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La ciencia escolar, un camino cercano a la investigación científica

25 de abril de 2018

Ana Ma. Gurrola Togasi. Escuela Nacional Preparatoria. UNAM. Ciudad de México. Comunidad Educadores Iberoamericanos por la Cultura Científica. IBERCIENCIA
Los profesores de todos los niveles educativos tenemos la responsabilidad de ayudar a nuestros estudiantes a desarrollar su máximo potencial en el arte, el deporte y las ciencias sociales o naturales. Nuestras clases cotidianas deben invitarlos a desarrollar investigaciones documentales , experimentales o de campo, con la finalidad de ayudarlos a comprender y explicar el mundo en el que viven para proponer soluciones viables ya sea a nivel personal, de centro educativo, regional y mundial, en otras palabras debemos hacer ciencia escolar.

Gran parte de las vocaciones científicas pueden germinar en niveles educativos básicos o propedéuticos, como lo es el bachillerato. Para logarlo el trabajo del profesor en el aula es fundamental, sin embargo, es necesario contar con programas e incentivos institucionales que favorezcan el desarrollo de alumnos y profesores.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde hace más de 20 años ha desarrollado diversos programas y foros de iniciación temprana de los estudiantes en la investigación científica. El objetivo es que los jóvenes puedan desarrollar proyectos y presentar sus resultados y conclusiones en foros estudiantiles de la misma manera en que lo hacen los científicos.

En comunicaciones anteriores he descrito el Programa Jóvenes hacia la Investigación, en este comunicado me es muy grato informar que desde hace tres años se ha implementado una nueva estrategia para acercar a los estudiantes a la ciencia: El Festival Científico: La preparatoria, cantera de investigadores en la UNAM. En este foro los estudiantes presentan los resultados de sus investigaciones frente a sus compañeros y profesores, generalmente se les cuestiona sobre lo presentado y tienen la oportunidad de debatir con la audiencia de manera muy similar a como los científicos lo hacen.

En el caso de mis estudiantes, presentaron en este festival una investigación documental sobre el AMAS, un método de diagnóstico temprano del cáncer que se basa en la detección en sangre de la proteína cuyas siglas en inglés significan: “Anti-Malignant Antibody in Serum”. La cual se presenta en casi cualquier tipo de tumor maligno en sus primeras etapas de evolución.

Estudios clínicos revelan que es posible detectar la enfermedad hasta 8 meses antes con respecto a los métodos tradicionales de diagnóstico, lo que aumenta la probabilidad de tratar de mejor manera la enfermedad y la sobrevivencia del paciente. La audiencia mostró interés en el tema y las preguntas fueron sobre la disponibilidad de la prueba en México, los estudiantes explicaron que aún se encuentra en fase experimental y solo dos laboratorios de Estados Unidos lo llevan a cabo.

Me parece importante mencionar la investigación asesorada por un joven profesor, Eduardo Villanueva, quien trabajó con un grupo de estudiantes que midieron el nivel de glucosa en sangre en adolescentes posterior a la ingesta de diversos jugos comerciales de frutas. Debido a que la mayoría de las bebidas aumentan considerablemente el nivel de glucosa en sangre, los estudiantes elaboraron jugos naturales de frutas con diversas especies como jengibre, vainilla y canela, entre otras. Los resultados experimentales demuestran que las bebidas naturales elevan mucho menos la glucosa en sangre, razón por la que pueden ser una opción saludable para los estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y ayudar a combatir el alto nivel de obesidad, sobre peso y diabetes que existe en México.

El Congreso Preparatoriano de las Ciencias es otro foro académico estudiantil que surgió hace más de una década por iniciativa de un grupo de profesores interesados en ofrecer a los estudiantes un espacio para comunicar los resultados de sus investigaciones experimentales, de campo y documentales. El Congreso ha ido evolucionando, ahora con el apoyo de las TIC, es posible inscribir a los alumnos y enviar los trabajos en linea los que son evaluados por un comité de profesores de diferentes áreas del conocimiento como química, física, biología, ciencias de la salud y psicología.

Una vez que el trabajo es dictaminado favorablemente puede ser presentado en el formato de ponencia oral, aplicación multimedia o cartel científico. Gracias al éxito tenido en el Congreso, se decidió ampliar la participación de los profesores de las áreas de humanidades y arte.

Otro foro estudiantil de gran relevancia es el concurso Feria de las Ciencias en el que participan trabajos experimentales que son evaluados por por un comité conformado por profesores del bachillerato, investigadores y profesores de nivel licenciatura y posgrado de la UNAM. A diferencia de los otros dos eventos, los estudiantes pueden recibir asesoría y desarrollar parte de su trabajo experimental en facultades e institutos de investigación. Otra diferencia es que los alumnos ganadores reciben un premio que puede consistir en un dispositivo electrónico, artículos de papelería y libros científicos editados por la UNAM.

Por último, mencionaré a los concursos interpreparatorianos, particularmente el Dr. Mario Molina en el cuál los estudiantes elaboran un cartel científico para presentar los resultados de su investigación frente al jurado.

En todos estos foros académicos estudiantiles, los jóvenes tienen la oportunidad de desarrollar habilidades para la búsqueda de información en distintas fuentes, discriminarla, manejarla y utilizarla para elaborar protocolos experimentales o informes monográficos sobre un tema científico. Las habilidades experimentales van más allá del manejo de material y equipo de laboratorio, también incluyen la capacidad de elaborar hipótesis, contrastarlas y obtener conclusiones coherentes basadas en los resultados experimentales.

La parte afectiva es un componente importante, los estudiantes demuestran satisfacción, sentido de logró y alegría cuando sus trabajos son seleccionados o son ganadores de un premio, en el caso contrario muchos demuestran frustración, enojo e incapacidad para manejar adecuadamente la situación. Esto representa una excelente oportunidad para que el profesor ayude a los jóvenes a analizar sus aciertos y errores, a identificar lo que puede mejorar para futuras participaciones. Como se puede observar la participación de los estudiantes puede ser muy enriquecedora en diversos aspectos de su vida.

La UNAM está consciente de la necesidad de motivar a los estudiantes de bachillerato en el estudio de las ciencias y las ingenierías, de la importancia que tiene para el país la formación de cuadros de profesionales que contribuyan a resolver los apremiantes problemas de salud, de prestación de servicios básicos como el acceso al agua, la energía eléctrica y la disponibilidad de alimentos suficientes para la población.

Los profesores de bachillerato reconocemos la importancia de nuestro trabajo en la formación de vocaciones científicas, disfrutamos con los jóvenes de la aventura de indagar, de plantearnos preguntas y buscar la respuesta tanto en fuentes documentales como de forma experimental, en pocas palabras, transitados por el camino de la ciencia escolar.

 

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