OEI | Ciencia | Red | Formación | Contactar |

Inicio | Opinión | Reportajes | Noticias | Entrevistas | Multimedia

Salud | Comunidad

¿Cuál es tu deseo científico para el 2017? El mío: más niñas y mujeres con vocación científica.

7 de febrero de 2017

Aporte para Iberdivulga de Sabina Ximena Inetti Pino
Antes de finalizar el pasado año se realizó una muy interesante iniciativa por parte de la Universidad de Burgos y difundido por la Organización de Estados Iberoamericanos en donde nos animaban a publicar un post en las redes sociales mencionando un deseo científico para el año 2017. El mío decía lo siguiente: “Acercar la práctica profesional a las aulas desde el primer año liceal”. A primera vista puede parecer muy general, pero lleva implícito otros deseos como por ejemplo que más niñas y mujeres descubran su vocación científica.

Esa palabra “Descubrir” nos es muy significativa para todos los que hemos tenido la oportunidad de encontrar nueva maneras de percibir el mundo que nos rodea teniendo el poder de cambiar nuestro rumbo.

Cuando los alumnos pasan de la escuela al liceo descubren un nuevo mundo de disciplinas que gracias a los distintos docentes comienzan a dejar su huella en sus corazones e invitan a generar una prospectiva en relación a lo que ellos desearían ser. Muy a menudo nos encontramos con que desde la escuela ya tienen claro qué es lo que quieren para su futuro. Otras veces, llega el momento de optar por una orientación en el bachillerato y la decisión termina siendo influenciada por no cursar tal o cual disciplina, olvidando su vocación, si es que se tiene la suerte de estar bien informado sobre qué hace un profesional en su área de especialidad. A ello le podemos sumar que un gran porcentaje de niñas no se inclinan por las Ciencias por el mito de que otras áreas son más fáciles o tienen más salida laboral cuando en realidad todo depende de cómo te proyectes y el tipo de desafíos al que estés dispuesto a afrontar. En mi opinión hay una receta que siempre funciona: mucho trabajo, esfuerzo, dedicación y saber persistir ante toda situación.

Ahora, me parece importante que nuestros alumnos aprendan a “descubrirse” lo antes posible. Aunque sabemos que es un proceso que se encuentra siempre presente en nuestras vidas. ¿Cuántas veces nos hemos redescubierto con el pasaje de los años? En mi caso, infinitas veces y siempre me sorprendo.

La sorpresa en conjunto con la emoción positiva pueden ser una muy buena señal para probar y explorar un nuevo camino. En este punto, es imprescindible que nuestros alumnos puedan asociar esas señales que se brindan continuamente en el aula con su proyecto de vida presente y futuro. Para ello, es necesario tener en claro que como docentes podemos influir en la generación de vocaciones ya sea con la elección de los temas y con los recursos didácticos que podemos traer al aula. Muchísimas veces las preguntas que hacemos y nos hacen nuestros alumnos en el aula son un disparador para el encuentro con uno mismo. Pero también asociar lo que enseñamos con la vida cotidiana implica responder a la pregunta ¿Para qué me sirve? que es muy frecuente en los ámbitos educativos. Y allí tenemos otra oportunidad para la vocación científica ya que implica la interacción de los más diversos agentes.

Entonces dar a conocer en qué y cómo se trabaja en un área en breves minutos puede despertar mucha curiosidad y ofrecer opciones, pero si se tiene la oportunidad de acercar la práctica profesional de primera mano, narrada y demostrada por quien lo lleva adelante, la experiencia puede llegar a ser arrolladora. Ya que se pasará de elegir un futuro en base a lo que se quiere ser, hacer o cambiar en lugar de evitar.

También es necesario reflexionar en cómo hacemos para contactar con los más diversos agentes del ámbito científico. Puede ser a través de proyectos interdisciplinarios de centro que impliquen la visita a una Universidad u otros institutos para dialogar y realizar aplicaciones prácticas. Además de otras instancias específicas que permitan la participación de todos los alumnos de un turno o conjunto de grupos en el mismo centro educativo para recibir información diversa, pues en el intercambio les puede interesar alguna actividad científica que antes no habían tenido en cuenta. Incluso se pueden realizar videoconferencias y visitas a espacios laborales que permitan conocer cómo se desarrolla la tarea cotidiana, pues muchas veces lo que imaginamos dista bastante de la realidad. Es importante extender dicha actividades a otros niveles educativos, pues los alumnos extra-edad también deben tener la oportunidad de acercarse a la Ciencia.

Cabe agregar que en la actualidad existe la posibilidad de acceder a nuevos roles, no sólo dentro de la generación del conocimiento científico, sino en lo que tiene que ver con su transmisión y transferencia. Esto abre nuevos espacios para que las niñas y mujeres científicas puedan publicar, divulgar, formar e innovar en nuevos productos, procesos y prácticas sociales, pues el campo de acción de la Ciencia es infinito.

Palabras clave:

subir

  
Diseño y contenidos por asenmac