OEIBoletín Nº 39
7 de julio de 2009

11 de julio
Día Mundial de la Población

El ecólogo William Laurence afirmaba recientemente: “la relación de la población con los grandes problemas mundiales no se refleja suficientemente, seguramente porque es un tema políticamente sensible. Deberíamos debatir mucho más sobre población".

El Día Mundial de la Población, que se celebra cada 11 de julio desde 1989, fue instituido precisamente con ese objetivo, con motivo de que el 11 de julio de 1987 la población mundial había alcanzado los cinco mil millones de habitantes. Ese mismo año 1987, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD) alertó, en Nuestro futuro común, de las consecuencias del rápido crecimiento de la población: “En muchas partes del mundo, la población crece según tasas que los recursos ambientales disponibles no pueden sostener, tasas que están sobrepasando todas las expectativas razonables de mejora en materia de vivienda, atención médica, seguridad alimentaria o suministro de energía”.

Por supuesto la CMMAD denunciaba igualmente la injusta e insostenible apropiación de más del 80% de los recursos mundiales por parte del 20% de la población humana. Pero la redistribución de recursos por sí sola no puede garantizar el bienestar de una población indefinidamente creciente, cuya huella ecológica supera ya la biocapacidad del planeta. Nos remitimos al tema de acción clave “Crecimiento demográfico y sostenibilidad” que ofrece una amplia información y referencias bibliográficas acerca de la cuestión demográfica y sus relaciones con los demás problemas que determinan la actual situación de emergencia planetaria.

Hoy, cuando ya sobrepasamos los seis mil setecientos millones de habitantes en el planeta (http://www.unfpa.org/6billion/index.htm), queremos centrar la atención en uno de los requisitos fundamentales para poder abordar adecuadamente las posibles medidas frente al problema demográfico: el reconocimiento del derecho humano básico de determinar libre y responsablemente el número y el espaciamiento de los hijos, accediendo a la información y procedimientos de planificación familiar compartida entre hombres y mujeres, así como a los servicios de salud sexual y reproductiva necesarios para poder ejercer este derecho.

Es preciso, para ello, erradicar las barreras educativas y legislativas que se oponen a una vida afectiva y sexual satisfactoria y a una maternidad y paternidad responsables. Es preciso reclamar la desaparición de las leyes que criminalizan los medios mal llamados “anticonceptivos”. Medios gracias a los cuales las concepciones pueden ser el fruto de decisiones responsables y no la consecuencia indeseada del desconocimiento o de la imposición de fundamentalismos religiosos que exigen asociar sexualidad exclusivamente a procreación.

Es preciso, en particular, exigir la participación social de las mujeres, a través de la educación. Este año 2009, UNFPA (Fondo de Población de Naciones Unidas) quiere dedicar el día Mundial de Población  (http://www.unfpa.org/wpd/2009/sp/index.html) a incentivar  la inversión en educación y salud para las mujeres y las niñas, como paso necesario para avanzar en la disminución de la pobreza, la universalización de los derechos humanos y la igualdad de género.

Como señaló Kofi Annan en su discurso de celebración del 11 de Julio de 1999: “En este último año del milenio, el Día Mundial de Población comienza la cuenta regresiva para el Día de los Seis Mil Millones -12 de Octubre de 1999 – fecha seleccionada para simbolizar el momento en que la población mundial rebase la marca de los 6 mil millones.  Tan impresionante como es este número, debe ser, más que cualquier otra cosa,  un recordatorio de que la población no sólo es cuestión de números. Es una cuestión de seres humanos,  una cuestión de individuos, una cuestión de cada uno de nosotros. Se trata de que cada mujer y cada hombre sean capaces de tomar decisiones libres, informadas y en igualdad, incluyendo el tamaño de su familia y el espaciamiento entre sus hijos.  Se trata de que cada hombre y cada mujer sean capaces de mantener a los hijos que eligieron tener, de asegurar su bienestar y de darles una vida digna. Se trata de libertad individual,  de derechos humanos y de desarrollo sostenible para todos”.

Aprovechemos el Día Mundial de la Población para reflexionar y actuar en torno a estas cuestiones vitales.

 

  Educadores por la sostenibilidad
Boletín Nº 39, 7 de julio de 2009
http://www.oei.es/decada/boletin039.htm

 

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