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¡Antibióticos!: Las personas, inmunes y las bacterias, resistentes

24 de marzo de 2017

Carmen Curiel Solis.
La Cruz de Huanacaxtle, Municipio de Bahía de Banderas; Nayarit.
México.
IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
Con el abuso y mal uso de los antibióticos, las bacterias se han hecho más resistentes a los mismos, lo que nos deja en cierta forma desprotegidos ante las diferentes y nuevas infecciones , puesto que no se tienen nuevos antibióticos para atacarlas.

De acuerdo con la OMS, la resistencia a los antimicrobianos es el fenómeno por el cual un organismo deja de ser afectado por un antimicrobiano al que anteriormente era sensible.

 Es consecuencia de la capacidad de ciertos microorganismos de neutralizar el efecto de los medicamentos, como los antibióticos. La resistencia surge por la mutación del microorganismo o por la adquisición del gen de la resistencia.

Hoy en día, con el desarrollo de la globalización, son muy comunes los movimientos migratorios tanto de personas como de animales y por ende, se globalizan también las infecciones.

Sabemos que las enfermedades infecciosas emergentes son aquellas que surgen en lugares y momentos específicos y que tienen la potencialidad de convertirse en nuevas epidemias, afectando a poblaciones humanas, o de diversas especies biológicas.

Algunos expertos señalan que las grandes fábricas que se dedican a la cría industrial de animales a gran escala, pueden convertirse en caldo de cultivo para la aparición de nuevos agentes patógenos que pueden infectar a los humanos con mayor facilidad y posteriormente, extenderse rápidamente en la población en general, amenazando con transformarse en una pandemia mundial.

No olvidemos los casos que han surgido en los últimos años, como los brotes asiáticos de gripe aviar en el 2005 y la gran alarma sanitaria y social provocada por la pandemia de gripe del 2009.

Otras enfermedades como el dengue, chikungunya, lengua azul y peste equina zika, el ébola, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS) se han convertido en un problema de salud pública a nivel mundial.

El zika se aloja en el humano a través de la picadura del mosquito del género Aedes, el mismo que transmite el dengue, si nuestro sistema inmunológico no está preparado para luchar contra el virus, somos susceptibles al contagio.

En la actualidad, aún con los avances en el control de enfermedades que nos afectan, los virus y las bacterias siguen siendo el gran reto para la salud, el incremento de las nuevas enfermedades producidas por estos patógenos, el resurgimiento de otras que se consideraban controladas, llamadas emergentes y reemergentes, continúan afectando a la sociedad actual.

Sabemos que los principales factores que han influido en la aparición de dichas enfermedades son los cambios ambientales, las grandes concentraciones de población en las ciudades, el contacto directo con los animales tanto libres como en las granjas.

En la ganadería existe abuso de antibióticos (colestina), se usan como promotores del crecimiento y engorda, se les suministra a todos los animales de una granja, para que no se enfermen y posteriormente pasa a la cadena alimentaria a los ríos, al suelo y a los humanos.

Esta situación requiere de una responsabilidad conjunta entre las diversas autoridades, las organizaciones de salud, las organizaciones científicas y de la comunidad internacional para el desarrollo de estrategias que conlleven a evitar la propagación de estas enfermedades.

La ONU tiene dentro de su agenda dicha problemática y por su parte, la Organización Mundial de la Salud señala que para el 2050 la resistencia bacteriana puede provocar más muertes que el cáncer.

El reto del siglo XXI es pues, atajar la creciente resistencia a los patógenos, (fundamentalmente bacterias) a la acción antibiótica, evitar en la medida de lo posible la diseminación de las bacterias a nivel local y mundial.

Es de vital importancia, crear y realizar pruebas diagnósticas rápidas para identificar las infecciones resistentes para que se pueda determinar si es viable o no la prescripción de antibióticos.

Se tiene también una carencia de nuevos antibióticos pues las tendencias de las farmacéuticas es dejar de invertir en su búsqueda, desarrollo e investigación

La OMS, recomienda el uso prudente del antibiótico, requieren de prescripción médica, beben utilizarse durante todo el tiempo que se haya prescrito.

Cuando no se utilizan los antibióticos en forma adecuada es posible que no maten todas las bacterias y estas que no mueren se pueden volver más resistentes, está también en manos de cada uno de nosotros el uso adecuado de los antibióticos y de ser posible evitar su uso.

 

VI Edición del Congreso de Comunicación Social de la Ciencia

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