OEIBoletín Nº 6. 10 de diciembre de 2005

10 de diciembre
Día Universal de los Derechos Humanos
Fiesta de la Humanidad

Un ejemplo

Artículo 25
1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Queridas y queridos amigos,

Cualquier ocasión es buena para expresar a quienes apreciamos nuestros mejores deseos: el cambio de año que pronto celebraremos en muchos países, la Navidad, el Ramadán, la Fiesta de las luces Judía… Nada, ni las circunstancias más amargas, deberían ahogar esos deseos de felicidad compartida.

Pero esos deseos puntuales, siempre positivos, son claramente insuficientes y deben extenderse, por puro y legítimo egoísmo, al conjunto de los seres humanos, en una perspectiva sostenible, que respete y potencie la riqueza que representa tanto la diversidad cultural como la biológica y favorezca su disfrute.

Necesitamos una fiesta universal que exprese estos deseos y estimule el compromiso y los esfuerzos para su logro. El Día Universal de los Derechos Humanos, que celebramos el 10 de diciembre, podría ser esa fiesta. Una fiesta para celebrar en todos los países de la Tierra, por encima de etnias, géneros, creencias e intereses a corto plazo, que tantas veces nos enfrentan absurdamente.

Una fiesta universal que apueste por la universalización de todos los Derechos Humanos, sin discriminaciones de ningún tipo, como la idea clave para orientar el presente y futuro de la humanidad: desde los derechos civiles democráticos al derecho a un ambiente saludable, pasando por el derecho al trabajo, a la salud, o a la educación y la cultura.

¡Trabajemos y brindemos por esa fiesta universal que hemos de convertir en realidad!

Educadores por la sostenibilidad