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David Paricio: “La sexualidad es, sin ningún género de dudas, un tema tabú en todas las sociedades”

7 de abril de 2017

Día Mundial de la Salud
Con motivo del Día Mundial de la Salud, David Paricio, director de Sida Studi nos contesta a algunas cuestiones sobre salud sexual, sobre la necesidad de capacitación, información y educación en esta materia, sobre la necesidad de gestión de los riesgos que puede conllevar el sexo sin protección o sobre el tabú que aún hoy representa hablar de sexualidad.

Entrevista de HBakkali para IBERDIVULGA

¿Qué entendemos por salud sexual?

Promover la salud sexual entre una persona o colectivo es promover el bienestar subjetivo de cada persona en la vivencia de su sexualidad a partir de su capacitación para que pueda tomar decisiones responsables sobre el cómo quiere vivir su sexualidad, siempre en el marco de respeto de los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Así, la educación sexual debe ir más allá de la prevención de embarazos no planificados, VIH u otras ITS y concebir la sexualidad como un aspecto positivo en la vida de las personas que contemple a dimensión del placer y la dimensión emocional en un sentido amplio huyendo de la idea de genitalidad.

¿Qué acciones educativas en la promoción de la Salud Sexual en España urgen hoy en día?

Lo que urge principalmente en el Estado español es, simple y llanamente, hacer que la ley se cumpla. Así, legislaciones estatales como la Ley Orgánica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, que instan a los poderes públicos a garantizar: “a) La información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo. b) El acceso universal a los servicios y programas de salud sexual y reproductiva. c) El acceso a métodos seguros y eficaces que permitan regular la fecundidad. d) La eliminación de toda forma de discriminación, con especial atención a las personas con algún tipo de discapacidad, a las que se les garantizará su derecho a la salud sexual y reproductiva, estableciendo para ellas los apoyos necesarios en función de su discapacidad. e) La educación sanitaria integral y con perspectiva de género sobre salud sexual y salud reproductiva. f) La información sanitaria sobre anticoncepción y sexo seguro que prevenga, tanto las enfermedades e infecciones de transmisión sexual, como los embarazos no deseados.”

Siguen sin ser una realidad en nuestro país.

¿Cuáles son los colectivos en los que más apremia promover políticas educativas en este ámbito?

El punto de partida para responder a esta pregunta sería el hecho de asumir que la sexualidad es inherente a la condición humana. Todos y todas tenemos sexualidad desde el momento de nuestro nacimiento hasta nuestra muerte. Desde esta premisa todas las personas sin ningún tipo de exclusión deberían tener garantizado su derecho a recibir información y educación sobre salud sexual; y en este punto es importante asumir que el no garantizar derechos humanos como son los derechos sexuales y reproductivos, es también una de vulneración de dichos derechos.

Es cierto que disciplinas como la epidemiología nos ofrecen datos empíricos de en qué subgrupos poblacionales se están produciendo qué necesidades específicas y con qué urgencia es necesario darles respuesta, pero sería necesario recordar que el derecho a la educación sexual es universal y no circunscrito a aquellas personas o grupos poblacionales más afectados por una determinada situación de vulnerabilidad.

Recogiendo de nuevo este aspecto de la necesidad de garantizar el derecho universal a la educación, el ámbito de la educación formal obligatoria (las escuelas) sí debieran ser un espacio irrenunciable donde garantizar el derecho a la educación sexual ya que es uno de los pocos espacios por el que todas las personas van a pasar de manera obligatoria a lo largo de sus vidas y, además, lo van a hacer en un período de su ciclo vital donde la sexualidad va a tener un papel muy destacado. Asumir el potencial del medio educativo formal para promover la salud sexual, también conlleva tener muy presente la necesidad de formación específica de los/las profesionales del mundo de la educación para que tengan tanto conocimientos, como capacidades y habilidades para poder desarrollar programas educativos en las aulas.

¿Qué factores pueden afectar a la salud sexual?

Según el modelo biográfico, las personas nos construimos de forma constante a lo largo de nuestros diferentes ciclos vitales. Pero esa construcción no está asilada de la interacción constante que tenemos con nuestro(s) contexto(s) que puede condicionar muchas de las decisiones que tomamos sobre nuestra sexualidad (así como muchos otros ámbitos de nuestras vidas) y que puede generar determinadas vulnerabilidades que acaben siendo factores que afecten la vivencia de nuestra sexualidad en relación a temas como cómo el contexto interpreta/acepta/discrimina mi diversidad sexual; cómo mi sexo/género condiciona mi relación con el contexto en relación a la vivencia de mi sexualidad, etc.

Hablar de sexo con nuestros hijos, ¿cómo y por qué debemos hacerlo?

En la mayoría de intervenciones dirigidas a padres, madres u otros referentes familiares que realizamos, el mensaje que transmitimos ante esta pregunta es que, partiendo del hecho de que la sexualidad sigue siendo un tema tabú en nuestra(s) sociedad(es), es importante partir de la premisa que la sexualidad es una dimensión más que conforma la realidad personal de nuestros hijos e hijas y que, así como se tienen en cuenta y se cuidan otras dimensiones relacionadsa, por ejemplo, con la salud física, la salud mental, aspectos académicos, etc. no podemos dar la espalda a esta cuestión.

En definitiva, la propuesta sería tan simple como dar respuesta a las necesidades en salud sexual de nuestros hijos e hijas por la preocupación que tenemos en su desarrollo vital de la misma forma que hacemos con otros aspectos relacionados con sus vidas.

¿Qué hábitos nos recomendaría para tener una salud sexual satisfactoria?

El principal hábito a incorporar sería el de escucharnos. Preguntarnos cómo queremos vivir nuestra propia sexualidad y el porqué nos planteamos tener relaciones sexuales. Y, a partir de las respuestas sinceras a estas preguntas, informarnos, capacitarnos, para que las decisiones que tomemos se acerquen siempre lo más posible a nuestras expectativas. Asumiendo, esos sí que la equivocación forma parte del proceso de aprendizaje y que, como sucede también en otras dimensiones de nuestra vida, no podemos esperar que todas nuestras decisiones sean siempre las más satisfactorias o saludables posibles.

¿Considera que el sexo sigue siendo un tabú en nuestra sociedad?

La sexualidad, tal y como he reflejado en otra pregunta, es, sin ningún género de dudas un tema tabú en todas las sociedades. Más allá de esta afirmación (que no creo que deje mucho margen a su cuestionamiento) el principal problema es cuando determinados planteamientos sobre la salud sexual no se realizan (como sí sucede en relación a otras dimensiones de nuestra salud) desde un punto de vista objetivo, empírico y que tenga en cuenta recomendaciones internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible estipulados para el año 2030, sino que parte de concepciones morales (todas, siempre respetables desde la decisión responsable de cada persona) pero que en ningún aso deberían condicionar la garantía de los Derechos Sexuales y Reproductivos que, como derechos universales que son, deberían garantizarse, sin ningún tipo de exclusión a todas las personas.

Desde Sida Studi, ¿qué acciones promovéis para la divulgación de la salud sexual?

La misión de SIDA STUDI es trabajar en la capacitación de las personas para promover la salud sexual y la gestión de los riesgos biológicos relacionados, como el VIH/sida y otras ITS y los embarazos no planificados, en un marco de respeto a los Derechos Sexuales y Reproductivos.

Desde este planteamiento llevamos a cabo programas y servicios agrupados en 4 líneas de acción: información, sensibilización, educación y formación; realizando intervenciones directamente dirigidas a grupos poblacionales específicos (intervenciones grupales con jóvenes y/o referentes familiares, formación de profesionales, promoción del preservativo en espacios de ocio juvenil, resolución de dudas, etc.), así como otras de impacto indirecto (como el centro de documentación y recursos pedagógicos en salud sexual).

Podéis consultar y, sobretodo, utilizar de forma gratuita todos nuestros servicios a partir de la consulta de nuestras páginas web: sidastudi.org y saludsexual.sidastudi.org.

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