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Iberciencia y la curiosidad construyen puentes entre Colombia y Argentina

14 de septiembre de 2018

Vivian Minnaard-Mar del Plata-Argentina. IBERCIENCIA. Comunidad de Educadores para la Cultura Científica
IberCiencia nos mantiene informados día a día, minuto a minuto. Es así como en el mes de agosto leí un artículo que despertó mi curiosidad. Juego, ciencia, percepciones, son solo algunas combinaciones 

Hace unos días ante la oportunidad de participar en el Segundo Congreso Internacional de Ciencia, Tecnología, Innovación y Desarrollo Territorial, en la ciudad de Pasto, Nariño, Colombia, la curiosidad me encaminó a la casa de la Ciencia y el Juego, donde recorrí todos los stands, y disfruté como una niña. No hay palabras para destacar semejante emprendimiento, sino simplemente decir “aplausos motivadores” a Cesar Vicente Benavides Torres , sus colegas colaboradores y equipo de trabajo. Reflexiono sobre su propuesta y sin lugar a dudas responde al modelo STEAM. 

Al regresar a la Argentina sentí la necesidad de más respuestas y decidí entrevistar a la distancia a César Vicente

¿Qué actividad despertó su curiosidad de niño por la Ciencia?

Soy hijo de un gran maestro que fue director de una escuela en nuestra ciudad. El nos hacía ver la serie de televisión Cosmos de Carl Sagan. Nadie se perdía un capítulo. Por otro lado en diciembre nos regalaban muchos juguetes que se armaban y desarmaban. Nuestro padre jugaba mucho con la sorpresa. La emoción de los diciembres era maravillosa. Eso nos fortalecía la imaginación, porque desconocíamos lo que preparaba para esas épocas y nos ingeniábamos para descubrir el plan de regalos del Niño Jesús. Haciamos hipótesis, probábamos, buscábamos, muchas veces encontramos los juguetes por anticipado. Esa época de investigadores natos, no fue estimulada en básica primaria, ni en bachillerato. Un poquito en la Universidad. Con la práctica de maestro, recordando estas regulares experiencias en la escuela, quisimos tener en Pasto un lugar para aprender jugando.

¿Cómo nació la idea de crear un espacio para que la comunidad de PASTO, NARIÑO?

Ejerciendo la profesión, tuve la oportunidad de mirar en un recorte de prensa un espacio hermoso de la Coruña España. Se llama la Casa de la Ciencia. Quisimos que en Pasto existiera un espacio similar a la dimensión de la imaginación y fantasía de nuestra región. Pasto es considerada la Ciudad Sorpresa de Colombia. En esta búsqueda nos encontramos con la Universidad Nacional de Colombia, quienes tenían una sala consolidada denominada Museo de la Ciencia y el Juego. ¡Eureka!

Nos encontramos con los mejores amigos y comenzamos un proceso conjunto. Ellos hicieron una invitación pública financiada por Colciencias para crear varias subsedes en ciudades intermedias de Colombia. Nosotros que teníamos nuestro proyecto participamos y fuimos seleccionadas como una de las ciudades ganadoras. Nos instalaron 24 montajes interactivos y ahora tenemos más de cien. Éramos cerca de quince en el país y quedamos muy pocos. El nuestro es uno de los mejores y llevamos 20 años aprendiendo de las niñas y de los niños.

¿Por qué asocia la Ciencia con el juego?

La imagen de la Ciencia para los estudiantes es dura, poco amigable, aburrida, difícil. Es una imagen negativa. El juego es el balance, lo alegre, lo divertido, lo apasionante. Lo duro, lo pesado, se contrasta con lo liviano. Luego hemos descubierto que la naturaleza “inventó” el juego para aprender. Desde pequeños aprendemos jugando. Hasta el idioma, lo aprendemos jugando a las semejanzas y las diferencias. El juego es cultura, es exploración, es experimentación, es descubrimiento, trabajo en equipo, reto, pasión. Si logramos que estas emociones hagan parte de la enseñanza de las ciencias, hemos ganado un importante espacio, en la investigación didáctica de las ciencias. No se deja de jugar porque somos viejos… Nos volvemos viejos porque dejamos de jugar. El juego hace parte y nos acompaña toda la vida. Por ello nosotros la incorporamos a un aprendizaje esencial en la cultura como es la ciencia.

¿Qué debería hacer un docente para fomentar la curiosidad de los niños en Ciencia?

Nosotros estamos desarrollando una hipótesis que cada día la confirmamos con nuestros magister en el juego: las niñas y los niños. A ellas y a ellos les gusta las sorpresas. Cuando llegan a visitarnos, les decimos que les tenemos unas sorpresas… Hay que ver como las pupilas de los ojos se les abren. El asombro aflora a flor de piel. Y las sorpresas son las experiencias discrepantes que les presentamos con preguntas, para que hagan sus hipótesis y luego las podamos comprobar. Es una delicia, ver sus caras felices y cómo aflora la pregunta en forma natural. La Neurociencia hoy nos dice que sin emoción, no hay aprendizaje y creo que ello es irrefutable.

 

¿Qué contenidos puede un docente abordar al visitar este espacio? ( por ejemplo en óptica ilusiones ópticas, lentes....) fuerza, energía, pH....

Nuestro centro interactivo está conformado por mundos temáticos, que se pueden visitar libremente. El énfasis mayor son las ciencias naturales y particularmente la física, en menor proporción la biología, muy poco la química y ya incursionamos en el tema ambiental. Sobre este último ilustramos la huella del agua, uso adecuado del agua. Contaminación por el plástico, la idea no es recoger… la idea es no botar. Biosfera para mirar el equilibrio de nuestro planeta. Tenemos también unas maletas didácticas que la Universidad Nacional de Colombia las ha creado y desarrollado y que viajan por el país. Así, por ejemplo, la maleta de astronomía, la de Gabo, Mira. mira ¿qué ves? Estas se pueden prestar a Instituciones educativas por una o dos semanas. Temas de física: paneles solares, trasformaciones de la energía, bombas de jabón, giróscopo, lentes. Tratamos de presentar temas de ciencias y ambientales que pueden sorprender al visitante. Es como un buen aperitivo. Luego esperamos que se interese en algún tema científico. Una investigadora local, nos comentó que la semilla de su pasión, la descubrió en una visita a la Casa de la Ciencia y el Juego. Muchos padres y madres de familia que vinieron hace veinte años, vuelven con sus hijas e hijos a visitarnos. 

¿Qué consejos le daría a un docente que se inicia en La Enseñanza de las Ciencias?

Yo a mis estudiantes trato de inspirarlos, hay que tener gusto por lo que se hace. Ser curioso y sobre todo aprender día a día de las niñas y los niños. La clase debe ser una sorpresa y el docente debe estar investigando la manera como sorprende y asombra a sus estudiantes. Pero para lograrlo, primero debemos asombrarnos nosotros mismos. Alguien dice que, si no lloramos, no podemos enseñar a llorar.

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