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Educación, Ingeniería Social y Desarrollo Humano

8 de julio de 2018

Luis Fernando Medina Leguízamo, para IBERDIVULGA sobre el Foro Ingeniería y Sociedad Digital 2018. Ecoaldea Bello Amanecer. Colombia
Las grandes conquistas del ser humano durante sus primeros años de vida son caminar, hablar y tener conciencia de su individualidad, estas se presentan durante los primeros tres años de vida. Un gran porcentaje de la población infantil, tanto niñas como niños, menores de tres años pasan tiempo importante de sus vidas, perdiendo su vitalidad y cruciales momentos de crecimiento sano delante de aparatos basados en tecnología digital.

Según datos oficiales, en Alemania por ejemplo el 70% de los niños de entre 2 y 5 años pasan media hora al día con un smartphone. La app más utilizada por los niños de 6 años en Alemania es Facebook. Todos los niños en edad preescolar ven la televisión, a menudo más de una hora al día. En términos generales y contextos preferentemente urbanos parece haberse impuesto la opinión de que resulta inevitable el uso precoz de los aparatos digitales por parte de las niñas y los niños, idea que además se refuerza a través de la formulación y aplicación de políticas públicas con grandes inversiones en este terreno. Resulta desmotivante el comprobar que se pasan por alto, se olvidan o se ignoran los riesgos y los efectos de las tecnologías de información digitales para la humanidad, específicamente para las niñas y los niños. Tales riesgos y los efectos nocivos son mayores cuanto más pequeño es el niño, ya que su cuerpo entero es un órgano sensorio, más plástico es su cerebro y por consiguiente, más sensible a las estimulaciones erróneas y a todo tipo de influencias.

En contextos críticos se afirma que la tecnología de información digital no es una herramienta educativa sino una peligrosa contribución al sedentarismo, a la falta de estimulación sensorial, al aislamiento del mundo real, a la desvitalización y a la salud emocional. Se llega a tales extremos comerciales que han llegado a idear un orinal infantil con consola para IPad, con base en argumentos tan errados tales como que el niño se sienta en el orinal delante de un IPad para “aprovechar” también este valioso tiempo en aprender, pero el aparato aquí no cumple su cometido, ya que distrae al niño de esta edad de la experiencia corporal de sí mismo que tanto necesita.

Es por ello que durante los primeros siete años de vida, el acceso a la tecnología digital por parte de las niñas y los niños debería ser nulo y durante los siguientes siete años de vida (7 a 14 años) dicho acceso debería ser regulado, sano y con propósito vital. En los hogares, así como en los jardines de infancia, en las guarderías y en los centros de educación infantil merece el esfuerzo invertir, no en tecnologías digitales, sino en educación significativa, constructiva y saludable, en contacto con materiales y entornos naturales. Tecnologías ancestrales tales como los juegos de dedos fomentan las habilidades matemáticas y el desarrollo del área frontal del cerebro, en cambio el uso de la tablet no. El desarrollo integral, que incluye el intelectual, emocional, psicomotor y espiritual procede de áreas del cerebro que reciben sus señales de las áreas sensoriales y motoras activadas.

Un llamado personal a todas las personas inmersas en las áreas y disciplinas de la ingeniería en contextos complejos de la sociedad digital consiste en contemplar al ser humano en su dimensión integral y holística: física (mente-cuerpo), anímica (alma) y espiritual (espíritu trascendente) para así continuar l interesante camino de la creatividad ingenieril con enfoque de desarrollo humano integral y desarrollo social sustentable, perdurable, trascendental.

¿Qué son las inversiones en educación constructivas?

Uno de los hallazgos más importantes de las neurociencias de las últimas décadas es que la mejor forma de que los niños aprendan a manipular con destreza, a andar, a hablar y a pensar es a través de su propia actividad: intentándolo una y otra vez y equivocándose, mediante el juego libre, mediante la imitación y mediante el contacto directo con otros.

Una televisión encendida como telón de fondo impide el desarrollo del lenguaje, al igual que los libros electrónicos que se leen a sí mismos o los medios digitales. Hablar con el niño o leerle algo acompañando la lectura con diálogos es lo más importante para el desarrollo de su lenguaje y de su intelecto. Aquí rige el principio de que cuanto más, mejor. La diferencia de un niño de clase socioeconómica alta respecto a un niño de clase socioeconómica baja al iniciar la escolarización puede ser de hasta 30 millones de palabras, que el niño de clase alta domina mejor que el niño de clase baja (Hart & Risley 1995). Por el mismo motivo, sus centros lingüísticos están mejor formados y le resulta más fácil iniciar la trayectoria educativa, sin embargo en ambos casos el desarrollo emocional: sentir, pensar, crear resulta desfavorable si se tiene un uso continuado de tecnologías digitales.

En general se constata la siguiente regla: el cerebro no hace descargas de datos (downloads). Se va modelando gracias al uso activo cuando el niño observa, descubre, busca, oye, toca, huele, saborea, siente empatía, comparte sentimientos, piensa, habla, actúa: todo lo que hace una persona y sobre todo, todo lo que hace de forma autónoma, conlleva una actividad constructiva del cerebro, de su ser. Este empleo activo del cerebro es el incentivo para su desarrollo diario.

Al contrario que en un computador con dispositivo de memoria y procesamiento de datos, en el cerebro no hay una separación entre memoria y procesamiento: cuando el cerebro procesa información, cambian las conexiones entre las células nerviosas y éstas son los dispositivos de memoria. Cuanto más haya procesado un cerebro, más habrá memorizado y mejor podrá seguir procesando. Cuantos más idiomas hable, escriba y comprenda una persona, más fácil le resultará aprender otros idiomas. Los centros lingüísticos del cerebro “no se saturan”, sino todo lo contrario, podrán almacenar más cuanto más hayan almacenado. Esta característica de memoria paradójica se cumple siempre. Cuantos más instrumentos musicales sepa tocar una persona, cuantas más herramientas sepa manejar, cuantos más libros haya leído sobre un determinado tema, más fácil le resultará aprender a tocar otro instrumento, a utilizar otra herramienta o a leer otro libro más sobre ese tema.

La actividad autónoma favorece un desarrollo sano del cerebro, del cuerpo físico y del espíritu. La capacidad de concentración, relacionada con la edad y que se presenta después del cambio de dientes entre los 7 y 8 años de edad, que a menudo se echa en falta la escuela o se exige a niñas y niños menores de 7 años cuyo ser no está listo para concentrarse ni especializarse, se preconiza en muchos ámbitos durante el primer año, y lo nociva que es la estimulación precoz ya que trae consigo niñas y niños sobreestimulados, desvitalizados, violentados.

Por eso es tan importante apostar por una educación muy amplia en la infancia y en la juventud y fomentar especialmente el desarrollo sensorial, motor, emocional y espiritual ya que nada es menos adecuado para el entrenamiento de los centros sensoriales y motores del cerebro que deslizar la mano siempre con el mismo movimiento por una pantalla de sin ningún tipo de diferencia sensorial, de interacción humana amorosa.

Deslizar la mano sobre una superficie lisa y anónima no aporta aprendizaje ni motor ni sensorial. Y puesto que los rendimientos intelectuales mayores se llevan a cabo en áreas del cerebro que reciben sus señales de áreas sensoriales y motoras, el hecho de tocar la tablet impide que se den las condiciones necesarias para un pensamiento complejo.

Si a un niño de cuatro años se le pide que sujete una aguja, un lápiz, una llave, un huevo o un cubo o que se sujete a un palo, realiza de forma espontánea y sin ningún tipo de esfuerzo aparente estos movimientos complejos de la mano, que además, se adaptan automáticamente al peso, al tamaño y a las características de la superficie de los objetos en cuestión. Todos los sentidos participan en esta operación.

La capacidad de socializar tampoco se forma con la tablet, sino a través del contacto directo con otras personas, cada una de las cuales es única y no es programable.

La actividad autónoma del niño sumada a un verdadero interés por parte del adulto respecto del al niño, lleva a que dicho niño “se siente a gusto” por el hecho de ser percibido por un adulto y se siente motivado para seguir esforzándose y avanzando él mismo, se siente cuidado, protegido y amado.

¿Cuáles son las consecuencias negativas de un uso diario precoz de los medios digitales?

Se puede comprobar que los niños que pasan mucho tiempo delante de la pantalla y manejan a menudo medios digitales, presentan los siguientes trastornos y alteraciones:

  • Trastornos del desarrollo del lenguaje y de la atención (Zimmerman et al. 2007),
  • Un nivel educativo claramente inferior (Hancox et al. 2005),
  • Tendencia al sobrepeso (Hancox et al. 2004),
  • Disposición – debido a los comportamientos antisociales – a las conductas criminales (Robertson et al. 2013).
  • El uso de las consolas de videojuegos propicia que los niños de educación primaria saquen peores notas en lectura y escritura y que a menudo presenten problemas comportamentales en el colegio (Weis & Cerankosky 2010).
  • Cuanto más tiempo pasen los jóvenes delante de una pantalla, menor será su empatía hacia padres y amigos (Richards et al. 2010).
  • El uso de los smartphones provoca en los jóvenes una disminución del rendimiento escolar, menos satisfacción con la propia vida y mayor tendencia a la depresión (Lepp et al. 2014), más trastornos de la atención (Zheng et al. 2014), falta de visión, trastornos del sueño y adictivos. Más del 60% de los usuarios de smartphones tienen miedo a perderse algo, a no estar conectados al teléfono o a las redes sociales. Estos miedos a su vez propician un uso abusivo de este aparato, que se convierte en una adicción.

Los efectos mencionados están comprobados científicamente. Padres, educadores y profesores los observan a diario con preocupación. Frente a éstos, no existen hallazgos científicos de peso que demuestren los tan alardeados beneficios de las tecnologías de información digital sobre el desarrollo intelectual, anímico y corporal de los niños.

No se trata entonces de declarar la guerra a las tecnologías digitales sino más bien de proteger el entorno de desarrollo de las niñas y los niños, del bienestar infantil, del derecho de la persona a disfrutar de una infancia, para que los jóvenes y los adultos puedan ser usuarios competentes de las tecnologías – allí donde éstas ocupen el lugar que deben y en este propósito la ingeniería tiene mucho por aportar.

¡Corea del Sur va marcando el paso con buen ejemplo!

Los pediatras de los EE.UU. llevan años alertando de los riesgos y de los efectos y exigiendo para los niños pequeños la ausencia total de medios digitales y para los niños en edad escolar una disminución importante del tiempo de exposición. Los políticos responsables de la educación de Corea de Sur han seguido estos consejos. Corea del Sur es el único país en el que el gobierno ha empezado en 2015 a proteger a punta de ley a las jóvenes generaciones de las peores consecuencias de las nuevas tecnologías.

Todo menor de 19 años que compre un smartphone debe tener instalado

(1) un programa que impida el acceso a contenidos de violencia y pornografía,
(2) que registre el tiempo de uso diario del smartphone y avise a los padres siempre que se rebase el tiempo preestablecido y que interrumpa la conexión a los servidores de juegos pasadas las 12 de la noche
(3). El país con el mayor desarrollo digital ha comprendido lo importante que es proteger a las futuras generaciones de los riesgos y los efectos de estas tecnologías. Y es que Corea del Sur es el país con la infraestructura digital más avanzada y produce la mayoría de los smartphones del mundo. Por eso en este país el 90 % de los jóvenes de entre 10 y 19 años ya han perdido vista y más del 30 % de los niños y los jóvenes tienen adicción al móvil.

No debemos depositar la salud y la educación de las próximas generaciones, con ello nuestro futuro, ni tampoco los pilares de nuestra sociedad libre y democrática en manos de los intereses económicos de las empresas más ricas del mundo: Apple, Google, Microsoft, Facebook, Amazon! ¡Por ello nuestros centros educativos y sobre todo las guarderías y los centros de educación infantil tienen que estar libres de las influencias comprobadamente negativas que sus productos ejercen sobre nuestros hijos! No se trata más que de defender los derechos básicos de nuestra sociedad frete a un imponente lobby económico. Quien no desee mojarse las manos en este sentido, actúa de forma irresponsable frente a las futuras generaciones, a las que ya dejamos suficientes problemas: deudas, conflictos, planetas llenos de basura. Ingenieras e ingenieros del mundo, tenemos mucho por hacer por las niñas y los niños, ¡por un mundo mejor!

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