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La Misión Sucre: Amor, Tolerancia y Educación, filosofía de vida como reto de formación

13 de mayo de 2017

Soraya Margarita Yaracuna González de Abreu. Directora de la fundación San Benito, Para Prevenir, Orientar y Educar sobre el Embarazo Temprano. Los Teques, Venezuela.
La misión Sucre es una política educativa del Estado venezolano, inclusiva, integradora y municipalizadora de la actividad universitaria, cuestionada y malinterpretada, por lo cual hablaré de mi experiencia como docente en el ámbito de una aldea universitaria a fin de compartir en esta comunidad de docentes, para que se generen opiniones y dialéctica al respecto.

Hablar del trabajo que uno realiza es un tanto comprometedor, en el sentido de que si bien uno puede autoevaluarse, a mi parecer es mejor coevaluarse y recibir las observaciones pertinentes a ese desempeño. Desde septiembre de 2010, he colaborado como facilitadora en La Misión Sucre, una política educativa de carácter inclusivo, instituida por el Estado venezolano, durante el gobierno del presidente Chávez. Es fuerte la crítica que se le ha venido haciendo constantemente a esta propuesta educativa, la cual recluta estudiantes que de alguna u otra manera no pueden accesar a las universidades que tienen más demandas en el país. Ubicándolos en carreras que puedan servir como apoyo al desarrollo de sus respectivos municipios de residencia.

En mi diario hacer y como filosofía de vida he practicado tres palabras que siento constituyen un axioma: “Amor, Tolerancia y Educación”, por ello sostengo que no se puede ser docente, si no están presentes estas palabras que luego son acciones; es quizás a esa, mi propia filosofía (no porque la haya inventado yo, sino porque me apropie de ella) que considero que he permanecido durante este tiempo como docente, y ahora como docente facilitadora de la Misión Sucre.

El presidente Chávez en el año de 2003, específicamente en el mes de octubre decreta la creación de la Misión Sucre … “La Misión es como Sucre, llevando antorchas, una antorcha de conocimiento, de fuerza moral, de unidad …”

 En septiembre del 2010, recibo mi llamado a formar parte de la legión de misioneros en calidad de colaboradora facilitadora, llamado que atendí gustosa y acepte el reto fe formar una cohorte en el programa de formación de grado en educación Integral. Un grupo de 15 estudiantes todas femeninas, de las cuales egresaron como licenciadas en educación integral 12 de ellas.

 ¿En qué consistió mi labor? desde el inicio de estas actividades, en principio motivar a los estudiantes (triunfadores) a permanecer en el sistema educativo, luego a investigar y consolidar saberes académicos, pero también y de vital importancia: a compartir y generar saberes desde lo propio o popular hacia lo académico.

 Es interesante observar la posición de quienes objetan el estímulo en moneda que se percibe al aceptar cooperar en un aula, para que personas se dediquen a mejorar su profesionalización académica, considero que, es deber de muchos aportar un poco a quien nos acoje como nación, es importante tener en cuenta que la labor docente debe privar ante todo lo que las circunstancias nos imponen. Y es el mejor regalo o compensación que se pueda esperar el fruto cosechado en sentido de pertenencia y arraigo hacia el país y la disposición de cambio de actitudes de esos estudiantes en formación. En primera instancia y luego como profesionales que a su vez formaran a otros en la reciprocidad de beneficios; no individuales sino para la colectividad.

 Actualmente trabajo en una aldea nocturna (Casa de los Saberes), asisto 4 noches por semana en un horario comprendido entre la 5 y 45 pm hasta la 7 y 30 de la noche. Atiendo a 4 grupos distintos (uno por noche), heterogéneos entre si y cada grupo con características distintas, con esto me refiero a que están conformados por adultos mayores, jóvenes y personas de mediana edad, entre toda esta población se encuentran 2 personas con problemas auditivos y 1 sexo diverso, todos estudiantes en el programa de formación en Comunicación Social, lo cual me permite una interacción con distintos enfoques de la realidad que confrontamos diariamente.

 Permitiendo de esta manera afianzar mi filosofía de vida, sin perder el norte de mi propia formación, la que no venera ideales de otros sino los ideales de la patria, el conducirse con ética y el pensar en un país que necesita educación y formación ciudadana para enfrentar las vicisitudes y superar las crisis que se generen.

 Quiero invitar a los docentes venezolanos, y digo venezolanos porque el que se encuentra ejerciendo la docencia en Venezuela es venezolano, así su lugar de nacimiento haya sido en otro territorio, insisto, quiero invitarles a formar parte del cuerpo docente de este proyecto.

 Las estrategias educativas, los métodos de investigación, la epistemología, la currícula, son herramientas que se pueden usar adaptándolas andragogicamente, permitiéndonos ser holísticos integrales y formadores de comunicadores sociales, gestores ambientales, profesionales del turismo y agro ecologistas que contribuirán a alcanzar las metas propuestas en función del desarrollo de nuestra región.

 Este llamado lo hago porque siento la necesidad de vislumbrar el relevante rol de agente de cambio en la sociedad que siempre hemos tenido los docentes. Así mismo como mujer y maestra enfatizo el convide o convite a mis colegas de Iberoamérica, que se muchas están ganadas al amor a la América toda que Bolívar soñó, y la que soñamos nosotras las madres de la Pacha mama.

 Cabe destacar, quién haya leído algún otro artículo de divulgación de mi autoría, puede contrastar el discurso empleado y observará así mismo, que siempre argumento que “docente somos todos, que todos aprendemos de todos”, y la educación es parte elemental de cada vida y conlleva de la mano a la comunicación como proceso intradisciplinario, lo que refuerza el deseo, más que deseo, la imperiosa necesidad de conjugar en acción los términos y desarrollar la actividad docente con verdadera vocación de servicio. Nuestra función docente altruista y cónsona con la nación que deseamos construir seguirá dependiendo de ese grano de arena que pongamos para lograrlo.

Así mismo la garantía o aval de cada carrera o programa de formación viene dado por las respectivas universidades en las cuales se imparten dichos pensa. El personal docente debe cumplir un perfil de exigencias académicas. Y se aplica una modalidad que comentamos y se dibujó en algunas prácticas de la comunidad de educadores de Iberciencia; como lo fue el de compartir estrategias didácticas entre los grupos que interactúan con distintos profesores.

 Quiero finalizar estas líneas acotando que en la Misión Sucre se rinde honores a el pensamiento crítico nuestro americano, a través de la Cátedra Bolívar, Martí, Chávez y Fidel, la cual tengo asignada como motivadora para fomentar en toda la comunidad universitaria la investigación y el análisis crítico, sobre estos 4 personajes emblemáticos de la historia Americana, otros pensadores y efemérides.

 “Nuestra Amada” Venezuela, requiere más que nunca la participación de sus ciudadanos para la construcción de una realidad social que resulte en la premisa de nuestro Libertador” máxima felicidad posible “.

Nota: La Comunidad de Educadores para la Cultura Científica es una iniciativa de adhesión libre y gratuita de la OEI a través de IBERCIENCIA. Abierta en julio de 2009, desde 2012 funciona con el decidido apoyo de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía


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