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Ideas para la educación científica. Aprendizajes y herramientas

5 de junio de 2018

Raul Pino Rojas. Cuenca-Ecuador. IBERCIENCIA. Comunidad de educadores para la cultura científica.
Está comprobado que se aprende mejor si los procesos guardan cercanía con la forma en que se opera en la realidad, quiere decir, aplicar métodos, herramientas o procedimientos que los profesionales usan para resolver problemas concretos en su labor cotidiana y transformarlos en medio didáctico a través del cual el docente desafía al aprendiz para que modele su forma de pensar y actuar estratégicamente, a efecto de lograr un objetivo resolviendo un problema cercano a su realidad pero con valor útil.

Entonces, el aprendizaje se traduce en: 1) Plantearse un problema bien definido. 2) Conocer, generar y/o aplicar y comprender un proceso. 3) Explicar un mecanismo, objeto o producto en todos sus detalles.

El hecho de plantearse resolver un problema real y con valor de utilidad, aunque sea de poca monta, es ya un estímulo para la mente, demanda creatividad, objetividad y claridad mental. Implica también contar con conceptos claros o construir conceptos. A partir del hecho a resolver este trasiego mental, se desarrolla y amplifica la capacidad de pensar, e ir más allá de lo convencional y ordinario, para avanzar al pensamiento divergente y al pensamiento lateral. Luego, limitar con claridad el propósito del estudio o de la construcción de un mecanismo u objeto demanda claridad conceptual y concreción técnica, entre otras operaciones mentales, sumamente útiles para quien aprende. Construir o aplicar procesos, que logren lo que se quiere lograr, fortalece la precisión, afianza y desarrolla la aplicación de las bases de una ciencia o disciplina, implica medir, pesar, y probar que los pasos , medios y herramientas usadas apunten lo más preciso posible a lograr lo pretendido. Los pasos previos de ensayo error, o la aplicación de medios o estrategias novedosas o conocidas, indica una evolución del pensamiento hacia lo funcional y eficaz, con ahorro de tiempo y recursos, lo que se conoce como eficiencia. En este estadio, la mente del que aprende debe entrar en colaboración con otras mentes y pensamientos generales y técnicos, que crean un bagaje de información y conocimiento que gesta un marco práctico y sólido que trascenderá el olvido, y a partir de ahí, pueden nacer nuevas ramificaciones y aplicaciones para casos similares o para nuevos casos. Este desafío requiere trabajo en equipo, aporte colaborativo, simbiosis mental en función del objetivo común. Resolver un problema. Por último, explicar el objeto o mecanismo construido y cómo funciona para resolver un problema, demuestra el real aprendizaje, efectivamente se comprueba la asimilación y acomodación de los nuevos conocimientos en el esquema del que aprende, y, a las claras se ve que la mente ya no es la misma que inició el proceso, definitivamente ha habido un desarrollo, una incorporación de nuevo material cognitivo y operativo que logra un salto cualitativo y cuantitativo en pensamiento del que estudia. Demostrar que algo funciona y ver el resultado exitoso de su diseño, construcción y aplicación hace que el estudiante o el equipo de trabajo reciba la riqueza de información, destrezas y habilidades adquiridas y aplicadas a un fin que finalmente fue exitoso. Lo anterior trae seguridad, afianza la autoestima, la autoimagen y el autoconcepto fortalezas que se suman a todos los demás saberes. El afianzamiento psicológico genera autoconfianza y confianza para el trabajo mancomunado y cooperativo, tan útil en la demanda profesional actual. Aplicar el rigor metodológico al aprendizaje genera hábitos de trabajo sistemático, valorado y validado, es un requerimiento en el mundo tecnocientífico en el que vivimos.

Para el docente es un desafío profesional, plantear objetivos claros, bien fundamentados, que generen expectativas, curiosidad y pulsión emocional hacia el aprendizaje, implica un arduo trabajo de investigación y planificación previa. Es obvio suponer que se deben contar con los recursos necesarios sean estos: económico, tecnológicos, informáticos etc. Lo que en comunidades campesinas y rurales no siempre se cuenta. A pesar de esto, simular el proceso que los profesionales usan continuamente, genera una agradable y provechosa tención psicomental que se desborda en placer al termino del proceso con un resultado positivo y, en caso contrario, se debe aprovechar para buscar nuevos caminos, generar nuevos procesos y aprender de aquellos que tuvieron éxito, para corregir deficiencias o errores en los esquemas de pensamiento o en la construcción de herramientas. Lo dicho, requiere tiempo, supervisión constante y una verdadera implicación del docente en toda la actividad, realmente debe mantenerse cerca y brindar apoyo constante, tanto en lo técnico, como en lo conceptual y psicológico, para afrontar frustraciones y/o sentimientos de indefensión. La construcción social del conocimiento debe estar liderada por el docente, este no debe convertirse en espectador y evaluador sino en pie de amigo que apoya integralmente a sujeto que aprende. De ahí que el remoquete de motivador, animador, soporte etc. Que se le da al docente calzan muy bien en este trabajo.

Al cabo, es claro que los requisitos previos de fundamentación científico técnica e información general son capitales para el éxito del emprendimiento, partir con vacíos en cualquiera de los elementos anteriores, generará retrasos y dificultades en el proceso. Aunque lo dicho se lo plantea para todo el colectivo de alumnos es claro desde mi experiencia que hay quienes no responden auspiciosamente a este desafío.

En el texto de Jacques Delors “La educación encierra un tesoro”, este plantea los cuatro pilares de la educación como: Aprender a conocer. Aprender a hacer. Aprender a vivir juntos, Aprender a vivir con los demás Y Aprender a ser. Veo claramente que, para que se cumplan se debe aplicar un proceso como el reflexionado más arriba. Cuenta con todos los ingredientes para el desarrollo simultáneo de estos cuatro pilares ya que: ayuda a conocer y comprender el contexto que rodea al estudiante, su realidad próxima y el entorno social que lo incluye, en sus aspectos sociocultural, socioeconómico y productivo, en el que tendrá que insertarse en breve. El siguiente pilar según Delors, implica directamente a su “formación profesional: cómo enseñar al alumno a poner en práctica sus conocimientos y, al mismo tiempo, cómo adaptar la enseñanza al futuro mercado de trabajo”. Desde esta perspectiva utilizar como medio didáctico los métodos de la práctica de los profesionistas viene como anillo al dedo. El tercer punto planteado ayuda al descubrimiento del otro y de los otros como entes cooperadores, fomentando el trabajo en minga intelectual para disfrutar comunitariamente de los éxitos y ayudarlos de la misma manera en las dificultades y las frustraciones. El cuarto pilar en el esquema de trabajo científico técnico que emplean los profesionales, el rigor conceptual y procedimental que está detrás, refuerza el último planteamiento de Delors, cuando dice que la educación debe dotar al estudiante de “pensamiento autónomo y crítico y de elaborar un juicio propio, para determinar por sí mismos qué deben hacer en las diferente circunstancia de la vida”.

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