OEIBoletín Nº 4. 4 de septiembre de 2005

Contribuyamos a crear un clima de implicación universal por la sostenibilidad

Desde que la OEI hizo suya la iniciativa de Naciones Unidas de impulsar una "Década de la Educación para un futuro sostenible (2005-2014)", más de 2300 personas e instituciones del campo de la educación en el área iberoamericana se han adherido a los principios de la Década en la página Web creada al efecto (http://www.oei.es/decada/). Numerosos Congresos y Encuentros han hecho explícito su apoyo a esta iniciativa y se han multiplicado las publicaciones, acciones en centros, actividades de formación del profesorado, investigaciones, materiales curriculares, etc., concebidos como contribución a los objetivos de la Década.

Podemos congratularnos de todas estas acciones, que están contribuyendo a crear el necesario clima de atención a la situación de emergencia planetaria y de intervención positiva. Pero no podemos quedarnos satisfechos con lo conseguido. Estamos lejos de haber alcanzado la masa crítica que haga posible la "reacción en cadena" y la creación de un clima de implicación generalizada. Eso es lo que sucedió con la preparación de la primera gran manifestación mundial contra la guerra, el 15 de febrero de 2003, una fecha que ha pasado a la historia como un hito en la conformación de una ciudadanía planetaria. Y es lo que debe ocurrir para hacer posible un futuro sostenible: lograr una implicación permanente de la ciudadanía planetaria. Contribuir a ello es la tarea fundamental de los educadores en esta Década.

Un futuro sostenible es posible pero exige nuestra urgente implicación en la formación de ciudadanas y ciudadanos conscientes de la gravedad y del carácter global de los problemas y preparados para participar en la toma de decisiones adecuadas. Será posible así comenzar a poner fin a la contaminación sin fronteras y al agotamiento de recursos; a la degradación de los ecosistemas y pérdida de diversidad biológica y cultural; a los desequilibrios insostenibles entre el despilfarro depredador de una quinta parte de la humanidad y la miseria de miles de millones de seres humanos, muchos de los cuales mueren de hambre cada día; al crecimiento explosivo de la población en un mundo de recursos limitados; a los conflictos destructivos, movidos por valores e intereses particulares a corto plazo…

Es preciso, pues, renovar los esfuerzos y multiplicar las acciones, para lograr la implicación del conjunto de los educadores, hasta convertir en un clamor sereno y fundamentado de la ciudadanía la pre-ocupación por la actual situación de auténtica emergencia planetaria y la ocupación por el logro de un futuro sostenible. En esa dirección, la reciente adhesión a los objetivos de la Década de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), a propuesta del Rector de la Universitat de València, constituye una noticia de la mayor importancia y un ejemplo a seguir: cada centro educativo, desde la escuela primaria a la universidad, cada departamento, cada profesor, cada instancia de educación no formal (museo, publicación…) puede sumar su voz y contribuir al necesario clima de implicación generalizada en la construcción de un futuro sostenible.

Hagamos crecer las adhesiones a la Década e impulsemos y demos a conocer las acciones de apoyo a sus objetivos. Convirtamos el logro de un futuro sostenible en un objetivo de paz que ponga fin a la auténtica guerra contra la humanidad que supone la actual situación de emergencia planetaria. Todas nuestras acciones educativas pueden contribuir a ese objetivo y, a su vez, verse potenciadas y beneficiadas por el mismo.

Educadores por la sostenibilidad