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Actitudes y aulas inertes: ¿se puede pensar en una infancia sin discapacidad?

19 de octubre de 2018

Ivonne Ramírez Martínez, Fernando Fernández Muñoz, Franz Choque Rodríguez. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica. Comité Académico Doctoral. Proyecto de Neurodesarrollo. Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca, Sucre, Bolivia.
La construcción de una sociedad inclusiva, igualitaria y justa para niños y adolescentes con diversidad funcional será posible si se aporta a la reflexión de la discapacidad como producción sociopolítica. ¿Qué actitudes ante la discapacidad tienen los futuros sociólogos? ¿Qué prácticas áulicas permanecen estancas y acríticas en el análisis de la discapacidad?

Introducción. Según los informes del Censo del INE (2012), en Bolivia 3 de cada 100 personas tienen algún tipo de dificultad permanente, constituyendo un grupo que sigue sujeta a la marginación, exclusión, opresión y dominación en los diferentes ámbitos de su vida. A un año (26/08/2017) de la promulgación de la ley 977 de inserción laboral y de ayuda económica para personas con discapacidad (PCD) son las más las promesas que las acciones efectivas que permitan superar las grandes desigualdades e inequidades en su cotidiano, no sólo porque no se efectiviza para quienes tienen una discapacidad moderada o leve, sino que tampoco se aplica en todos los casos de madres y padres de niños y adolescentes con discapacidad (NYACD) que no acceden a fuentes laborales, y que con una renta denominada “solidaria” de 250 Bs (equivalente al 12.14% del mínimo vital en el país) no resuelven sus necesidades básicas de subsistencia. El Estado mantiene trazos del modelo de la prescindencia con respuestas de beneficencia, caridad, asistencialismo y medicalización de la salud.

Movilizados por el texto de Mariano Gordillo (2018) sobre las “disciplinas anencefálicas y las inercias de las instituciones”,  nos preguntamos cuál es el rol del maestro en el aula de las ciencias sociales acerca de la producción de la discapacidad, nos preocupan estos niños y su existencia futura y nos preguntamos ¿Qué actitudes tienen los estudiantes de sociología ante la discapacidad?, ¿Se puede esperar cuestionamientos al modelo médico de la discapacidad por parte de estos? ¿Qué propuestas tienen sobre los modelos de las interacciones sociales de la discapacidad?

La revisión del estado del arte sobre actitudes frente a la discapacidad en entornos educativos son pocos y refieren que estas son positivas y favorables en los escolares (Verdugo, Jenaro, Arias, 1995). Moreno (2006) y Domínguez (2013) presentan resultados positivos en estudiantes de secundaria. Sin embargo para García & Hernández (2011) los estudiantes respetan el derecho de las PCD en temas de índole personal y social, pero no valoran sus capacidades. Polo y Díaz en 2011 estudiaron actitudes de estudiantes de ciencias sociales y psicología que tenían contacto con PCD y concluyen que hay efecto positivo pero que la actitud es más favorable cuando están incluidos en las aulas. Garabal (2015).

Sobre el impacto de la educación y el contacto vivencial, Garabal (2015) señala que el rol de los docentes es clave para responder a las necesidades de los estudiantes con discapacidad, y que la convivencia contribuye a mejorar las actitudes; sin embargo Novo y Corti (2012) consideran que los docentes no están formados para ello. La intervención educativa es considerada una alternativa importante para Verdugo, Arias, Jimeno (1994).

Una investigación en universitarios de San Francisco Xavier en Bolivia mostró que las actitudes ante la discapacidad en kinesiología y nutrición son positivas, lo que muestra mayor comprensión de la diversidad funcional; sin embargo en las carreras de psicología, medicina y enfermería los resultados fueron menos favorables, lo que parece confirmar la concepción hegemónica, biomédica, sobre la discapacidad que influye de los modelos de enseñanza que reciben, pues no mostró asociación a experiencias previas o contacto con las PCD. Ramírez (2018).

La experiencia de formación universitaria en carreras en salud está enmarcada en el modelo médico de la discapacidad, naturalizando los arbitrarios de deficiencia, anormalidad, patología con el objetivo de buscar la catalogación, normalización, rehabilitación y hasta institucionalización de los NYACD y sus familias también afectadas por las técnicas disciplinarias de las ciencias médicas. (Foucalt, 2007)

Nuestro acercamiento al modelo social empieza luego de advertir cómo los padres de NYACD durante los primeros años de vida elaboran favorablemente el duelo de la diversidad funcional de sus hijos, pero regresionan a etapas de ira y depresión en los siguientes años, porque las interacciones sociales establecen barreras para el juego, la escuela, la libre transitabilidad y accesibilidad en su cotidiano, produciendo nuevamente la destrucción de la cuna simbólica que paraliza y frustra a la madres sobre todo, pues como afirmaron otros autores, son ellas las depositarias de la crueldad de la producción sociopolítica del contexto.

Dando continuidad al tema estudiado se analiza el rol de la educación de los futuros sociólogos, considerando que la enseñanza es vital para promover un cambio de paradigma de la discapacidad, cuestionamos la anencefalia disciplinar e inercia que coadyuva a la permanencia de los resabios del modelo biomédico de la discapacidad durante la formación del sociólogo, su aporte a la discusión del modelo social de la discapacidad permitirá que aula se traslade a la vida misma, y se espera su aporte para la construcción de un futuro más pleno para los NYACD y sus familias.

Objetivo. Analizar las actitudes de los estudiantes de la carrera de sociología de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca frente a la discapacidad en Bolivia.

Para la lectura del tema, nos hemos basado en los referentes teóricos del cuerpo y el habitus propuesto por Bourdieu (998) ese habitus de discapacidad, homogeneizador impositivo de un cuerpo no legítimo que ocasiona el desalojo de su medio (Ferrante, 2009). Asimismo, revisamos autores como Ferrante (2014), pues en el imaginario colectivo social permanece la negación de un cuerpo no íntegro, ilegítimo y no acorde con el patrón de cuerpo idealizado y simbólico establecido por la sociedad.

Para Ferrante y Dukuen (2017) el papel de las políticas de Estado no sólo por los importantes avances en el plano de las reivindicaciones, sino que aún hoy estos elementos son nodales para explicar por qué en las sociedades capitalistas contemporáneas la “discapacidad” biologiza la desigualdad social en términos de dominación, no sólo de opresión. En el caso de los NYACD la exclusión de este grupo, se da por más razones, corresponden a un grupo etario no productivo provenientes de familias que no detentan capital simbólico y que reproducirán el ciclo de la pobreza y en condiciones más crueles por la discapacidad que portarán en la edad adulta.

Metodología. El estudio es de tipo cualitativo, tomó una muestra de 37 estudiantes de los dos últimos cursos de la carrera de sociología. La metodología consistió en el recojo de producción de sentidos acerca de la palabra “discapacidad”. Durante el desarrollo de las clases se les aplicó un cuestionario anónimo en línea con 5 espacios para que puedan responder. Se han procesado los datos en el programa de análisis cualitativo Nvivo, mediante el cual se conformaron conglomerados según las palabras predominantes en el grupo estudiado.

Resultados. Se muestra en la gráfica que en la producción de sentidos se destaca la relación del cuerpo normotipo de la discapacidad (depositario de las estructuras sociales, Ferreira, 2001) para lo cual el grupo participante de la carrera de sociología expone una serie de significados que desempeña un papel central de su concepto de discapacidad.

Analizaremos a continuación los términos de cuerpo-estructura, cuerpo-funcional, cuerpo-poder, cuerpo 

Las primeras en el análisis serán las producciones en términos de cuerpo- estructura donde se destacan las siguientes: “hereditario”, “alteración”, “carencia”, “especial”, “enfermedad”, “problema” “ausencia”, “física”, “mental” “aptitudes”

En el caso del concepto de cuerpo-función de la discapacidad  se hace énfasis en: “restricción”, “deficiencia”, “disfunción”, “imposibilidad”, “impedimento”, “inmovilidad”, “dificultad”, “limitación”, “trastorno”. Para Bogna (2006) «…la discapacidad no es una condición a curar, a completar o reparar: es una construcción relacional entre la sociedad y un sujeto (individual o colectivo). 

Para Ferrante (2014) sería un imaginario deseante de un cuerpo fuerte, un cuerpo sano y un cuerpo bello, como conceptos de “dominación que erigen las tiranías de la perfección”. Como se advierte en los resultados esa construcción relacional entre sociedad y sujetos, para el caso los estudiantes se instaura el habitus de la discapacidad desde un imaginario colectivo de que se consolida en la formación recibida en las aulas inertes y acríticas de las carreras de salud y ciencias sociales. 

En cuanto a las producciones relacionadas con el poder en la discapacidad, los estudiantes han destacado las siguientes producciones “minusvalía”, “invalidez”, “dependencia”,” incapacidad”, “adaptación”, “superación”, entendidas como producciones que se enmarcan en el modelo tradicional de marginación y el modelo médico de la discapacidad. Se dice que en ella están implicadas el conjunto de prácticas, representaciones y jerarquizaciones. (Ferreira, 2008) que los excluye y los sanciona como sujetos no válidos legítimamente.

Asimismo se ha producido un repertorio semántico cuerpo-emancipación aunque con menor presencia pero enmarcado en el modelo social de la discapacidad como es el caso de “barreras”, “desigualdad”,  “condición”, “discriminación”, “injusticia”, “prejuicios”. Para Ferreira (2008) En gran medida, es la sociedad la que discapacita a las PCD al imponer obstáculos materiales y estereotipos culturales que fomentan dinámicas de exclusión y marginación, que para el caso es advertido por un pequeño grupo de estudiantes.

Conclusiones. La discapacidad desde el imaginario de estudiantes en la carrera de sociología es concebida como resultado del sustrato individual y fisiológico del individuo y no así como resultado de cómo las estructuras sociales que marginan excluyen y dominan a quienes está fuera de los cánones de hegemonía y tiranía de la normalidad. Estos criterios parecen sostener sus actitudes como configuraciones psicológicas previas a la conducta que se constituyen en pautas de cómo los docentes estamos educando y lo importante que resulta la recuperación del alma del aula.

Para Ferrante (2015) el modelo médico determina la existencia de la mayoría de las PCD en el mundo; el modelo social pretende suprimir las consecuencias que resultan de la imposición y primacía del primero. Para el grupo estudiado el discurso normativo, médico, clínico, rehabilitador e individualizador es sostenido en las producciones de sentido de la discapacidad situada en el cuerpo, “...como sedimento especifico del yo y de la identidad, el depositario de la acción y del deseo, por otra, es ahí donde se inscribe la auténtica “realidad” de la discapacidad como fenómeno social”. Ferreira (2017)

En el análisis se observa que desde la percepción de los estudiantes, la discapacidad está sujeta a los trazos de la microfísica del poder que derivan en la opresión/dominación cuando se producen sentidos sobre la discapacidad de menor valía, centrados en una condición de inferioridad que les niega el acceso a una libre convivencia colectiva. Esa minoría estudiada advierte el sentido histórico, político sociológico de la discapacidad, lo que abre un inusitado escenario de tareas para los docentes del área social, será la educación la herramienta para el fomento de actitudes positivas para la emancipación y justicia social.

Por ello, se debe educar en la vida y para la vida, el aula debe estar abierta a la diversidad, su expansión debe alcanzar las historias y rupturas biográficas que produce la discapacidad, las personas presidiarias sin rejas de su entorno, con leyes pero sin derechos, los niños sin escuela ni juegos. Una escuela que promueva a que el sociólogo desnude el modelo social de la discapacidad y aporte a la emancipación de estos grupos.


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