Reducen la producción de metano en los rumiantes mediante la adición de aceites vegetales en la dieta

AMR/OEI-AECID/DICYT El metano, uno de los gases de efecto invernadero, está en el punto de mira de los científicos. Un grupo de ellos se reunió hoy en León para debatir si es posible reducir las emisiones de este compuesto que proceden de los rumiantes. La ganadería ocasiona entre el 30 y el 40% de todo el metano que la actividad humana expulsa a la atmósfera. El investigador argentino Diego Morgavi expuso en la Facultad de Veterinaria sus investigaciones en la materia. Un trabajo experimental que ha dirigido ha logrado reducir la producción del gas mediante la adición de aceites vegetales en la dieta de los rumiantes.

Morgavi (nacido en la Provincia de Santa Fe, en el centro de Argentina) es el director de la Unité des Recherche sur les Herbivores del Instituto Nacional de Investigación Agronómica de Francia. Un trabajo de investigación reciente dirigido por Morgavi ha demostrado que es posible lograr una reducción del 30% de media en la producción de metano (CH4) mediante la adición de aceites vegetales que contienen altos niveles de ácidos grasos poliinsaturados de la dieta de vacas lecheras. La aplicación de esta dieta, recalca el científico, es "experimental". "Queremos evaluar, de forma general, si el uso de aditivos en la dieta puede producir efectos secundarios y afectar a una buena producción ganadera", explica a DiCYT. Por este motivo, su equipo de investigación tratará de realizar un balance global del aporte de estos aceites vegetales.

En principio, la entrada de lípidos en la dieta de los rumiantes parece prometedora. De hecho, el equipo que dirige Morgavi ha demostrado en diferentes estudios realizados en vacas lecheras en la granja experimental del INRA de Clermont-Ferrand-Theix (centro de Francia) que un aporte del 6% lípidos de las semillas de lino produce la reducción de las emisiones de metano de los animales entre un 27 y un 37%. El rendimiento de estos animales fue sostenido o se redujo, en función de los diferentes casos.

En el caso del ganado ovino y caprino, el grupo que dirige Morgavi ha logrado manipular los microorganismos residentes en el rumen de estos animales. "Eliminando los protozoos que habitan en el sistema digestivo de ovejas y cabras hemos logrado reducir la emisión de metano", indica el experto. Morgavi es prudente ya que "hay que seguir estudiando si la eliminación de estos microorganismos afecta a la producción o al bienestar del animal".

Una oveja, igual que 1.000 kilómetros de coche

La investigación sobre la dieta y el aparato digestivo de los rumiantes es importante para reducir la emisión de metano a la atmósfera y reducir, de este modo, el riesgo del calentamiento global. El metano supone entre el 3 y el 5% de los gases de efecto invernadero emitidos cada año y su potencial de calentamiento es 23 veces superior al del dióxido de carbono (CO2). Sin embargo, hay más de 220 veces más CO2 que CH4 en la atmósfera, por lo que su contribución es menor. "El metano se produce en el tracto gastrointestinal del rumiante", explica Morgavi, "y depende del tamaño del animal".

De este modo, una oveja produce 8 kilos al año de metano, mientras que una vaca destinada a la producción de carne expulsa entre 60 y 70 kilos. Las vacas lecheras elevan la cuenta a en torno a 120 kilos al año. La emisión de cada oveja al año supone el equivalente a conducir un automóvil tipo europeo 1.000 kilómetros en ese periodo de tiempo. La emisión de metano depende, según explica el experto, si el ganado está estabulado o está destinado al pastoreo. "No existe una ecuación que permita reducir simplemente la emisión de metano, ya que hay que medir si la emisión por animal, por capacidad de producción de leche o carne o por los recursos alimentarios que requiere cada ejemplar", sintetiza Morgavi.

Expertos de varios países se reúnen hasta mañana en León en el marco del seminario internacional titulado Challenging strategies to promote sheep and goat sectro in the current global context (Estrategias para promover los sectores ovino y carpino en el actual contexto mundial, en castellano). El encuentro ha sido organizado por la Facultad de Veterinaria de León en colaboración con la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) y el CIHEAM (The International Centre for Advanced Mediterranean Agronomic Studies).

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