Número 1 / Septiembre - Diciembre 2001

Reseñas - Revistas


Investigación y Ciencia
Abril 2001 - Número 294
Aprovechamiento racional del agua

Reseña elaborada por Carlos Osorio
Universidad del Valle, Colombia
Red CTS+I de la OEI


AguaEn la edición de abril de 2.001, la revista Investigación y Ciencia publicó un conjunto de artículos sobre el tema del aprovechamiento racional del agua. Se trata de un trabajo de Peter Gleick(1), "La importancia de cada molécula", y de un artículo de Sandra Postel(2), "Aprovechamiento agrícola del agua". A ello se suman 4 breves notas sobre los procedimientos que se vienen explorando en torno a la protección del agua(3). Quisiéramos reseñar algunas de las ideas presentadas en estos artículos, ya que, consideramos, comprenden una puesta al día sobre la crisis del tema del agua potable en el mundo de cara al crecimiento de la población y en particular sobre las alternativas que se vienen ensayando frente a este problema.

Empecemos por recordar que si bien la humanidad ha venido mejorando sus sistemas de abastecimiento de agua potable, lucha que empezó desde las primeras civilizaciones hace cerca de 5.000 años, y que en el siglo XX la cantidad de agua extraída de ríos, acuíferos subterráneos y otras fuentes se ha multiplicado por nueve, la mitad del mundo aún sigue sufriendo servicios peores a los de los griegos y romanos en el apogeo de sus civilizaciones. Se estima que hay más de mil millones de personas que no cuentan con agua potable y unos dos mil quinientos millones que no tienen saneamientos adecuados. Es más, algunos indicios recientes, señalan que se está perdiendo terreno en la resolución de tales problemas en países de Asia, Africa y América Latina y el Caribe. En otras palabras, si bien el tema del agua es un problema de todos, afecta más a la población pobre del mundo.

Los problemas de agua potable tienen repercusiones directas en la calidad de vida de las personas, por ejemplo, relacionadas con la salud, entre 10.000 y 20.000 niños mueren cada día por enfermedades que tienen que ver con el tema del agua, enfermedades que muy bien pudieran evitarse. Además, si el agua es escasa, la producción de alimentos también es escasa, y este problema amenaza tanto a las actuales generaciones, como a la supervivencia de las futuras en todos sus aspectos, ya que se calcula que para el año 2.025, el 40% de la población existente, que podrá ascender a 8.000 millones, tendrá graves problemas relacionados con la agricultura, la industria y la salud humana, si solo cuentan con sus reservas actuales de agua dulce.

Cuando se analizan las condiciones de explotación y utilización del recurso hídrico, se pueden identificar algunas situaciones de ineficiencia, así como posibles soluciones frente a los problemas. Como señala Gleick (op. cit.), "... Los problemas que se nos plantean son aprovechar el agua disponible con mayor eficiencia, reconsiderar nuestras prioridades a la hora de emplearla y encontrar reservas alternativas que puedan explotarse".

Obviamente, los problemas relacionados con la ineficiencia en el manejo del recurso, son solo una parte del asunto, otros están del lado de la equidad social, ya que habría que considerar la satisfacción de las necesidades de todos para tomar las decisiones adecuadas.

Uno de los elementos que habría que considerar frente a los usos, las ineficiencias y las soluciones, tiene que ver con el tema de las presas hidráulicas para producción de electricidad. La construcción de presas es un problema que se viene atacando en muchos países, debido al impacto ambiental que generan. Como se sabe, las presas han destruido los ecosistemas de incontables ríos, arroyos y lagos, por ejemplo, el 95% de los salmones juveniles que intentan llegar al océano en los ríos Columbia y Snake, en el noroeste de Estados Unidos, no sobreviven a la travesía debido a las numerosas presas y embalses que se interponen en su camino. Las presas, sinónimo de seguridad, prosperidad y progreso, pero también, al menos para algunos países de América Latina, una de las principales causas de la deuda externa (Puig, y Corominas, 1990), parecen entrar en una fase de menor demanda en su construcción. Desde organismos internacionales como el Banco Mundial, así como numerosos gobiernos y en general una conciencia pública cada vez mayor, vienen cuestionando la construcción de presas, lo que promete una disminución en la velocidad con la que se venían construyendo.

Pero es del lado de la utilización del agua en el riego, donde se producen las mayores ineficiencias, ya que el volumen del agua que se pierde en el transporte es muy alto. La agricultura de regadío consume dos tercios del agua que se gasta en el mundo, alrededor del 40 % de la alimentación mundial depende del riego. Para satisfacer la demanda agrícola prevista para el año 2.025, harán falta 800 kilómetros cúbicos de agua más, unas diez veces el caudal anual del Nilo.

Las soluciones que pueden reducir el despilfarro del agua de las explotaciones agrarias, son: el maximizar el aprovechamiento del riego con sistemas alternativos, al de anegado tradicional, mediante el uso del riego gota a gota; el incorporar aspersores más eficientes; la identificación de las necesidades hídricas de las plantas cultivadas; la modificación de los patrones alimenticios, ya que se puede disminuir la presión por la demanda de agua con una dieta menos rica en proteína de origen animal, criar animales requiere el doble de agua. Ahora bien, todas estas soluciones técnicas tienen sentido, siempre y cuando se parta de la comunidad, es decir, la apropiación de técnicas de extracción y manejo del agua, debe ir cimentada sobre la base de las tradiciones de las localidades, como lo muestran, por ejemplo, el uso de las técnicas de riego basado en las bombas de pedales en Bangladesh(4) (Postel, op. cit.); o la bomba de agua usada en las zonas rurales de Zimbabwe(5) (De Laet, y Mol, 2.000). De no ser así, las soluciones no logran integrarse a las redes locales de suministro e innovación, en donde el bajo costo juega un papel muy importante para los campesinos, la mayoría de ellos en condiciones de alta pobreza. Además, los impactos ambientales sobre el recurso, así como los efectos sociales pueden ser muy graves, como lo demuestra el conflicto entre los pobladores del sur de la isla de Sri Lanka, al sudeste de la india, en donde sus campesinos contaban con un sistema de regadío de pequeños embalses que configuraba un ecosistema de irrigación natural frente al ciclo hidrológico; esto se alteró con obras de ingeniería hidráulica, ya que se crearon grandes embalses que tendieron a perturbar los ciclos naturales y a generar niveles de violencia entre los pobladores del sur de la isla (Mendis, 1993).

Desde el punto de vista de la industria, los problemas se presentan por el despilfarro en la utilización, y por la contaminación que recibe el recurso. En la producción industrial, la sustitución de viejas técnicas en el uso por unas nuevas de mayor eficiencia en el consumo, es una prioridad para la producción de bienes y servicios. A ello hay que agregarle la mejora de los procesos industriales para disminuir la contaminación que vierten sobre las aguas. Pero mejorar el papel de la industria en la conservación del agua no depende solo de técnicas más acordes con el medio ambiente, también depende de los bienes y servicios demandados por la sociedad.

En materia de consumo doméstico, las mejoras técnicas se orientan a cosas prácticas y posibles de realizar en el corto plazo, como la detección de fugas de agua en el servicio doméstico, el cambio de retretes por unos de mayor ahorro de agua, y en general la posibilidad de usar diferentes clases de agua, muchas de ellas pueden ser aguas residuales tratadas. Ya se cuenta con algunas experiencias exitosas, en el tema de los retretes. Un programa de cambio de retretes en Nueva York en 1.997, permitió la sustitución de 1.330.000 retretes en unos 110.000 edificios; el resultado son 250 a 300 millones de litros ahorrados por día en la ciudad (Martindale, 2.001).

Por último, dos soluciones más se vienen ensayando, una de ellas no es más que un mecanismo de transporte de agua en grandes bolsas que son remolcadas por vía marítima, con mejores resultados si se trata de suministrar agua a poblaciones cercanas al origen de la fuente de agua transportada; y de otro lado, el tema de la desalinización. Esta última, es quizás la solución más prometedora, pues involucra el descubrimiento de una nueva fuente de agua: a partir de agua salada, el extraer agua dulce. La desalinización promete convertirse en una alternativa muy eficiente en pocos años. Hoy día se estima que el 1% del agua potable en el mundo es ya producto de plantas desalinizadoras.

Sin embargo, como dice Gleick (op. cit.), todo ello es posible, si nuestros planteamientos cambian de manera radical, y cambios así se producen despacio. Las estructuras económicas e institucionales aún siguen alentando el derroche y la destrucción de los ecosistemas. "En vez de buscar agua suficiente para colmar vagas previsiones de futuro, importa dar con la manera de satisfacer nuestras necesidades de hoy y de mañana con el agua de que ya disponemos, preservando a la vez los ciclos ecológicos, inseparables del bienestar humano".

Bibliografía

De Laet, M., y Mol, A. "The zimbabwe Bush Pump: Mechanics of a fluid technology", En: Social Studies of science, Vol. 30, No. 2, April 2.000.

Gleick, P. "La importancia de cada molécula", En: Investigación y ciencia, Número 295, Abril de 2.001.

Martindale, D. "Fugas y filtraciones", En: Investigación y ciencia, Número 295, Abril de 2.001.

Martíndale, D. "Desalinización", En: Investigación y ciencia, Número 295, Abril de 2.001.

Mendis, D. L. G. "Degradación medioambiental y conflicto social en el sur de Sri Lanka. La perspectiva de los ecosistemas de irrigación", En: Estudios sobre tecnología, ecología y filosofía, Selección de trabajos de la VII Biennial of society for Philosophy and Technology, Peñiscola, mayo de 1.993.

Postel, S. "Aprovechamiento agrícola del agua", En: Investigación y ciencia, Número 295, Abril de 2.001.

Puig, J. y Corominas, J. (1990), La ruta de la energía, Barcelona: Anthropos.

Notas

(1) Es el director del Instituto del Pacífico de Estudios sobre el Desarrollo, Ambiente y Seguridad, con sede en Oakland, California.

(2) Dirige el Proyecto de Política Mundial del Agua, con sede en Amherst.

(3) Estos trabajos son presentados por Diane Martindale y uno de ellos por Gleick.

(4) Se trata de dos largas cañas de bambú con pedales, que a su vez activan dos cilindros de acero, los cuales, tan pronto como el campesino pedalea, succionan el agua subterránea hacia los cilindros y la vierten sobre el campo. Este proceso les permite contar con agua en los meses de sequía.

(5) Siendo un aparato mecánico, se considera que tiene una condición de fluidez, por la forma como la comunidad la incorpora, al darle una identidad social y ambiental.


     

ISSN: 1681-5645

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