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Una evolución peligrosa: hablando sobre alienación tecnológica

16 de julio de 2018

Betsy de Jesús Domínguez Alducin – Benemérita Universidad Autónoma de Puebla/ Facultad de Ingeniería. Para IBERDIVULGA sobre el Foro Iberoamericano de Ingeniería y Sociedad digital.
El ser humano convive con tecnologías que pocas veces comprende, muchas veces nuestras interpretaciones no coinciden con la realidad. Miguel Ángel Quintanilla habla sobre la alienación tecnológica, nos describe el concepto, la esencia y los factores que la crean.

En la conferencia “Estrategias para la igualdad y tecnologías entrañables: principios para un modelo alternativo de desarrollo tecnológico”, el ponente Miguel Ángel Quintanilla inicia con el concepto de alienación tecnológica, haciendo un análisis de la alienación antigua, como él lo plantea, a la alienación que actualmente vive la sociedad.

Quintanilla en su libro Tecnología: Un enfoque filosófico retoma la idea de alienación como “tenemos, usamos y producimos tecnologías cada vez más complejas y eficientes, pero mientras las usamos o las producimos, sentimos que se nos escapan de las manos y que se muestran ante nosotros como algo ajeno, un bien mostrenco que está ahí y que crece y se desarrolla ante nuestros ojos de forma autónoma e incontrolable, alienante"

La alienación es un proceso que vive una persona o grupo de personas en la que su conciencia sufre una transformación y se vuelve contradictoria a su condición, esto es, sentir como ajeno lo que es propio, actuando en contra de sus propios intereses. El uso de las tecnologías tiene dos vertientes, 1) como método para sustituir al trabajo y 2) a través de las redes para sustituir al comercio. Pero actualmente el gran avance tecnológico que nos ha permitido tener al alcance dispositivos e información tecnológica ha generado ciertos efectos psicológicos en la sociedad que son la esencia de la alienación tecnológica que va desde relacionarnos con las máquinas como si fueran personas, darles este atributo específicamente humano, hasta pasar por alto la importancia de entender qué es lo que haces, con qué medios y cómo funciona.

Pero ¿cómo es que surge la alienación tecnológica? Existen tres criterios que se toman en cuenta como parte del origen: la opacidad en el diseño que hace que los mecanismos de funcionamiento sean más complejos y por ende más difíciles de entender, la desmaterialización y la simplificación de la evaluación de las tecnologías. Lo importante sería lograr crear interfaces que permitan que la gente entienda lo que hace, este es el principio contra la alienación.

Miguel Ángel Quintanilla nos habla acerca de un modelo alternativo que serviría como forma de evitar esta problemática que actualmente congoja a las sociedades que cada vez tienen más acceso a la tecnología en su parte final (como simples usuarios) pero no en la fase inicial (la de creación).

En este modelo se plantea la idea de que debe haber una distinción tajante entre los criterios internos o tecnológicos y los externos o sociales. Los tecnológicos tienen que ver con la eficiencia de un sistema técnico y los sociológicos sobre la idoneidad en diferentes expresiones como económica, cultural, moral, etc. Y hace hincapié en evaluar las consecuencias, sean positivas o negativas, de la tecnología, el impacto que tiene en la sociedad y el medio ambiente. Finalmente, cuando se ha hecho la evaluación a las tecnologías ya existentes, se produce un potencial de innovación que puede ser tecnológica o social, y es esta innovación la que retroalimenta a este ciclo para la nueva creación de tecnologías.

Para todos los que trabajamos y creamos tecnologías es importante recordar este esquema para la evaluación de proyectos tecnológicos y saber con qué criterios hacerlo para que sea funcional el modelo alternativo. Inclusive, además de analizar los criterios internos y externos, se podrían fijar criterios específicos para la evaluación de estos proyectos:

  • Estructural: generar tecnologías que sirvan para varias cosas, en las que exista un desarrollo con prudencia, controlables por el usuario, bajo el principio de precaución y que sea posible restaurar el medio natural o social en el que se implante para poder generar otras opciones si es necesario.
  • Morales: que sean socialmente inclusivas y faciliten la cooperación, no sólo en el proceso de aceptación o rechazo sino también en el debate en torno a las diferentes opciones disponibles, con sostenibilidad para que no limite las posibilidades de desarrollo en el futuro y socialmente responsable, a favor de la distribución igualitaria de los recursos y que no perjudique a los más desfavorecidos.
  • Cultural: que sean abiertas para el usuario, que su compresión sea facilitada y que exista polivalencia.

Siguiendo este modelo y utilizando los criterios de evaluación en el desarrollo de nuevas tecnologías se podrá desarrollar una cultura tecnológica adecuada en los principios de igualdad, eficiencia e innovación. En donde existan las mismas oportunidades para todos y se reduzcan esos privilegios que al final de cuentas son los causantes de esta alienación, la obtención de recursos tecnológicos a manos llenas, sin un filtro o límite no permite que nuestra sociedad genere una correcta adaptación y comprensión y hace que el objetivo de la creación de la tecnología se distorsione y nuestro bienestar se vea comprometido.

Este creciente auge hace que se produzca todo lo que técnicamente somos capaces de producir, pero no tomamos en cuenta las necesidades y deseos de los usuarios y pasando por alto cualquier criterio o juicio moral, logrando que sea impuesta hacia nosotros y no poder tomar decisiones acerca de las tecnologías que queremos. Es necesaria una gestión de los límites que queremos, una racionalidad tecnológica y generar tecnologías entrañables.

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