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Claves para el éxito de las comunidades virtuales

13 de julio de 2014

Por Ageleo Justiniano Tucto, Huánuco, Perú. IBERCIENCIA Comunidad de Educadores para la Cultura Científica. OEI.
Vivimos en un entorno social, económico y político cada vez más complejo, cambiante y heterogéneo, donde los procesos de creación, participación, colaboración y aprendizaje han evolucionado en la sociedad y también en la empresa. Presenciamos un vertiginoso proceso de transformación que culmina en la empresa 2.0, una filosofía de trabajo que, basada en la tecnología, facilita la colaboración rápida y ágil mediante el diálogo. Se consolida una nueva cultura basada en compartir para crecer y llegar más lejos.

La consolidación del ciberespacio en la vida cotidiana ha venido a potencializar la creación, mejoramiento o consolidación de comunidades virtuales, un nuevo espacio desde el cual es posible ampliar las posibilidades sociales existentes, un medio para asentar, intercambiar o modificar instituciones culturales.

Las comunidades virtuales que se han posesionado en la aldea global, entre otras son: Facebook, Twitter, Linkedin, Foursquare: para quienes aman caminar y conocer; Flickr: para los artistas y aficionados del arte y la fotografía; Colourlovers: para los artistas; Vimeo para los amantes del video; Lookbook para los amantes de la moda; RedIRIS Comunidad científica y universitaria; IBERCIENCIA: Comunidad de educadores para la cultura científica; PERÚEDUCA: Sistema digital para el aprendizaje.

Existe interés permanente de quienes dirigen las comunidades para hacerla exitosa, atendiendo a las siguientes interrogantes: ¿Cómo medir el éxito?, ¿Cómo fortalecer el sentimiento de comunidad?, ¿Cómo identificar las necesidades de sus miembros? ¿Cómo fomentar la autogestión? ¿Cómo implementar la estructura tecnológica?

Al respecto Guinalíu, M (2003); sostiene que “una comunidad existe si hay un interés común y un deseo de compartirlo, pero con eso no es suficiente, porque además del interés y del deseo debe existir la posibilidad, es decir, debe proponerse una infraestructura que facilite la comunicación, y ahí es donde entra la Red, porque facilita mucho este trabajo”. 

Creada la comunidad, para hacerla crecer sugiere recurrir a los miembros líderes de opinión, ya que una vez posicionados en los mismos, serán ellos los que comuniquen al resto de la comunidad y la aldea global.

Para medir el éxito de la comunidad, opina que use mediciones más tangibles como el nivel de participación en los debates, el número de comentarios a un determinado producto, la calidad de las intervenciones, etc.

Para la gestión de la comunidad propone crear funciones específicas que deberían ser realizadas por antiguos miembros de la comunidad: como el Social Weaver (El que introduce nuevos miembros a la comunidad), Moderador, líder de opinión (miembro que define las tendencias ideológicas), instigador (propone temas controvertidos para la discusión que motivan la participación). Por otra parte Fanquimia (una agencia española de Social Media), entre los consejos para poder crear una comunidad en redes sociales de forma exitosa, menciona el nutrirse de información relacionada con el tema y estar al tanto de las últimas noticias para ofrecerlas a los usuarios, actualizar el contenido diariamente y contestar las dudas y comentarios de los miembros de la comunidad, innovar enlazando post, promoviendo concursos, etc. que ilusionan a los miembros que la forman.

Codarín Leandro (2011), propone cuatro factores de éxito para una comunidad virtual: 1) Motivación. Nos exige crear las condiciones internas en la organización a través de un adecuado plan de comunicación que haga partícipe a los futuros miembros, siendo claros en los objetivos y los compromisos. La gestión de la motivación es clave. 2) Confianza. La calidad de los contenidos, incluyendo mecanismos de validación y revisión, ayudarán a generar confianza sobre los recursos que están disponibles. 3) Participación activa o pasiva. Generalmente, los participantes activos son el 15% de los participantes, lo cual nos exige atender a ambos perfiles a la hora de diseñar contenidos y actividades. 4) Contenido Preferido. Los usuarios suelen preferir el contenido generado por los usuarios de la comunidad, por sobre los publicados por la empresa, ya que los valoran mejor por su adaptación a los escenarios reales.

Presenta el siguiente gráfico para ilustrar el modelo de comunidades y las fases del proyecto, en la que considera determinante la fase de análisis y diseño.

En mi experiencia como integrante de comunidades virtuales, he constatado desde el enfoque del usuario: ingresamos a la comunidad porque responde a nuestro interés, interactuamos cuando nos dan accesibilidad, apertura y valoración de nuestras ideas, cuando encontramos respuesta o atención a nuestras inquietudes que formulamos o buscamos, y cada vez que ingresamos encontramos temas o contenidos valiosos que nutren nuestras aspiraciones personales, profesionales, sociales, etc. Por tanto, al contrastar con las recomendaciones de los estudiosos en esta materia, la comunidad se mantiene gracias al interés común de los miembros, su deseo de relación y el Feedback oportuno e innovador de quienes gestionan la comunidad.

Referencias bibliográficas:

Cabero Almenara, Julio (2005); Comunidades virtuales para el aprendizaje. Su utilización en la enseñanza. Universidad de Sevilla, España.
Guinalíu, M (2003): "La Comunidad Virtual"; en: http://www.ciberconta.unizar.es/leccion/comunidades/400.htm

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