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Aporte sobre Ciencia, Tecnología e Innovación para el desarrollo y la cohesión social

26 de agosto de 2012

Mg. Ageleo Justiniano Tucto. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica.
Comentario al documento propuesto por la OEI.
En la encuesta iberoamericana a estudiantes de nivel medio, realizado por el observatorio de la OEI (2009), en las ciudades de Asunción, Bogotá, Buenos Aires, Lima, Madrid, Montevideo y Sao Paulo, en promedio, el 41% no tiene interés por ninguna profesión, el 26,5% tiene interés por la profesión ingeniero, el 22,7% por médico, el 13,2% a profesor y el 10,4% a científico.La investigación revela que en Iberoamérica existe un bajo porcentaje de interés por la profesión científica y solo una cuarta parte de los estudiantes encuestados se interesan por la ingeniería, seguidos por la profesión médica.

Entre los factores más relevantes que desalientan a los jóvenes para elegir una profesión científica se tiene: dificultad de las materias de ciencias 60.7%, preferencia por otras salidas profesionales 51.6%, aburrimiento en las materias de ciencias 50.6%. La encuesta muestra que los estudiantes no se interesan por la ciencia debido a que tienen dificultades en dichas materias y porque les parece aburrida.

Los efectos a mediano plazo se aprecian en los recursos humanos y los productos de la actividad científica que genera cada país para construir su desarrollo. Según datos de RICYT, OCE y UNESCO (2009), al tratar sobre recursos humanos para la I+D, se tiene que lograron el doctorado 11,368 personas en Brasil, en México 2,724, en Argentina 937, en Cuba 645, en Chile 395, en Colombia 152 y en Venezuela 19. Asimismo, apreciando los productos de la actividad científica y tecnológica, en 2009 el Science Citation Index registraba 34,243 artículos de Brasil; 9,778 de México; 7,739 de Argentina y 4,952 de Chile. Luego seguían Colombia (2386), Venezuela (1400), Cuba (950), Perú (761) y Uruguay (686).

Los sistemas de innovación en Iberoamérica son emergentes, por la escasa asignación de recursos para I+D e innovación, a las características estructurales de los sectores productivos, con presencia de sectores predominantemente tradicionales y con nivel bajo de tecnología, baja relación entre las universidades, centros de I+D y las empresas. Para superar la situación descrita, los gobiernos iberoamericanos deben comprometerse a incrementar progresivamente la inversión en I+D, por cuanto al año 2009 la inversión por este concepto con respecto a su PBI, en América Latina fue de 0.7%, en Iberoamérica fue el 0.9%, en la Unión Europea 2.05%, en Estados Unidos el 3.04% y en Japón el 3.96% (Fuente: RICYT y OCDE, 2009). La asignación escasa de recursos limita contar con profesionales altamente capacitados ocasionando la fuga de cerebros.

La implementación de un Programa estratégico con cooperación internacional para la creación, difusión, transferencia y aplicación del conocimiento científico y tecnológico, por ser un instrumento de transformación social; ayudará a superar las brechas sociales, económicas, de conocimiento y productividad existentes entre los países, enrumbando hacia el desarrollo sostenido con cohesión social.

Con acertada visión global de desarrollo, la Organización de Estados Iberoamericanos, en su publicación sobre la Ciencia, tecnología e innovación para el desarrollo social y la cohesión social (2012), presenta un Programa de ciencia y tecnología para el desarrollo sostenible, la equidad y la cohesión social aplicable a escala iberoamericana, considerando la diversidad de realidades nacionales.

El conjunto de estrategias propuestas en el Programa iberoamericano en la década de los bicentenarios para superar la disparidad en el desarrollo basada en el conocimiento son: Fortalecer la innovación y el desarrollo tecnológico (apoyando iniciativas que fomenten la innovación, fomento de la vinculación, servicios de información tecnológica, etc.), orientar la investigación con criterios de excelencia y relevancia (apoyo metodológico a los ONCYT, crear centros de referencia, publicaciones científicas, antenas hacia el futuro), Vincular las +D con las demandas sociales (proyectos complejos con orientación social, apoyo a iniciativas de innovación social), fomentar la investigación en ciencias sociales (fomentar la investigación en ciencias sociales como apoyo a las políticas públicas), mejorar la calidad educativa y promover las carreras científicas (ciencia y tecnología en la escuela, promoción de las vocaciones científicas), fomentar la cultura científica y la percepción pública de la ciencia y tecnología (comunicación y divulgación científica, monitorear el estado de opinión pública sobre ciencia y tecnología, evaluar la exposición de la ciencia en medios de comunicación), integrar el espacio iberoamericano del conocimiento (movilidad de investigadores, movilidad de doctorados, fomentar las redes de investigación, fomentar la cooperación interregional en educación superior), aumentar la inversión en I+D (compromiso iberoamericano sobre metas de inversión en I+D, estimular la inversión privada en I+D), aumentar el número de investigadores y tecnólogos (compromiso iberoamericano para aumentar el número de investigadores y tecnólogos), fortalecer la gestión de las instituciones científicas y tecnológicas (capacitar en gestión a los gestores de los Organismos Nacionales de Ciencia y Tecnología –ONCYT, fortalecer el sistema iberoamericano de indicadores - RICYT).

Las áreas estratégicas propuestas son: Tecnología de alimentos, nanotecnología, biotecnología, tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC); entre otras áreas se tiene: Alimentos, biodiversidad, descontaminación, energía, explotación sustentable de recursos humanos, forestación, recursos hídricos, transporte.

Llevar adelante el Programa iberoamericano para lograr el desarrollo productivo, equidad distributiva, cohesión, ciudadanía y participación, educación de calidad y con amplia cobertura, cooperación y construcción de espacios internacionales, madurez científica y tecnológica; requiere previamente el fortalecimiento institucional, la formación de investigadores y tecnólogos, la creación de instrumentos de vinculación y la difusión social de los conocimientos. Las acciones señaladas se harán viables sólo cuando se considere a la educación como su principal soporte, debido a que la educación constituye el eje para el desarrollo social y humano, por su gran impacto en la producción, difusión, transferencia, aplicación de la ciencia y la tecnología, en la cohesión social, innovación, participación y el ejercicio de la ciudadanía. Por tanto, es pertinente impartir la ciencia y la tecnología desde el nivel inicial en la escuela y promover la vocación científica, sensibilizando a la ciudadanía para teneruna percepción pública favorable respecto a la ciencia, la tecnología y la innovación.

La enseñanza y la difusión de la ciencia, tecnología e innovación, en la escuela y la comunidad debe abordarse involucrando la participación del gobierno, el sector productivo y las instituciones científicas y académicas como sostiene Jorge Sobato (1968); enfocadoa las siguientes dimensiones: a) información e interés sobre temas de ciencia y tecnología (documentales de ciencia, vida animal o medio ambiente, visita a museos, exposiciones de ciencia y tecnología), b) opinión sobre ciudadanía y políticas públicas en ciencia y tecnología (Reportes de los avances científicos en los países del mundo y su aporte en el desarrollo económico, social y cultural), c) actitudes y valoraciones respecto a ciencia y tecnología, d) apropiación social de la ciencia y tecnología considerando la participación social.

Referencias bibliográficas
OEI (2012); Ciencia,tecnología e innovación para el desarrollo y la cohesión social; España.
FECYT, RICYT, OEI (2009), Cultura científica en Iberoamérica. Encuesta en grandes núcleos urbanos, Madrid, Fecyt.
Sobato, J.A. y Botana, N. (1968), “La ciencia y la tecnología en el desarrollo futuro de América Latina”, Revista de la Integración, INTAL, Buenos Aires, 1 (3): 15-36.

Ciencia, Tecnología e Innovación para el desarrollo y la cohesión social. Programa Iberoamericano para la década de los bicentenarios

24 de agosto de 2012
El documento que aquí se presenta tiene el propósito de constituir un aporte para una discusión amplia y generosa, cuyo resultado sea un diagnóstico compartido y un conjunto de propuestas que puedan transformarse en un programa común, en este momento histórico en el que se conmemoran los bicentenarios.
El conocimiento científico y tecnológico es una de las principales riquezas de las sociedades contemporáneas y un elemento indispensable para impulsar el desarrollo económico y social. La ciencia, la tecnología y la innovación se han convertido- en herramientas necesarias para la transformación de las estructuras productivas, la explotación racional de los recursos naturales, el cuidado de la salud, la alimentación, la educación y otros requerimientos sociales.

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