones:

·     Creó un fondo bibliográfico rotativo con sede en la Biblioteca Nacional para tratar de subsanar las necesidades de precariedad bibliográficas en aquellas bibliotecas que lo necesitan.

·     Se planificó en 1963  y se llevó a cabo en 1964 la realización de 2 cursos dirigido a bibliotecarios catalogadores y clasificadores, además se publican y distribuyen dos manuales que regulaban y servían de guía para esas labores técnicas.

·    El alto nivel de conciencia y las acciones en pro de las bibliotecas del país que el Comité de Bibliotecas desplegaba certeramente, hizo nacer en marzo de 1964 la Asociación Nicaragüense de Bibliotecarios (ASNIBI).

·     A finales de 1964 se programó la Primera Campaña Nacional del Libro, se organizó una Comisión en cada Departamento con el propósito de colectar libros y aportes económicos para las bibliotecas del país.

·    La realización de esa primera Campaña del Libro se realizó entre el 18 de enero y el 6 de febrero de 1965, en conmemoración del nacimiento y muerte del Príncipe de las Letras Castellanas: Rubén Darío.

·    La Campaña fue un éxito, se recolectaron 50 mil libros en su mayoría textos muy propios para bibliotecas públicas y escolares. En esa ocasión la Biblioteca Nacional pudo obtener varías obras príncipes de Rubén Darío y libros de ediciones agotadas de escritores nicaragüenses.

·   Con el dinero colectado se compraron anaqueles para las bibliotecas públicas y biblioteca nacional y se fundaron bibliotecas en San Carlos Río San Juan y Puerto Cabezas.

·     En este período se consiguió que a los bibliotecarios escolares se les pagara sueldo de maestros.

La misión gremial desarrollada por el Comité de Bibliotecas adscrito a la UNESCO fue un gran aporte a la cultura del bibliotecario que por primera vez trabajó con sentido de equipo y se dio cuenta de la necesidad de organizarse, ese nivel de conciencia que llevó a la formación de la primera asociación de bibliotecarios nicaragüenses, es, ha sido y sigue siendo el legado de trascendencia que esta institución que hemos reseñado aportó a la bibliotecología nacional.

La ASNIBI o Asociación Nicaragüense de Bibliotecarios nace el 13 de marzo de 1964 apoyada fuertemente por el Comité de Bibliotecas, establecida con sus estatutos de ley y posteriormente obtuvo su personería jurídica. Su primer Presidente fue el Dr. Eduardo Zepeda-Henríquez.

Esta Asociación acogió a todo tipo de bibliotecarios, pero su labor principal estaba enfocada hacia las bibliotecas públicas y escolares. El mayor énfasis que dentro de sus objetivos y funciones desarrolló, fue la capacitación constante de bibliotecarios, tanto así, que después de varios meses de fundada organizó y realizó su primer curso de capacitación bibliotecológica para bibliotecarios en ejercicio de sus funciones y sus primeros maestros fueron bibliotecarios nicaragüenses.

La misión de enseñar y el despertar de vocaciones llevó a ASNIBI a establecer permanentemente en las vacaciones escolares, Cursos Bibliotecarios de Verano desde 1964 hasta 1967, estos cursos eran impartidos por expertos de la OEA, de la UNESCO y maestros bibliotecarios nicaragüenses. Además, del curso anterior, ASNIBI se preocupo en lo que le correspondió de la década de los años 60 en la realización de talleres y cursillos de capacitación bibliotecológicas y con esas actividades se trajeron a Nicaragua a distinguidos profesores de bibliotecología del extranjero, entre los que se destacan: Mary Soller, Efraín Rojas, Carmen D. De Herrera, Raquel Flores, Hugo Cáceres, Orlando Arboleda Sepúlveda, entre otros.

Después del Terremoto de Managua de 1972, ASNIBI aglutinaba en sus filas a un total de 124 miembros bibliotecarios que representaban bibliotecas municipales, escolares, públicas y universitarias. Esta Asociación creó un Comité Planificador para ayudar al Ministerio de Educación y al Comité Nacional de Emergencia en la restauración de los servicios bibliotecarios.

ASNIBI impulsó el desarrolló de las bibliotecas públicas, escolares, principalmente, hasta principio de 1979, año en que desapareció de hecho al triunfo de la revolución. También, apoyó con capacitación a las bibliotecas universitarias que en 1969 tuvieron que formar su propia asociación, puesto que ASNIBI se había establecido como sustentadora de bibliotecas públicas y escolares.

De ASNIBI, como primera asociación de bibliotecarios que generó un movimiento bibliotecario de orden nacional y muy productivo, no se tienen sus archivos oficiales puesto que en el incendio del terremoto de 1972 se quemaron junto con el edificio de la Biblioteca Nacional que era la depositaria de esos valiosos documentos

La ABUEN o Asociación de Bibliotecas Universitarias y Especializadas de Nicaragua, fue fundada el 13 de septiembre de 1969, su primer Presidente fue el Lic. Walterio López Adaros, esta novedosa asociación en su Acta de fundación proponía como sus fines principales los siguientes:

a)  Agrupar a todas las bibliotecas universitarias y especializadas de Nicaragua, coordinar sus esfuerzos y promover el mejoramiento de los servicios bibliotecarios

b)    Promover el estudio y la práctica de la bibliotecología

c)    Cooperar con otras asociaciones similares.
 
En los diez años de su existencia (1969 – 1979) esta Asociación de Bibliotecas cumplió a cabalidad con los fines que ella se había propuesto alcanzar. Continúo denodadamente con la capacitación y formación profesional de los bibliotecarios iniciada por ASNIBI, donde originalmente se habían concentrado algunas bibliotecas universitarias y especializadas. Al tomar ASNIBA en 1967 un énfasis en bibliotecas públicas y escolares que se evidenció en los contenidos de sus cursos posteriores de capacitación, dejó al descubierto una parte de sus miembros y surgió la necesidad de cubrir integralmente ese vacío que correspondía al sector de las bibliotecas que aglutinó ABUEN, recordando que ASNIBI es una asociación de bibliotecarios y ABUEN solamente de Bibliotecas.

Entre las actividades de capacitación desarrolladas por ABUEN se cuentan dos de los tres Cursos Audiovisuales de Bibliotecología, de los cuales se hablará en el próximo capítulo, también en el área de formación bibliotecológica se destaca el Primer Curso de Verano para Bibliotecarios, se realizó en la Universidad Centroamérica (UCA) en los veranos de 1975, 1976 y 1977, fue uno de los cursos técnicos más completos brindados por ABUEN, mientras en esa misma fecha el Departamento de Bibliotecología de la UCA impartía por primera vez la Licenciatura en Bibliotecología.

La ABUEN como organización integradora de instituciones de contenido académico y representativa de bibliotecas universitarias y especializadas, que estaban representadas por los directores de las mismas, participó activamente en el aporte y enfoque profesional del establecimiento de la Licenciatura en Humanidades con Mención en Bibliotecología que financió el Banco Central de Nicaragua y que la Universidad Centroamericana acogió en su seno al conformar el Departamento de Bibliotecología entre 1974 y 1978, éste último año marcó la graduación de los primeros bibliotecólogos nicaragüenses y el éxito de ese programa que se vio interrumpido primero por los sucesos socio-políticos de 1978 y posteriormente por la revolución de 1979.

Algo muy importante que cultivo muy seriamente la ABUEN fue la comunicación entre sus bibliotecas miembros y entre los bibliotecarios, para ello hizo surgir un boletín denominado “Boletín ABUEN” el cual era de periodicidad regular y a través de él se daban a conocer toda aquella información que concernía con sus objetivos y funciones. En dicha publicación se acogió información sobre los primeros Centros de Documentación del país que surgieron antes de 1979 y que se pusieron de moda en la década de los años 80. Y el fenómeno de la supuesta unidad bibliotecaria que requería la revolución, llevó a la disolución de ABUEN por acuerdo unánime de todos sus miembros en el año de 1980 con el propósito de darle cabida a una nueva asociación de bibliotecarios.

A la distancia de los años se puede afirmar que la disolución de ABUEN respondió más a intereses políticos que gremiales, que fue un tremendo error profesional su finiquito del panorama bibliotecario nacional y que las bibliotecas bibliotecarias y universitaria y especializadas después de ABUEN no han vuelto a tener representatividad gremial en el país.

La ANIBIPA o Asociación Nicaragüense de Bibliotecarios y Profesionales Afines surge el 3 de mayo de 1982, dos años después de la liquidación de la ABUEN, en una época de crisis nacional, pero con atributos de identidad, de unidad, de esperanza, plena de valores bibliotecológicos nicaragüenses y como estandarte de vocaciones.

Su primera Junta Directiva que tenía una representativa de varios sectores de bibliotecas y bibliotecarios, logra la personería jurídica en junio de 1982 y se publica en la Gaceta No. 179 del 2 de agosto de 1982. Muy pronto en el tiempo, esta asociación se tornó oficialista, se perdieron de vista sus intereses gremiales y se le antepusieron los intereses políticos de la ideología revolucionaria que imperó en el País de 1979 a 1989.

En diez años de existencia, 1982 – 1992,  años se desarrollan muchas actividades técnicas y profesionales, pero ellas no se conocen informes escritos de ninguna clase ni el historial de ANIBIPA de esa época que certifique su labor y efectividad a favor del gremio bibliotecario nacional.

Con el cambio de gobierno en 1990 ANIBIPA experimentó  cierta inactividad que paralizó sus funciones, su membresía mermó, su Junta Directiva abandonó su misión y ministerio. Nadie supo que pasó. Para 1992 se comenzó a evidenciar un gran vacío en el gremio bibliotecario nacional, pero nadie pedía cuentas de lo que vez fue la representante nacional de bibliotecarios y bibliotecas del país

El estandarte de vocaciones cayó en un silencio total. Nadie daba razón de ANIBIPA, entre 1993 y 1999 fue la época del silencio cómplice de terminó de iluminar la oscura utopía de unidad gremial que asoló esta organización, que se caracterizó por su verticalismo y por no informar a sus miembros el quehacer de la misma prueba de ello es que a diferencia de ABUEN, la ANIBIPA no publicó ni siquiera un boletín informativo.

Sin embargo, la inquietud asociativa y gremial palpitaba en el ámbito bibliotecario como las silenciosas olas del mar. Los antiguos atributos se perdieron, la identidad de ANIBIPA cayó en la ilegalidad y la personería jurídica no se perdió por ¡Gracia de Dios!. No solo la Escuela de Bibliotecología desaparecería en 1992 del mapa bibliotecario nacional, sino también ANIBIPA, quizás a ambas las tocó el mismo virus.

En medio de esa incertidumbre, la unidad, virtud de unos pocos bibliotecarios y de muchas bibliotecarias, reflejaron sus destellos luminosos y dispersos, puesto que entre 1993 y 1995 un grupo de varias generaciones hacen esfuerzos por consolidar una nueva Asociación de Profesionales de la Bibliotecología, pero el fracaso triunfa y la lucha gremial continúa al rescate de su identidad.

Entre 1996 y 1999 se reúnen bibliotecarios, documentalistas, archivistas y trabajadores de algunas unidades de información, con la visión del ser y del quehacer profesional, hacen actividades juntos, se realizan y se reciben seminarios y capacitaciones bibliotecológicas, así de pronto, se dio un resurgir inusitado, el miedo, el virus aquel, se estaba extinguiendo. Resurge una    etapa de afinidades profesionales y personales dentro de la profesión bibliotecológica, donde algunos toman distancia y otras perseveran.

La esperanza se plantea como el vigor de la vocación bibliotecaria que permanece latente siempre, y en medio de este clima de inestabilidad se evidencia una falta de liderazgo. Sin embargo, sobresale el esplendor del triunfo en medio de esa crisis existencial asociativa, un remanente fiel a los principios bibliotecarios toma en serio la necesidad de contar con una nueva Asociación.

Con esa visión y misión, surge en abril de 1997 el Comité de Bibliotecas, producto de los Encuentros que se iniciaron y se mantuvieron por más de dos años en el Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano, que sirvió como puente de la dispersión bibliotecológica profesional. Después de algunos buenos esfuerzos y aportes, también a este Comité, el fracaso le tocó a las puertas, y sus planes no se llevaron a feliz término por causas desconocidas pero con su presencia y actuación sembraron la semilla de la acción la diversidad en la unidad.

Pero dos colegas de ese remanente fiel: las licenciadas Rosa Argentina Aguilar y Yadira Roque A. con el apoyo de la Biblioteca Emily Dickinson del Centro Cultural Nicaragüense Norteamericano (CCNN), y la colaboración de otros colegas, dieron a luz el primer número del Boletín BIBLIOTECAS – NICARAGUA, en septiembre de 1998 y del cual publicaron cuatro números más entre diciembre de1998 y septiembre de1999.

La solidaridad del remanente profesional que giró alrededor del Boletín anterior, conformó en los primeros meses de 1999  un nuevo Comité Nacional de Bibliotecas, que sí funcionó y que uno de sus mejores y mayores logros fue la reactivación de ANIBIPA, es decir, ese Comité fue el co-creador de la Nueva Asociación Nicaragüense de Bibliotecarios y Profesionales Afines, hecho que se da un 6 de junio del año 2000.

La nueva ANIBIPA da sus primeros pasos entre el 2000 y el 2001, gracias al apostolado de vocaciones latentes que como eslabones de hilos de plata, tanto de bibliotecas, instituciones y personas, lograron vencer con su apoyo y tenacidad al fantasma de la desunión y del conformismo bibliotecario

En agosto de 2002, hemos oído el testimonio de éxitos que ha presentado la segunda Junta Directiva de la Nueva ANIBIPA, que trabajó en el período comprendido entre febrero 2001 a julio de 2002, y las subsiguiente administraciones que en el actual 2004 mantienen en alto el estandarte de los atributos recobrados de la nueva ANIBIPA, que se distingue por mantener informado al gremio bibliotecario con su Boletín Informativo ANIBIPA que se publica electrónicamente y que ya alcanza los 9 números

El primer Presidente de ANIBIPA en cierta ocasión escribió: “si alguna ideología le impregnaron sus fundadores a ANIBIPA, fue la ideología de la esperanza, la misma que hoy nos hace regocijarnos de alegría por los vigores y atributos recobrados de la nueva ANIBIPA, la que surge del abandono de una generación que se diluyó en la crisis de las vocaciones;.la nueva ANIBIPA surge de esa crisis endémica provocada por –el virus de la desunión como diría un destacado académico de la UCA–, la nueva ANIBIPA está superando el individualismo para ser legalmente una asociación profesional de identidad nacional, única en su singularidad.” 

La nueva ANIBIPA surge de la lucha gremial, de intento tras intento por recuperar la identidad y unidad de la familia bibliotecaria nacional. ¿Se multiplicarán estos atributos recobrados o se descenderá a una especie de club social de privilegiados reunidos entre convite y comité, y cuyos aportes quedarán en el vacío de la Bibliotecología Nicaragüense? Por sus frutos, ya lo veremos.

Managua, marzo, 2004.

 

 

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