Badiola: "Entre noviembre y diciembre se establecerá el pico máximo de incidencia de gripe A en España"

Juan José Badiola apunta que la experiencia sudamericana con la enfermedad ha supuesto una "enseñanza importante"

AMR/OEI-AECID/DICYT Hubo un tiempo en el que Juan José Badiola (León, 1948), se convirtió en un habitual en los informativos de España. Desde la dirección del Laboratorio del Centro Nacional de Referencia de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EBB), en Zaragoza, este científico transtimió a la sociedad cómo evolucionaba el denominado mal de las vacas locas. Ser un rostro conocido le ha ocasionado más de una anécdota. En una ocasión, según relata en las conferencias que ofrece, una mujer le abordó y le comentó que, en plena eclosión de casos de vacas locas, en su casa "sólo se comía lo que recomendaba Badiola". Especialista de prestigio internacional en el campo de la inmunología, actualmente está sentado en los comités de seguimiento del Gripe A a nivel nacional y en Castilla y León. A partir noviembre, con la llegada del frío, se espera que el número de casos se multiplique.

P: Pasado el invierno austral, una parte del planeta ya ha tenido un contacto con la gripe A, la enfermedad que más espacio en los medios ocupa este año. ¿Cuál ha sido la experiencia de este hemisferio y, especialmente, Sudamérica, donde se han reportado un número importante de casos?

R: Ha sido una sorpresa que la pandemia de gripe que se esperaba en el ámbito científico tuviera un origen americano y porcino. Todo apuntaba a que el virus pandémico fuera el virus H5N1, que es un virus de origen asiático y aviar. Todavía no se sabe bien cómo se ha formado, pero todo apunta a que se originó en América del Norte (México y Estados Unidos). Haciendo un análisis actual, el continente americano registra el mayor número de casos en términos absolutos de personas afectadas de los cinco y donde se ha registrado el mayor número de fallecimientos. Podemos decir que la enfermedad se ha cebado sobre toda América. Ha habido casos tanto en el norte, como en Centroamérica, el Caribe y Sudamérica. De su experiencia hemos aprendido la lección lo que va a pasar en Europa probablemente. Ya han vivido el invierno austral, con las condiciones favorables para la aparición de nuevos casos de gripe, y ha sido un buen laboratorio para aprender desde el Hemisferio Norte.

P: ¿Cómo evolucionó la enfermedad y cuáles son esas lecciones?

R: Hubo bastantes casos, pero quizá no tantos como se esperaba inicialmente. La experiencia sudamericana supuso una enseñanza importante, ya que el H1N1 ha desplazado a la mayoría de los virus de gripe escionales. Ya tenemos datos muy parecidos en España y Europa en general en este sentido. La explicación radica que el virus de la gripe A entra en personas que no tienen inmunidad, fundamentalmente jóvenes. Los otros tipos de gripe son más frecuentes y es más fácil que la población tenga un cierto nivel de inmunidad. En algunos países de Sudamérica, además se ha manejado bien, como Chile, por lo que se puede aprender de esta experiencia.

P: La enfermedad presenta menos mortalidad de lo que se temía cuando se empezaron a reportar casos...

R: Al principio, los datos que subministraba México eran verdaderamente alarmantes. Se hablaba de 300 ó 400 muertes en los primeros días. Después, esas cifras se han ido depurando y se observó que no todos los casos eran atribuibles a la gripe A. México tomó decisiones muy duras, casi paralizó el país cerrando espectáculos públicos y aeropuertos, por ejemplo. Gracias a ello, de alguna manera permitió que el proceso de propagación se frenara. En España a finales de octubre estábamos en tasas de 0'15 casos por cada 1.000 afectados, menos que la gripe estacional. Hasta ahora, la gripe A afecta a personas con patologías previas (crónicas, EPOC y asma), metabólicas (diabetes), obesidad mórbida, enfermades cardiovasculares, estados bajo de defensa y embarazadas. Hay un cierto número de personas que, sin estar en estos grupos, son susceptibles de presentar cuadros graves. Ya hay datos que lo confirman. Las dianas de este virus son los adolescentes y adultos jóvenes claramente.

P: ¿Cuál será la inmediata evolución?

R: Se considera que se supera la línea basal de gripe cuando pasa de 80 casos y en España esa circunstancia se da desde finales de octubre. Es difícil de prever, pero entre mediados de noviembre y diciembre se establecerá el pico máximo de incidencia del virus en España. Lógicamente, cuanta más gente se vacune, mayor será la contención [La campaña nacional comienza el 16 de noviembre, precisamente].

P: En América no se llegó a vacunar...

R: ...Y se produjeron menos casos que lo que se experaba. No se puede establecer una comparación con la actualidad, por la ausencia de vacuna. También hay que tener en cuenta que algunos de los países del Cono Sur son muy extensos, pero están poco poblados. Este es otro factor a tener en cuenta. La respuesta de países como Chile, por otra parte, fue bastante buena.

P: Ciñéndonos a este continente, ¿a qué enfermedades emergentes están expuestos sus habitantes?

R: El dengue se ha extendido a la zona sur de América (Paraguay, Argentina, fudamentalmente), esto ha supuesto una sorpresa para la comunidad científica. La fiebre amarilla y el paludismo también siguen presentes en alguna medida en estas sociedades. Entre las enfermedades de transmisión animal, un terreno más cercano a mis conocimientos, es importante destacar la presencia de la brucelosis y las enfermedades parasitarias. Hay que tener en cuenta que el continente es muy heterogéneo y los sistemas sanitarios y veterinarios son muy variados. En líneas generales, los centros de investigación sanitaria y veterinaria han avanzado en los últimos años, aunque hay margen de mejora.

 

 

      

Inicio